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- MEMORANDO -

409. Magufadas en la Universidad española

 

Leyendo, en el blog del amigo Zifra Cambalache, un post titulado "pseudociencias dando por culo", he visto que hay una serie de estudios de lo mas curiosos, y raros, en las Universidades Andaluzas y Españolas. Puesto que yo trabajo en una de ellas me he interesado en buscar esos estudios extraños, por lo que imparten, y que están relacionados muchas de las veces mas con creencias magufas que con la ciencia, que es lo que se debe enseñar en la Universidad.

Para el que no sepa lo que es un magufo o una magufada, les ofreceré la definición que da la wikipedia :

"Magufo es un término utilizado generalmente en listas de correos, foros de Internet y otros ámbitos por personas escépticas de las pseudociencias para referirse informalmente a los promotores de éstas”

Se llama magufos, por ejemplo, a los astrólogos, ufólogos, homeópatas y a los practicantes de pseudociencias en general; también se refiere de esa manera a personas que se atribuyen poderes sobrenaturales como los psíquicos y otros supuestos dotados; de manera semejante el término magufo se hace extensivo a ciertos periodistas especializados en lo esotérico y lo paranormal que fungen de tales sin cuestionar si el objeto de su especialización existe realmente más allá del mundo de las creencias.

La palabra es el resultado de una combinación de mago y ufólogo. Fue acuñada en 1997 en la lista de correo Escépticos por Xoan M. Carreira, y pronto ganó aceptación entre la comunidad escéptica de habla hispana”.

Y entonces, me dirán, ¿que tiene que ver eso con la Universidad? ¿Se estudia parapsicología o ovnilogía en las aulas univesitarias? ¿Hay licenciados que exhiben su título de Ufólogo, Cazafantasmas, Telépata diplomado o Brujo Umbanda? Pues… afortunadamente todavía no, pero si que en algunos casos pueden lucir un diploma que diga “Master por la Universidad de León en Aromaterapia”. Este último es un ejemplo práctico, y auténtico, de uno de los masteres y títulos propios que imparten nuestras Universidades. De momento son enseñanzas propias, es decir no tienen reconocimiento “oficial” como si de un título de diplomado o licenciado se tratara. Pero los MBA, antes de la implantación de los Posgrados Oficiales, tampoco lo eran y se cursaban, y daban caché.

Estos estudios, según yo magufos, son dados por buenos en muchas Universidades. Si la búsqueda del conocimiento científico y racional es una de las bases del pensamiento crítico universitario, se me hace muy cuesta arriba que muchos Rectores autoricen que algunos estudios tengan estas características. Sin irnos muy lejos en Andalucía tenemos varios ejemplos que dar:

En la Universidad de Cádiz se imparte un llamado “Experto Universitario en Técnicas de Aplicación Práctica de Acupuntura” y un “Experto Universitario en Musicoterapia”. En la Universidad Pablo de Olavide está el Máster en Acupuntura y Moxibustión y en la Universidad de Sevilla se imparte el segundo año del Master en Homeopatía.

Si salimos fuera del distrito único andaluz nos encontramos con cosas como estas: Fitoterapia, Aromaterapia y Nutrición - Universidad de León, Master en Acupuntura - Universidad de León, Máster en Fitoterapia Tradicional China, Máster en Medicina Biológica-Naturista, Kinesiología Holística Escuela Universitaria Garbí (Universidad de Girona), Máster en Musicoterapia (Universidad de Valencia), Master en Medicina Naturista, Homeopatía y Acupuntura Universidad de Valencia/Fundación Universidad-Empresa. . Reflexoterapia. Hidrología Médica. Helioterapia. Geoterapia. Psicoterapia. Té... (Postgrado de Medicinas alternativas en Valencia), Curso de Experto en Kinesiología Holística Universidad Europea de Madrid, Aplicación Práctica de las Técnicas de Acupuntura y Medicina Tradicional China UCM -Universidad Complutense de Madrid, Máster en Medicina Homeopática Universidad de BArcelona Master en Medicina Homeopática Universidad de Zaragoza.

