Con la casa Real hemos topado y con la censura otra vez. Hay cosas que parecen intocables y una de ellas es la Realeza. El Jueves censurado. Manda narices En este enlace puede verse la portada censurada Chicos de El jueves: estamos con vosotros. Duro y a la cabeza. No a la censura Al final habrá que decir otra vez ¡Viva la República! Que país.
PD. El enlace antiguo no funcionaba al haber cerrado el juez la web de El Jueves. (pero en la SER sigue estando la portada y a ese enlace lo he redirigido) Hoy la web del jueves tiene portada diferente con el auto del juez en la portada
Sorprendido he quedado por la inquietante canción del verano, llamada "Micromanía" mas conocida como "Los micrófonos" interpretada por la no menos inquietante Tata golosa -¿Tía golosa, Tía dulce?, ni idea-. La canción, por decir algo es una sarta de insondables estupideces que se encadenan una detrás de otra en extrañas estrofas que no tienen sentido. ¿O sí lo tienen? ¿Estaremos ante un mensaje subliminal que no alcanzamos a entender? ¿Es un ataque a la moral judeocristiana? ¿Es un ataque al Estado de Derecho? ¿Es un ataque extraterrestre que pretende convertirnos en gilipollas a todos? A lo mejor la culpa es de Zapatero. Seguro que va a ser esto último
Analicemos la letra que tiene su miga:
Un, dos Los micrófonos, Olé Los micrófonos
En estas dos primeras estrofas se nos está dando la clave del texto: El estado mundial nos espía. Nos espía como el gran hermano y encima nos gusta. Ese Ole lo deja bien claro: la sociedad es cornuda, apaleada y contenta.
Prova, prova, Los micrófonos Sin amor, Los micrófonos
Esta es para incitar a los que nos escuchan al desenfreno. Sin micrófonos no se puede hacer el amor, que todo el mundo se entere, viva el ponno auditivo
Cuatro, cinco, Los micrófonos El sexo No micrófonos
En franco contradicción con la estrofa anterior aquí se dice que el sexo ha de practicarse sin micrófonos, pero es una falacia porque la anterior dice cuatro, cinco; o sea hasta 4 o 5 con micrófono, después ya es vicio. Es una adaptación del dicho sacudírsela dos veces es normal, mas es otra cosa.
Chicas lindas Los micrófonos Mercados, drogados, calados Los micrófonos
Todos estos ejemplares han de ser vigilados, sobre todo las chicas lindas para saber donde están.
El discjockey, Disco dance, House music, After hour. Los micrófonos Mi vida, Los micrófonos
La muchacha se mueve en un submundo marginal de gente de mal vivir y ha de ser cuidadosamente registrada y escuchada.
Las tetas No micrófonos Los culos Dos micrófonos
¿Y esa discriminación? ¿Por qué las tetas sin micrófono y los culos con? Se me ocurre una explicación ventosa que debe ser la verdadera por insólito que parezca. De la delantera no pueden salir sonidos mientras que del trasero sí. Ha de ser eso.
El mundo Los micrófonos Las bombas Sin micrófonos
Las bombas es que lo fastidian todo con su ruido. Y además mejor que ni se graben no vaya a ser que se enteren de donde caen.
Un noche Los micrófonos
Esto lo ha incluido la DGT para saber que hacemos en cada momento.
Chupaíta No micrófonos
Será por si se confunde, dado el parecido.
El sexo, el sexo, el sexo No micrófonos
Pues va ser al final una cruzada para practicar el sexo en silencio, no se vayan a despertar los vecinos o los niños. ¿Nunca han tenido vecinos estrepitosamente ruidosos? Pues a ponerles la canción para que se enteren.
Les dejo un enlace con la versión original. Es la monda
A petición de un forofo anexo aquí una ampliación del artículo con el vídeo el "calimocho de mamá", exito indudable para borrachos y juerguistas como el peticionario y uno mismo, que es ambas cosas.
Hace exactamente 50 años, un día como hoy, el Ministerio de la Gobernación de entonces lanzaba un edicto en el que se recordaba lo siguiente acerca de las disposiciones vigentes sobre trajes de baño: prohibido el uso de dos piezas para las mujeres y del slip para los hombres. Ellas deberán llevar el pecho y la espalda cubiertos y usar falditas, y ellos pantalones de deporte.
Así se las gastaban con nuestros padres y madres de la época. Yo no había nacido aún y el patito de goma tardaría al menos 6 años en poder usarlo.
