El pasado 22 tuve que pasarme pro el instituto donde estudian mis dos hijos a recoger las notas del mas pequeño, el mayor ya se las apaña solo. Además de recoger las notas, quería hablar con su tutora para comentar el curso, que según me informó ha sido excepcional. 170 sobresalientes en una clase de 1º de ESO parece un buen registro, sobre todo si las demás notas son notables. De los 24 alumnos, 22 han aprobado todas las asignaturas sobradamente y los restantes podrán hacerlo en septiembre pues el que mas tiene tres suspensos. Como ya digo la impresión es de tener una clase privilegiada que ya veremos como evoluciona en el futuro. Esta excepcionalidad no suele darse, pues muchos alumnos suspenden una o mas asignaturas y deben recuperarlas en septiembre, al menos en este instituto que es normal. En otros se que la recuperación se hace una semana después, lo que es un absurdo absoluto. Los exámenes de septiembre son un coñazo tremendo, tanto para padres como para los alumnos. Los padres no pueden salir de vacaciones, salvo que manden al niño díscolo a un internado, y tampoco es plan. Si es posible, el niño tendrá que ir a clases particulares y fastidiarse por las mañanas sin playa o piscina, dependiendo del lugar de residencia. El niño anda fastidiado y los padres fastidiando con eso de: ¡niño, estudia! ¿Te crees que vas a aprobar todo el día viendo la tele? En mis tiempos... En sus tiempos suspendía igual, hombre de dios. Y su padres le hablaban en los mismos términos que usted ahora a su hijo. Seguro que en su trabajo, si trabaja –porque el que no da palo al agua nunca se equivoca-, habrá metido la pata mas de una vez. Si su jefe le dijera que se quedaba sin vacaciones por esos fallos ¿a que pondría el grito en el cielo? Pues los niños igual. Dejémoslos que disfruten unas vacaciones aunque sean unos días, que se las merecen. Esto viene porque uno de mis “hijos”, nonato aún, lo han suspendido hasta septiembre. Si, si, ese “hijo” que anuncié aquí hace unas semanas ha suspendido su evaluación en junio. Los malvados distribuidores, les aseguro que “él” ha hecho su deberes, han alegado que julio es un mes muy malo, que mejor septiembre. Y nada. Que hasta septiembre. Ahora todo el verano mordiéndose las uñas por si el “niño” va a aprobar o no. Pero que se le va a hacer si las cosas son como son. En septiembre nos veremos. Como la cosa se ha pifiado, de momento, les dejo ahí con el índice de capítulos de los que va a constar el susodicho “niño”:
Ayer por la noche Huelva se vio invadida por los celtas. En plena Avenida de Andalucía se celebró un concierto patrocinado por el ayuntamiento que contó con la participación de “Hevia” y a “El Sueño de Morfeo”. El calor ya había dejado de ser horroroso, y sólo era asqueroso por lo que a las 22.30 se podía comenzar la primera parte con la actuación de Hevia y su grupo. Un bajo, una batería, un guitarra eléctrica y una percusionista, María José Hevia, acompañaron al músico en sus actuaciones. Debe ser la vejez, pero estábamos en el centro de la avenida entre las dos columnas de sonido y las bajas frecuencias eran insoportables. No recuerdo haber tenido esas sensaciones tan chungas nunca. Era como si me revolvieran el corazón y los pulmones. Tuvimos que irnos a un lateral en el que no se concentraban los sonidos bajos. A partir de ese momento pudimos disfrutar del concierto. La gaita electrónica, o como se llame el chisme, del asturiano es un instrumento curioso. No se en que principio se basa, auque supongo que los agujeros ha sido sustituidos por botones o sensores, digo yo. De todos modos también uso la flauta travesera y otra gaita convencional. Un recital estupendo y en el que parece que el músico se mostró contento con la participación y el feeling del público. (No es el concierto de ayer, pero...)