Y así seguiríamos con unas cuantas especialidades y masteres mas todos ellos dedicados a enseñar “ciencias” que no están sostenidas ni avaladas por estudios serios sobre su utilidad real mas allá de los efectos placebo. Me dirán que la acupuntura funciona, no lo se, pero si lo hace habrá que estudiar por qué lo hace y no referirse a los puntos energéticos del cuerpo que no están ni se les espera. Y de la homeopatía podríamos hablar también de su validez científica y a su validez en la curación de enfermedades reales. Si usted tiene un cáncer ¿se iría a un homeópata o a un oncólogo? ¿le gustaría recibir quimioterapia o tomarse un concentrado de granos de polen? Mi elección es clara.

Estas pseudociencias y pseudocreencias pueden funcionar, en el caso de que lo hagan, en enfermedades leves, en aquellas que son autoprovocadas o ficticias. Yo no me arriesgaría a combatir una neumonía con tratamientos homeopáticos, sencillamente me atiborraría de antibióticos, siempre con la autorización de un médico claro está.

No puedo comprender como se autoriza a una Universidad que imparta un título propio bajo las premisas de la superstición. Cómo decía Zifra “muestrese un solo estudio contrastado, científico, sobre la efectividad de la homeopatía” No hay. No es científico, es como creer en el mal de ojo o en el poder curativo de las piedras de cuarzo. Aromaterapia ¿qué es lo que se cura con esa técnica? Si me hablan de que es una técnica de relajación, pues vale pero contextualizar eso dentro de una “ciencia”, lo lamento, no lo entiendo. La kinesiología holística es una disciplina que diagnostica “ a través de las respuestas de las cadenas musculares del cuerpo. Combina técnicas tan reconocidas como osteopatía, acupuntura o auriculoterapia” Hombre, por favor. No me sean ingenuos y no me digan que la auriculoterapia, que consiste en pinchar las orejas, cura algo mas allá del cerumen. O las técnicas de moxibustión que consisten en quemar una planta, la moxa, y aplicarla en la piel o introducirla en con las agujas de acupuntura. No me pregunten si eso es sano o no, pero la UPO lo oferta como título propio.

Veremos alguna vez un Master en Tarot, en Levitación o en Bilocación. A fin de cuentas si alguien se puede licenciar en Teología, es carrera de segundo ciclo, por qué no en Umbanda, Macumba o Vudú si, en definitiva, es mas o menos lo mismo.

© Alfonso Merelo 2008

Actualización:

Que un artículo así de lugar a estar en portada en menéame da mucho que pensar. Parece que el pensamiento crítico no es demasiado bien visto. Al menos hay aportaciones a favor y en contra y todavía no ha habido insultos. Algo es algo.

408. San Google y sus resultados

En mi blog de cocina, que tiene el original nombre de cocinando, los lectores llegan a través de varios medios: porque están enlazados, porque me conocen o porque un buscador les lleva a él cuando buscan una receta o un nombre.

Es muy interesante, y a veces hasta divertido, saber qué es lo que buscan los internautas y cómo demonios llegan hasta tu blog mediante esas búsquedas tan “raras”. La heurística de los buscadores es lo que tiene: que falla en algunas ocasiones o mas.

Las mas curiosas y extrañas de las búsquedas para mi blog de cocina son las siguientes

- comidas de córdoba similar al gazpacho

Pues el salmorejo, hombre. ¿Cómo se puede preguntar eso?

- bebida preferida dejames bond

Si es que no se es fan ni nada ya: el vodka martini, agitado que no batido, por supuesto

- comer gratis carnaval de cadiz

Tu lo que eres es un gorrón. Eso quisiera saber yo también.

- ficha bromatologica de un coctel

¿De qué coctel? ¿Quieres que explique cómo se manipula un cóctel para que sea “bebible”?

- 3 partes de gordon una de vodka

¿Y esto? Con esa búsqueda ¿qué esperabas que saliera?

- se puede congelar el cabello de angel

Si se deja

- donde compro harina de garbanzos en chile

Lo mas seguro es que en una tienda o un supermercado, digo yo

- origen de la comida pollo al estragon quien la invento

Fue invento francés, concretamente Monsieur Polluá que visitó a Madame Estragonné e hicieron cosas juntos, entre otras el pollo con estragón.

- ¿que se puede cocinar con pedro ximenez?

De todo. Pedro es un cocinero muy apañado

- receta bistec empanado

Este estaba empezando en esto de la cocina.

- a cuanto va el kilo de chorizo iberico

Depende del citado chorizo. Si es de gran capital va mas caro que el de pueblo. Preguntar por el Pocero, Julián Muñoz etc.

