
Todos los medios de comunicación hablan hoy de ello. No nos podemos escapar a tanta publicidad y bombardeo informativo. El que no sepa que ayer, día 11 de julio de 2010, España jugó, por primera vez en su historia, la final de un campeonato de un Mundial de futbol de selecciones nacionales, vive en un mundo paralelo, y no me refiero al de Barcelona sino a esos que tanto abundan en la ciencia ficción.

La entrada de Madiba en la clausura del Mundial. Impresionante
Después de un comienzo dubitativo, se perdió, la selección española hizo una buena campaña derrotando a todos sus enemigos, incluyendo a Alemania en las semifinales. Esa fue, según yo, la verdadera final.
Porque el partido de ayer fue otra cosa. Fue un espectáculo de lucha extrema protagonizado por un árbitro incompetente que no supo en ningún momento controlar los desmanes de los holandeses –el nombre de La Naranja Mecánica les va que ni pintado por la ultraviolencia que desplegaron-. Pero no hay que pujarse demasiado, porque pese a los árbitros, siempre gana el que mas goles mete, obviedad que demuestra mis amplios conocimientos del futbol.
Ayer, a eso de las 20.00 salí a caminar por Huelva con una cámara de fotos en la mano. Apenas había tráfico y una gran concentración de personas se dirigía a las carpas de la Avenida de Andalucía para ver el partido que se proyectaba en una pantalla gigante. Las banderas, las bocinas, los bombos y alguna que otra jodía vuvuzela –que no se si se habrán ido a Sudáfrica por ella o la habrán comprado en el chino de la esquina- adornaban la carpa llena a rebosar de ciudadanos, jóvenes en su mayoría, vestidos con la camiseta roja. Paradójicamente en este partido España era la visitante y por tanto vestía de azul. Y es que esto ya nos debería de haber indicado por donde iba a ir el partido, son las supersticiones que dicen.
España juega bien, copia y mejora las técnicas del Barcelona – provenientes de la Holanda de Rinus Michels, Johan Cruyff, Louis van Gaal y Frank Rijkaard y sublimadas por Guardiola- combinadas con un plantel de jugadores de muchos equipos de la 1ª división. Eso ha formado un gran colectivo que se mueve para “asimilar” al contrario de manera que “la resistencia es fútil”.
Ayer, como decía, teníamos pronósticos de variados colores: el pulpo decía que sí, el bogavante Pepito decía que no –acabó a la plancha con salsa de rábanos por gafe-. El refranero se contradecía: “A la tercera va la vencida” y “no hay dos sin tres” por una parte y “quien da primero da dos veces” contra “quien ríe el último ríe mejor”. De Nostradamus no sabíamos nada, y menos mal. En esas estábamos cuando vimos que los holandeses no iban a jugar limpio y sí mas bien sucio. Los españolitos se empezaron a llevar pataditas de todos los colores que el árbitro no veía. ¿Pero como se les ocurre poner un árbitro que se trago dos penaltis en el partido contra Suiza? Ya sabemos que lo ingleses dejan jugar pero no sabía yo que el karate estaba permitido. La patada voladora de Nigel De Jon a Xavi Alonso hubiera ganado un premio en el campeonato del mundo de Taekwondo. Coral Bistuer las daba igual, sólo que esa es su disciplina y además es mucho mas guapa.

Los asesinos del kárate
El pobre Xavi salió del partido después de esa salvaje agresión que el árbitro ni siquiera sancionó con roja, fue sólo una tarjetita amarilla. La selección española sufrió lo indecible sin que en ningún momento acertara con la portería enemiga, porque eran enemigos no contrincantes. Y llegó la prórroga y sucedió lo que tenía que ocurrir. En el minuto 122, Robben se queda solo y desde el centro del campo perseguido por los defensas españoles llega al área y encuentra a un Casillas totalmente vendido, Iker no puede hacer nada y es el gol del triunfo holandés.
Y así sucedió, y así se lo hemos contado.
Pero... ¿y si España hubiera ganado la copa del mundo 2010? Animo a los escritores de ucronías a que planteen un escenario creíble. Por ejemplo: un gol de Torres, o de Iniesta en el último minuto, dos paradas de Iker en los penaltis, Casillas dándole un morreo en directo a Sara Carbonero, la recepción en Madrid de la selección...
Pero todo esto es fantasía. La realidad es que hemos jugado como nunca y perdido como siempre, con honor y con trampas, pero perdimos, como refleja perfectamente la web de la CBS que tienen en la entrada.
La que está liando Zapatero
© Alfonso Merelo 2010
La selección de Holanda antes del partido (Del blog ¡Cuanto daño!)