A las 12 y un poco a parecieron el Sueño de Morfeo, con Raquel del Rosario a la cabeza. Son unos competentes músicos que hicieron vibrar a una audiencia entregada y que se sabe todas y cada una de las letras. Particularmente no es mi estilo favorito, pero el rato fue agradable, con los artistas dando lo mejor de si mismos. (Esta es una curiosa versión de uno mas uno son 7 cantada por El sueño de morfeo y Fran Perea, en un episodio de "Los Serrano". Es, sin duda, mucho mejor versión que la original)
La semana pasada se estrenó un concurso en Tele5 llamado “Nadie es perfecto”. La cosa está en que se enfrentan un grupo de personas que se supone guapas y físico excelso contra otro grupo cuya característica principal es su supuesta “inteligencia”. La belleza es algo que se puede apreciar, pero ¿y la inteligencia? Pues sólo en base a las pruebas “intelectuales” que se van a realizar en el concursito.
Al parecer, y lo digo porque no lo he visto aún, a los “bellos y bellas” se les efectúan pruebas de inteligencia como es el recitar la tabla del siete, la de multiplicar, claro está. Los listos, por otra parte, tendrán que aprender o pasar pruebas físicas a las que no están habituados. Las pruebecitas son de este talante: Los listos demostrarán sus aptitudes para el baile Curro enseña su cuerpo serrano ¿Superarán la 'prueba de pareja' el jueves? ¿Lograrán los guapos reconocer a los famosos que aparecen en las fotos? Los guapos deberán aguantar descargas eléctricas en la prueba del sillón Esta vez serán los chicos los que se 'den un chapuzón' Los guapos aprenden gramática y ortografía
Vamos una delicia de pruebas, sobre todo las de las descargas eléctricas, que además se las dan a los “guapos”, incomprensible.
Lo irritante es que una serie de personas se presten a hacer estas majaderías. Los “guapos” al menos tienen la excusa de lucir su palmito en televisión, ya que se supone que es lo que les gusta, pero ¿y los listos? ¿Qué demonios hacen prestándose a estos manejos? Va a ser que no son tan listos como ellos creen.
Esta mañana he sucumbido al morbo de ver el encierro de San Fermín en Pamplona. Técnicamente, la realización de “Cuatro” ha sido impecable. Pero debo ser gafe porque los toros se han llevado por delante a 19 personas, varias de ellas muy graves.
El caso es que reflexionaba yo sobre las diferentes maneras de divertirse del personal.
Porque “hay fiestas pa to”. Unos tiran cabras desde los campanarios. Otros bajan colinas, “escogorciándose” detrás de un queso gigante. Aquellos se divierten levantando piedras de 250 kilo, con lo que tiene que doler eso. Éstos sacan a una imagen y la pasean, casi cayéndose, durante horas y horas. Y no te acerques a la imagen que te “capan” si no eres del pueblo. Los de mas allá ensayan letras y canciones durante meses para en una escasa semana volver a empezar. Lo que decía “Guerrita”, que “hay gente pa to”
Indudablemente los encierros son un auténtica “salvajada” no exenta de belleza estética, tal como ocurre con las corridas de toros. Es la belleza de la muerte, del Thanatos contra el Eros. Es el “subidón” de adrenalina y de endorfinas, posteriormente, que supone el estar en perpetuo riesgo de morir, aunque sena por escaso segundos. ¿Qué impulsa a un señor a correr delante de un morlaco capaz de cornearlo a placer? Si dejamos aparte los estados alterados de conciencia de muchos corredores, están borrachos, los que se consideran “profesionales”- que entrenan con una envidiable forma física y están lúcidos- no se entiende esta postura. Sin embargo, He de confesar que en mis tiempos inconscientes de adolescencia he corrido delante de toros, concretamente en el llamado toro del aleluya que se desarrolla en Arcos de la Frontera los domingos de resurrección. Si no conocen Arcos, sólo les diré que se caracteriza por una enorme cuesta que sube hasta el castillo, hoy parador nacional. Los arcenses no mueren nunca de infarto. Es imposible con esas cuestas. Pues bien, ese toro, parte del castillo por la mañana al y baja la cuesta. Es un toro enorme, o al menos así me lo pareció e intenta pasar por encima de cualquier, incluyendo a este cronista. Pasé mucho miedo cuando me lo vi a menos de dos metro, y en filigrana atlética conseguí saltar hasta la verja de una ventana que se situaba a unos dos metros de altura. Me agarré a la susodicha y, como pude, me alcé a pulso, intentando escapar del astado. Conseguí salvarme pero sólo porque el toro dio la vuelta. Los animados paisanos que estaban en la ventana no paraban de, primero, pisarme las manos y golpearme las mismas después para que cayera. Supongo que el espectáculo era que me corneara el bicho. Ni que decir tiene que después del susto me cagué en todo lo cagable, claro. No lo volvería a hacer, porque ni tengo las condiciones físicas ni tampoco la inconsciencia de los 19.