- 73421164658293

Este ni idea de lo que quería,pero llegó a mi blog

- cinta de lomo rellena de tortilla

Si alguien es capaz de darme una receta coherente de esto se lo agradeceré.

- como se cocina el lomito y que quede suave y blando

Flanders pregunta y yo contesto: muy suavito, con fueguito, lentito y con salsita

- de donde vino la salsa

Es otro invento de los franceses. El marques de Salsé, afamado bailarín, la inventó para no tener que pararse a comer. Todo se lo bebía.

- quien invento la gastronomia tex mex

Seguramente los de Texas.

- sobredosis de canela

Tú estás muy mal. Deja el pegamento, anda

- devorador de almejas

¿Qué almejas estabas buscando?

- ingedientes del vinagre

Pues vino, melón.

- se puede utilizar recetas con alcohol en ollas a presion

Y con agua sobre todo. No se te ocurra dejar la olla sin líquido. Pero si lo que temes es que explote te aseguro que no lo hace si le pones alcohol.

- que se entiende por primer plato.

El que no es segundo

- negro comiendo leña

¿Qué clase de búsqueda es esta? Los hay que están fatal.

© Alfonso Merelo 2008

 

407. Emigrantes pedigüeños

 

Desde luego, no se puede ser más desagradecido.

 

A vosotros, que os hemos dado un cacho de pan, que os hemos acogido en esta tierra para que trabajéis en lo que nosotros no queremos.

 

España os ha tratado como uno más. Os ha cobrado los impuestos, la seguridad social. Habéis pagado el IVA, el IRPF, seguros, cuentas de ahorro, hipotecas.

 

Ya ahora que os quedáis parados como los demás ¿Cómo os atrevéis a pedir el paro? ¿Cómo osáis siquiera ir a las oficinas del INEM a exigir que el resto de los españoles os paguen por lo que habéis cotizado? ¿Creíais que erais iguales? Pues os equivocabais.

 

Don Mariano nos ha venido a aclarar la cosa. Sois 180.000 parados exigiendo prestaciones, y mientras tanto 20.000 españoles a la vendimia. Tenéis la culpa de todo. Habeis mordido la mano que os daba de comer. Que gentuza.

 

Aunque, algo bueno habéis hecho: descubrir de una vez por todas la calaña de la que está hecho el que pretende dirigir algún día este país. Ya saben con que clase de individuos se van a encontrar en cierto partido.

 

Si lo ha dicho conscientemente no tiene calificativo, y si lo ha dicho sin pensar, mejor que nunca se acerque al poder.

 

© Alfonso Merelo 2008

 

 

 

406. El juego del angel.

 

Esta es mi primera crítica para Helice. Espero que no sea la última.

 

El juego del ángel

Carlos Ruiz Zafon

 

 

Que mi primera aportación en Hélice esté referida a uno de los best-sellers que ha arrasado en ventas en los últimos meses no es sólo casualidad, aunque algo de ella hay. Y digo que no es casualidad porque hay que tener en cuanta que el “Juego del ángel” es una novela que se puede clasificar sin ningún problema como perteneciente al género fantástico. Que un producto literario con esas connotaciones se convierta en el libro mas vendido del año en este país debe llevar a reflexionar sobre si el género es tan minoritario como se viene afirmando desde siempre.

 

El fenómeno es, desde luego, atípico. Pocas ediciones de un título alcanzan la difusión que ha tenido, y tiene, esta novela. La  inversión en publicidad del grupo Planeta ha sido abrumadora. La novela estaba presente en todos los medios de información. Programas en radio, televisión y columnas en los principales periódicos, han contribuido de manera fundamental a la difusión de este producto, pues de eso se trata en definitiva: un producto de consumo masivo para paladares poco exigentes y poco preparados. Un producto de consumo como puede ser el último yogurt con “trífidos” activos o la ultima versión de MP4.

 

Ya se ha incidido en otros lugares en que existen algunos libros que son leídos por los que nunca, o casi nunca, leen otros títulos. Es, digamos, el libro de moda que hay que leer, el best seller en su nomenclatura anglosajona. Pocos de esos títulos pueden ser considerados interesantes por otros tipos de lectores mas avezados, sin embargo, éstos, son los que balancean hacia el beneficio la cuenta de resultados de muchas editoriales. El “Juego del ángel” es uno de esos libros que se lee simplemente para decir que se ha leído y se está a lo último en la intelectualidad mal entendida.