La playa de la Victoria, de Cádiz era muy distinta a la que he dejado hace escasas horas. Los que leen este blog saben que vivo en Huelva y que mi playa diaria es la de Punta Umbría. Pero también saben que de vez en cuando me tengo que sumergir en un poquito de gaditanismo para que no me entre el mono, y eso es lo que he hecho este fin de semana. Un viernes de cena en el chiringuito de La Marea, en plena playa, viendo pasar a los municipales en sus motos de cuatro ruedas, expulsando a todo el que veían en la playa sentado. Primero fueron las luces que impedían los actos desahogo a los que La Victoria era tan dada y los gaditanos tan asiduos- y ahora ni te dejan un ratito de solaz en la arena. Cosas veredes Sancho.
Indudablemente la vida veraniega de las poblaciones costeras gira en torno a la playa. Las mañanas son para ella. Para disfrutarla, torrarte al sol, bañarte, pasear, tomarte tu cervecita y después a casita que hay que comer. Leyendo esa efemérides que les he comentado al principio, hoy me ha dado por mirar, mas de lo habitual y con afán puramente sociológico, las vestimentas que usamos en la playa.
Para las mujeres el bikini gana por goleada. Se ven bañadores, algunos, pero el dos piezas lo usa ya la mayoría de las bañistas. Cuerpos esbeltos, menos esbeltos o sencillamente nada esbeltos se envuelven en el dos piezas que es mas grande o mas pequeño dependiendo del recato y del volumen de cuerpo a tapar. Abunda el top less y se ven algunos tangas con o sin top less. El trikini no está demasiado impuesto y los bañadores son también bastante usados.
En cuanto a los varones el rey es el bañador de media pierna. También entre nosotros se dan los diversos tipos, pero abunda el barriguero cervecero. El bañador deportivo o braga nautica -el marca paquete- no se ve demasiado y los horrorosos myebas tienden a desaparecer. Se ven muchos jovenzuelos con bañadores tobillero para practicar surf, cosa rara porque en Cádiz olas no ha demasiadas. El tanga masculino es prácticamente desconocido, aunque si pasan ustedes por la ballena seguro que encuentra a uno al menos, que está allí desde tiempo inmemorial.
Una vuelta por la orilla da lugar a contemplar un amplio espectro de humanidad en la que los hábitos sociales han dado una gran libertad de acción de la cual yo me congratulo como buen voyeur. Que cada uno luzca lo mejor de si mismo. Y si le gusta ir en tanga con 200 kilos, pues que le vamos a hacer, tiene usted todo mi respeto, aunque no me obligue a mirar.
Esta mañana he sucumbido al morbo de ver el encierro de San Fermín en Pamplona. Técnicamente, la realización de Cuatro ha sido impecable. Pero debo ser gafe porque los toros se han llevado por delante a 19 personas, varias de ellas muy graves.
El caso es que reflexionaba yo sobre las diferentes maneras de divertirse del personal.
Porque hay fiestas pa to. Unos tiran cabras desde los campanarios. Otros bajan colinas, escogorciándose detrás de un queso gigante. Aquellos se divierten levantando piedras de 250 kilo, con lo que tiene que doler eso. Éstos sacan a una imagen y la pasean, casi cayéndose, durante horas y horas. Y no te acerques a la imagen que te capan si no eres del pueblo. Los de mas allá ensayan letras y canciones durante meses para en una escasa semana volver a empezar. Lo que decía Guerrita, que hay gente pa to
Indudablemente los encierros son un auténtica salvajada no exenta de belleza estética, tal como ocurre con las corridas de toros. Es la belleza de la muerte, del Thanatos contra el Eros. Es el subidón de adrenalina y de endorfinas, posteriormente, que supone el estar en perpetuo riesgo de morir, aunque sena por escaso segundos. ¿Qué impulsa a un señor a correr delante de un morlaco capaz de cornearlo a placer? Si dejamos aparte los estados alterados de conciencia de muchos corredores, están borrachos, los que se consideran profesionales- que entrenan con una envidiable forma física y están lúcidos- no se entiende esta postura. Sin embargo, He de confesar que en mis tiempos inconscientes de adolescencia he corrido delante de toros, concretamente en el llamado toro del aleluya que se desarrolla en Arcos de la Frontera los domingos de resurrección. Si no conocen Arcos, sólo les diré que se caracteriza por una enorme cuesta que sube hasta el castillo, hoy parador nacional. Los arcenses no mueren nunca de infarto. Es imposible con esas cuestas. Pues bien, ese toro, parte del castillo por la mañana al y baja la cuesta. Es un toro enorme, o al menos así me lo pareció e intenta pasar por encima de cualquier, incluyendo a este cronista. Pasé mucho miedo cuando me lo vi a menos de dos metro, y en filigrana atlética conseguí saltar hasta la verja de una ventana que se situaba a unos dos metros de altura. Me agarré a la susodicha y, como pude, me alcé a pulso, intentando escapar del astado. Conseguí salvarme pero sólo porque el toro dio la vuelta. Los animados paisanos que estaban en la ventana no paraban de, primero, pisarme las manos y golpearme las mismas después para que cayera. Supongo que el espectáculo era que me corneara el bicho. Ni que decir tiene que después del susto me cagué en todo lo cagable, claro. No lo volvería a hacer, porque ni tengo las condiciones físicas ni tampoco la inconsciencia de los 19.