El encierro de hoy ha sido catastrófico. Los dichosos toros han embestido a base de bien, sobre todo uno de ellos que se ha distanciado de la manada y ha corrido cómo le ha venido en gana. Lo que han conseguido muchos corredores es una plaza en el hospital; confiemos que ninguna en el cementerio.
Las fiestas populares, todas, son vivero de excesos. Culinarios, alcohólicos y, en algunos casos, excesos vitales. ¿Son necesarias para mantener la cordura?. Tal vez. Pero desde luego yo me quedo con fiestas mas tranquilas donde el cerebro y la cultura, aunque popular, predominen.
No me digan que es lo mismo componer una música y cantar por las calles, que levantar un pedrusco de cientos de kilos o correr delante de un bicho de 600 kilos. Si me dan a elegir, prefiero la música. Quizá de una imagen, aunque sesgada, de cómo son de diferentes los pueblos.
Hace exactamente 50 años, un día como hoy, el Ministerio de la Gobernación de entonces lanzaba un edicto en el que se recordaba lo siguiente acerca de las disposiciones vigentes sobre trajes de baño: prohibido el uso de dos piezas para las mujeres y del slip para los hombres. Ellas deberán llevar el pecho y la espalda cubiertos y usar falditas, y ellos pantalones de deporte.
Así se las gastaban con nuestros padres y madres de la época. Yo no había nacido aún y el patito de goma tardaría al menos 6 años en poder usarlo.
La playa de la Victoria, de Cádiz era muy distinta a la que he dejado hace escasas horas. Los que leen este blog saben que vivo en Huelva y que mi playa diaria es la de Punta Umbría. Pero también saben que de vez en cuando me tengo que sumergir en un poquito de gaditanismo para que no me entre el “mono”, y eso es lo que he hecho este fin de semana. Un viernes de cena en el chiringuito de La Marea, en plena playa, viendo pasar a los “municipales” en sus motos de cuatro ruedas, expulsando a todo el que veían en la playa sentado. Primero fueron las luces –que impedían los actos desahogo a los que La Victoria era tan dada y los gaditanos tan asiduos- y ahora ni te dejan un ratito de solaz en la arena. Cosas veredes Sancho.
Indudablemente la vida veraniega de las poblaciones costeras gira en torno a la playa. Las mañanas son para ella. Para disfrutarla, torrarte al sol, bañarte, pasear, tomarte tu cervecita y después a casita que hay que comer. Leyendo esa efemérides que les he comentado al principio, hoy me ha dado por mirar, mas de lo habitual y con afán puramente sociológico, las vestimentas que usamos en la playa.