 

Carlos Ruiz Zafón obtuvo un inusitado éxito con una anterior novela titulada “La sombra del viento”. Esta novela pasó desapercibida, o casi, en un primer momento, pero el boca a boca de los lectores consiguió que llegar a estar varios años entre los libros mas vendidos. Es una novela de fácil lectura y que contiene muchos elementos que gustan a casi todos: amor, aventuras, misterio y personajes perfectamente encuadrables en una de las dos categorías fundamentales de la historia de la humanidad los buenos y  los malos, sin matices, sin dobleces. Probablemente estos iconos y estereotipos son los que le proporcionaron su fantástico éxito.

 

Varios años después nos encontramos con el nuevo, y esperadísimo, título del escritor. La historia trascurre en la Barcelona del primer tercio del siglo XX donde un escritor, David Martín, que vive de publicar folletines firmados con seudónimo, es contratado por un enigmático personaje para desarrollar un texto que sirva de base para una religión. En su tarea se verá rodeado de extraños fenómenos y de personajes diversos que le impulsarán a buscar una verdad escurridiza.

 

Zafón vuelve a retomar algunos clichés de su anterior novela como el borgiano “cementerio de los libros olvidados” que en esta ocasión sufre un atisbo de explicación de su origen, que no de su existencia y continuidad. Podemos ver, asimismo, la anterior generación de libreros, los Sempere, que ayudarán al protagonista en diversas oportunidades. Se retoma aquí, de alguna manera, una de las tradiciones literarias catalanas como es la de escribir sobre la burguesía catalana. Recordemos la saga de los Rius (Mariona Rebull, El  viudo de Rius, Desiderio, Diecinueve de julio y Guerra Civil) escritas en la posguerra por Ignacio Agustí) o la de los Pedrell pertenecientes a  los Episodios nacionales contemporáneos de la pluma de Ricardo Fernández de la Reguera y Susana March. En la línea de estos antecedentes, la descripción de esta  burguesía está muy en consonancia con la que se ha vendido habitualmente: inteligentes, trabajadores, cultos y solidarios. El estereotipo funciona perfectamente porque los Sempere son personajes “buenos” sin ningún matiz.

 

Y es que ese es uno de los graves problemas de la novela: sus personajes son absolutamente increíbles, en su contexto, y demasiado predecibles en sus comportamientos. Zafón no sabe, o no quiere, desarrollar estos personajes para potenciarlos y dar al lector un esbozo de lo que éstos piensan y por qué hacen lo que hacen. Parece lógico pensar que el autor no quiere expresarse a través de sus personajes y si de sus acciones, aunque éstas no sean suficientemente explicables o siquiera lógicas. Los protagonistas de la novela están llevados a los extremos. Todo es extremista en ellos: o son angelicales o malévolos. No hay doblez, dudas u otro atisbo de personalidad mas allá del cumplimiento de sus objetivos marcados. Son blanco o negro. Como es natural en cualquier folletín, pues esto es lo que es “El juego del ángel”, son necesarios estos estereotipos para que el lector se identifique con los personajes y que puedan resultar atractivos. Por otra parte estos personajes se comportan como lo harían en este siglo XXI y no como deberían hacerlo a principios del siglo XX. Esa liberalidad catalana de la década de los 30 no parece aceptable sobre todo en el comportamiento de los personajes femeninos y menos en el de la protagonista que tiene reacciones equiparables a las de una chica actual.

 

Que Zafón es un artesano eficiente no se pude negar y que conoce las artimañas del oficio tampoco. Y, puesto que las conoce a fondo, no es de extrañar que use como base de su trama un mito de la literatura mundial como es el de Fausto, pues la novela no deja de ser una versión mas del mito mefistofélico. El lector avezado, o no, reconocerá inmediatamente en dos de los personajes sus contrapartidas en la novela renacentista Historia von D. Johann Fausten. Si en su anterior novela adaptaba “El fantasma de la Ópera” a sus propósitos, en ésta no podía ser menos usando otro clásico de la literatura. Es, una vez mas, recurrir al famoso “si funciona, no lo toques”. En ese aspecto el autor es un consumado especialista y elige bien sus inspiraciones.

 

Técnicamente se echa en falta una revisión de estilo en la novela. Parece que la premura en los tiempos de entrega, o en las fechas de lanzamiento de la novela (tenía que estar impresa y distribuida para el día del libro de este año), ha impedido que se revisara a fondo el texto. Esa revisión hubiera mejorado sin duda el resultado final, evitándose algunas farragosas metáforas y descripciones y algunas imprecisiones que jalonan la novela.