El encierro de hoy ha sido catastrófico. Los dichosos toros han embestido a base de bien, sobre todo uno de ellos que se ha distanciado de la manada y ha corrido cómo le ha venido en gana. Lo que han conseguido muchos corredores es una plaza en el hospital; confiemos que ninguna en el cementerio.
Las fiestas populares, todas, son vivero de excesos. Culinarios, alcohólicos y, en algunos casos, excesos vitales. ¿Son necesarias para mantener la cordura?. Tal vez. Pero desde luego yo me quedo con fiestas mas tranquilas donde el cerebro y la cultura, aunque popular, predominen.
No me digan que es lo mismo componer una música y cantar por las calles, que levantar un pedrusco de cientos de kilos o correr delante de un bicho de 600 kilos. Si me dan a elegir, prefiero la música. Quizá de una imagen, aunque sesgada, de cómo son de diferentes los pueblos.
La semana pasada se estrenó un concurso en Tele5 llamado Nadie es perfecto. La cosa está en que se enfrentan un grupo de personas que se supone guapas y físico excelso contra otro grupo cuya característica principal es su supuesta inteligencia. La belleza es algo que se puede apreciar, pero ¿y la inteligencia? Pues sólo en base a las pruebas intelectuales que se van a realizar en el concursito.
Al parecer, y lo digo porque no lo he visto aún, a los bellos y bellas se les efectúan pruebas de inteligencia como es el recitar la tabla del siete, la de multiplicar, claro está. Los listos, por otra parte, tendrán que aprender o pasar pruebas físicas a las que no están habituados. Las pruebecitas son de este talante: Los listos demostrarán sus aptitudes para el baile Curro enseña su cuerpo serrano ¿Superarán la 'prueba de pareja' el jueves? ¿Lograrán los guapos reconocer a los famosos que aparecen en las fotos? Los guapos deberán aguantar descargas eléctricas en la prueba del sillón Esta vez serán los chicos los que se 'den un chapuzón' Los guapos aprenden gramática y ortografía
Vamos una delicia de pruebas, sobre todo las de las descargas eléctricas, que además se las dan a los guapos, incomprensible.
Lo irritante es que una serie de personas se presten a hacer estas majaderías. Los guapos al menos tienen la excusa de lucir su palmito en televisión, ya que se supone que es lo que les gusta, pero ¿y los listos? ¿Qué demonios hacen prestándose a estos manejos? Va a ser que no son tan listos como ellos creen.
Ayer por la noche Huelva se vio invadida por los celtas. En plena Avenida de Andalucía se celebró un concierto patrocinado por el ayuntamiento que contó con la participación de Hevia y a El Sueño de Morfeo. El calor ya había dejado de ser horroroso, y sólo era asqueroso por lo que a las 22.30 se podía comenzar la primera parte con la actuación de Hevia y su grupo. Un bajo, una batería, un guitarra eléctrica y una percusionista, María José Hevia, acompañaron al músico en sus actuaciones. Debe ser la vejez, pero estábamos en el centro de la avenida entre las dos columnas de sonido y las bajas frecuencias eran insoportables. No recuerdo haber tenido esas sensaciones tan chungas nunca. Era como si me revolvieran el corazón y los pulmones. Tuvimos que irnos a un lateral en el que no se concentraban los sonidos bajos. A partir de ese momento pudimos disfrutar del concierto. La gaita electrónica, o como se llame el chisme, del asturiano es un instrumento curioso. No se en que principio se basa, auque supongo que los agujeros ha sido sustituidos por botones o sensores, digo yo. De todos modos también uso la flauta travesera y otra gaita convencional. Un recital estupendo y en el que parece que el músico se mostró contento con la participación y el feeling del público. (No es el concierto de ayer, pero...)
A las 12 y un poco a parecieron el Sueño de Morfeo, con Raquel del Rosario a la cabeza. Son unos competentes músicos que hicieron vibrar a una audiencia entregada y que se sabe todas y cada una de las letras. Particularmente no es mi estilo favorito, pero el rato fue agradable, con los artistas dando lo mejor de si mismos. (Esta es una curiosa versión de uno mas uno son 7 cantada por El sueño de morfeo y Fran Perea, en un episodio de "Los Serrano". Es, sin duda, mucho mejor versión que la original)