Para las mujeres el bikini gana por goleada. Se ven bañadores, algunos, pero el dos piezas lo usa ya la mayoría de las bañistas. Cuerpos esbeltos, menos esbeltos o sencillamente nada esbeltos se envuelven en el dos piezas que es mas grande o mas pequeño dependiendo del recato y del volumen de cuerpo a tapar. Abunda el top less y se ven algunos tangas con o sin top less. El trikini no está demasiado impuesto y los bañadores son también bastante usados.
En cuanto a los varones el rey es el bañador de media pierna. También entre nosotros se dan los diversos tipos, pero abunda el barriguero cervecero. El bañador deportivo o “braga nautica” -el marca paquete- no se ve demasiado y los horrorosos myebas tienden a desaparecer. Se ven muchos jovenzuelos con bañadores tobillero para practicar surf, cosa rara porque en Cádiz olas no ha demasiadas. El tanga masculino es prácticamente desconocido, aunque si pasan ustedes por “la ballena” seguro que encuentra a uno al menos, que está allí desde tiempo inmemorial.
Una vuelta por la orilla da lugar a contemplar un amplio espectro de humanidad en la que los hábitos sociales han dado una gran libertad de acción de la cual yo me congratulo como buen voyeur. Que cada uno luzca lo mejor de si mismo. Y si le gusta ir en tanga con 200 kilos, pues que le vamos a hacer, tiene usted todo mi respeto, aunque no me obligue a mirar.
Sorprendido he quedado por la inquietante “canción del verano”, llamada "Micromanía" mas conocida como "Los micrófonos" interpretada por la no menos inquietante “Tata golosa” -¿Tía golosa, Tía dulce?, ni idea-. La canción, por decir algo es una sarta de insondables estupideces que se encadenan una detrás de otra en extrañas estrofas que no tienen sentido. ¿O sí lo tienen? ¿Estaremos ante un mensaje subliminal que no alcanzamos a entender? ¿Es un ataque a la moral judeocristiana? ¿Es un ataque al Estado de Derecho? ¿Es un ataque extraterrestre que pretende convertirnos en gilipollas a todos? A lo mejor la culpa es de Zapatero. Seguro que va a ser esto último
Analicemos la letra que tiene su miga:
Un, dos Los micrófonos, Olé Los micrófonos
En estas dos primeras estrofas se nos está dando la clave del texto: El estado mundial nos espía. Nos espía como el gran hermano y encima nos gusta. Ese Ole lo deja bien claro: la sociedad es cornuda, apaleada y contenta.
Prova, prova, Los micrófonos Sin amor, Los micrófonos
Esta es para incitar a los que nos escuchan al desenfreno. Sin micrófonos no se puede hacer el amor, que todo el mundo se entere, viva el “ponno” auditivo
Cuatro, cinco, Los micrófonos El sexo No micrófonos
En franco contradicción con la estrofa anterior aquí se dice que el sexo ha de practicarse sin micrófonos, pero es una falacia porque la anterior dice cuatro, cinco; o sea hasta 4 o 5 con micrófono, después ya es vicio. Es una adaptación del dicho “sacudírsela dos veces es normal, mas es otra cosa”.
Chicas lindas Los micrófonos Mercados, drogados, calados Los micrófonos
Todos estos ejemplares han de ser vigilados, sobre todo las chicas lindas para saber donde están.
El discjockey, Disco dance, House music, After hour. Los micrófonos Mi vida, Los micrófonos
La muchacha se mueve en un submundo marginal de gente de mal vivir y ha de ser cuidadosamente registrada y escuchada.
Las tetas No micrófonos Los culos Dos micrófonos
¿Y esa discriminación? ¿Por qué las tetas sin micrófono y los culos con? Se me ocurre una explicación ventosa que debe ser la verdadera por insólito que parezca. De la delantera no pueden salir sonidos mientras que del trasero sí. Ha de ser eso.
El mundo Los micrófonos Las bombas Sin micrófonos
Las bombas es que lo fastidian todo con su ruido. Y además mejor que ni se graben no vaya a ser que se enteren de donde caen.
Un noche Los micrófonos
Esto lo ha incluido la DGT para saber que hacemos en cada momento.
Chupaíta No micrófonos
Será por si se confunde, dado el parecido.
El sexo, el sexo, el sexo No micrófonos
Pues va ser al final una cruzada para practicar el sexo en silencio, no se vayan a despertar los vecinos o los niños. ¿Nunca han tenido vecinos estrepitosamente ruidosos? Pues a ponerles la canción para que se enteren.
Les dejo un enlace con la versión original. Es la monda
A petición de un forofo anexo aquí una ampliación del artículo con el vídeo el "calimocho de mamá", exito indudable para borrachos y juerguistas como el peticionario y uno mismo, que es ambas cosas.
Con la casa Real hemos topado y con la censura otra vez. Hay cosas que parecen intocables y una de ellas es la Realeza. El Jueves censurado. Manda narices En este enlace puede verse la portada censurada Chicos de El jueves: estamos con vosotros. Duro y a la cabeza. No a la censura Al final habrá que decir otra vez ¡Viva la República! Que país.
PD. El enlace antiguo no funcionaba al haber cerrado el juez la web de El Jueves. (pero en la SER sigue estando la portada y a ese enlace lo he redirigido) Hoy la web del jueves tiene portada diferente con el auto del juez en la portada
Los fans se dividen en dos clases: por un lado están los fan(áticos) y después están los a(f)icio(na)do(s). Los segundos son a los que les gusta algo, hacen gala de ello, coleccionan, leen, degustan pero sin hacer alharacas y gestos de cara a la galería. Los fan(ático)s son los que están dedicados en cuerpo y alma a su afición , lamentablemente, a ella solamente. Y hay fan(ático)s de todo que sólo saben y entienden de su afición: fútbol carnaval, Star Trek, Paly Station, ciencia ficción, juegos de rol, manga y, vamos con ello, Harry Potter.
La última entrega de la serie de novelas con las que se está forrando la Sra. Rowling, de lo que me alegro, ha dado hace dos días un magnífico ejemplo del fan(ático) obnubilado. De momento las librerías han abierto a las 12 de la noche, aquí a la una, para vender el libro de marras. Insólito pero cierto. Colas de gente enfervorizada que quiere leer el libro, de momento en inglés. Incluso ha habido fiesta en algunas librerías españolas y La casa del libro o FNAC abrieron sus puertas para que nuestro queridos fan(ático)s patrios compraran su ejemplar. Si al menos ha servido para que los jóvenes lean en inglés bienvenido sea el fan(atismo).
Yo, perdonen que les diga, no entiendo estas posturas y actitudes. Entiendo que una persona pase horas en una cola para asistir a un concierto de los Rolling, yo no lo haría pero reconozco que al ser un concierto irrepetible puede merecer la pena la espera. Pero ¿por un libro o por una película? ¿Hacer cola? ¿Es que se van a acabar las entradas o los libros? No lo concibo, y menos concibo que papás y mamás entraditos en años lleven a sus hijitos a guardar cola. Y tampoco entiendo que las librerías se plieguen a estos manejos mediáticos. Se suponen que ustedes venden cultura, pues ¡hagan cultura y no el ganso con los vendedores disfrazados de brujos pirujos!
No sé cómo será el último libro Potter(o), pero desde luego estas maniobras publicitarias no contribuyen a que se pueda convertir en uno de mis preferidos. Solo queda decir que uno de los muertos del final es ....
No, no soy tan malo como para eso. Además no tengo ni idea.
La que ven ahí arriba es la portada de un nuevo libro al que vaticino un enorme éxito. Se trata de "La tele que mamaste" del sin par Ildefonso Melero. La portada es cortesía de Francisco Fernández. En este enlace pueden ver un extracto del mismo. (c) Alfonso Merelo2007
Por cierto: entren en este otro enlace y me cuentan.
El asunto del espía español acusado de vender secretos de estado a Rusia me recuerda un viejo chiste que se contaba por estos lares.
La cosa era así.
James Bond tiene una misión cerca de Lepe y, una vez cumplida, entra en el casino de la ciudad para tomar una copa. Allí entabla conversación con un paisano que, ya en confianza, le pregunta: - Y usted... ¿cómo se llama? - Me llamo Bond, James Bond. A lo que el buen hombre responde: - Pues yo Brosio, Am Brosio.
Pues esa es la comparación entre nuestro espía patrio y el de las películas. Porque guapo Bond sería, pero ¿agente secreto? ¡Pero si lo conocía todo el mundo! ¿Qué clase de espía es un tipo al que todas las organizaciones del mundo desde Smerch, Spectra, los rusos, los americanos, los franceses, los griegos, lo conocen y lo llaman por su nombre. Es que la vida del espía de película es impresionante. Todo el día viajando, bebiendo, follando y encima un chulo con licencia para matar. ¿Y los malos no saben que tiene esa licencia? Son tan bobos que le dejan que se acerque? - Si, tiene licencia para matar, pero es tan mono que me da cosa dispararle.
Pero, mendrugo ¿no ves que viene a matarte? ¡Matalo tu antes pedazo de atún!
El espía español, el ex guardia civil Roberto Flórez perteneció al CNI, que es como el MI6, pero con Rioja en vez de Bolinger RD. Parece que pasaba secretos a los rusos. Que digo yo: ¿qué secretos tenemos que interesen a los rusos? ¿Qué es lo que ha vendido este tipo?
¿La receta del gazpacho? ¿Los secretos de nuestra flota estelar?
No se que habrá vendido, pero desde luego la diferencia con los míticos agentes secretos, Bond, Flint, Modesty Blaise es notable. Bond es comandante de la armada, Florez suboficial de la Guardia Civil. Ni siquiera es sargento como Bevilacqua. Bond tomaba un vodka martín agitado que no batido, Flórez tinto con casera. Bond viaja en Aston Martín, Flórez tiene un Opel Corsa. Bond tiene por jefe a M y Flórez al superintendente Vicente de la T.I.A.
Pues sí, después de 30 y tantos, cuarenta y tantos quiero decir, he parido un libro que es enterito del chachi. Y era hora porque el parto ha sido de dos años. Eslomaito que estaba uno. Es cierto que he escrito un par de otros en colaboración con muchos mas autores, pero este es enterito mío – aunque es de justicia reconocer que Francisco, Mario, Víctor A, Raúl y Víctor M, me han echado una manita, siquiera fuera al cuello. Gracias amiguetes-.
Hoy, por fin, he ido a recoger, recién salido de imprenta, “Fantástica Televisión”. El libro ya está terminado, impreso y sólo falta su distribución que será a primeros de septiembre. Ya no hay marcha atrás. Lo que es será. Ahora seguro que le encontraré mil defectos y cosas que podría haber hecho de otra manera. Sin embargo me tengo que ceñir a la máxima “alea jacta est” y confiar en que la suerte me haga multimillonario. Eso se consigue sólo de dos maneras y es vendiendo tantos libros como “La sombra del viento”, o que mañana me toque la primitiva- ondia, corro al estanco a echarla-.
Mientras tanto estoy saboreando el libraco, sólo son 218 páginas, y sobre todo oliéndolo. Desde mis tiempos de colegio no olfateaba un libro que oliera tan a nuevo. Esos libros que abrías para encontrar lo que ibas a estudiar durante el invierno, con sus hojas casi pegadas y ese olor a frescura y a novedad. Pues eso me acaba de pasar hace escasos minutos.
Ahí arriba pueden ver una fotito mía, vestido con la camiseta de la legión, y con el recién nacido en la mano. La cara de gilipollas no es por el libro, es que soy “asín”.
En fin, ahora a esperar a la distribución para septiembre y que ustedes, si les place, lo lean bien.