 

Pese a sus, para mi graves defectos, nos encontramos ante una novela que no aburre y en la que se puede encontrar acción y aventuras en una lectura muy ligera y fácil. A fin de cuentas estamos ante un folletín decimonónico actualizado que en estos tiempos de inmediatez puede ser mas que suficiente para muchos.

 

(c) Alfonso Merelo 2008

 

405. Viejo verde

La expresión viejo verde siempre ha gozado de gran predicamento entre la gente de bien o de mal de este envidioso país. Generalmente, o mejor habitualmente, era peyorativa y calificaba ciertas conductas, sexuales desde luego, que parecían no tener cabida en un viejo.

Uno, que ya se va acercando a la vejez o que directamente he entrado en ella, se pregunta ¿qué caracterizaba al viejo verde que lo hacía diferente de los demás mortales? ¿Era, tal vez, que se interesaba o mantenía actitudes sobre el sexo que parecían fuera de lugar?

El sexo, y todo lo relativo a él, se ha considerado siempre, por influencia de nuestra Católica Iglesia, como un sistema para perpetuar la especie, el placer por tanto estaba descartado de él. Por eso una mujer podía usar el sexo sólo y exclusivamente durante su edad reproductora, al finalizar ésta sólo era una molestia. que ya no tenía cabida en el desarrollo como persona. El varón tenía, tiene, una edad reproductora mucho más amplia, pero cuando se llegaba a una edad determinada también estaba, y está, mal visto que se hablara o se interesara por ciertas cosas referentes a las actividades gozosas.

¿Por qué, me pregunto, esa animadversión hacia que una viejo hable o se sienta interesado por el sexo? El deseo sexual es connatural en el ser humano, salvo raras excepciones. Y la atracción sexual es, creo, una constante en toda la vida, o la menos en la mayor parte de ella. La edad que tengo me permite juzgar mi caso y puedo decir que mis gustos, atracciones y preferencia no han variado en exceso. Me siguen gustando las mujeres y sigo teniendo unos tipos que me atraen mas que otros. Sigo disfrutando con un buen tipo, una sonrisa o un vestido bien llevado. Y me siguen pareciendo, como cuando tenía 20 años, muy guapas y atractivas las chicas de 20, y las de 30,40 o 50 por cierto, exactamente como antaño. Pero ya casi soy viejo. Si sigo así ¿en diez o veinte años seré un viejo verde? , porque no pienso cambiar de opinión ni de gustos.

Pero es mucho mas grave lo que ocurre con las mujeres. Si un sesentón se tira a una joven de 20 o 30 es un machote, si una mujer hace lo mismo con un jovencito de 25 es una lasciva pervertida. La discriminación es evidente. ¿No tiene tanto derecho uno como otra de disfrutar de su, y vieja no lo olvidemos. ¿Cuado se es mayor o viejo no se puede disfrutar del cuerpo como a cada uno le de la gana? Pues parece que no. El viejo tiene que tomar sopitas y quedarte en casa viendo los programas del corazón que tanto bien hacen a la humanidad.

Me temo que, como he dicho antes, seré un viejo verde, si es que no lo soy ya. Y a mucha honra.

© Alfonso Merelo 2008

 

404. Malos tiempos para la ciencia ficción en España.

 

A los seis años de edad, este que les escribe, ya leía ciencia ficción. Desde esa época han pasado ya 43 años y sigo leyendola, o, al menos, lo intento. Y digo lo intento porque, al menos entre lo que se escribe en España, la empresa se está convirtiendo en algo cada vez mas difícil.

Hace unos años, Rafael Marín, uno de los escritores punteros en esto del fantástico de habla hispana, me dijo con una rotundidad habitual en él: “los escritores españoles ya no escribimos ciencia ficción”. Interpretando sus palabras, Marín quería decir que de la veintena, con suerte, de escritores “conocidos y famosos” casi ninguno publicaba ciencia ficción y se habían pasado en masa a otros campos de la literatura; al fantástico en general o a otros géneros mas crematísticos. Porque, indiscutiblemente, este abandono o transferencia hacia estos otros géneros se debe a un motivo mas que claro: se vende mucha mas fantasía que ciencia ficción y por tanto la posibilidad de percibir algo, además de merecida fama, se hace mas tangible en esas otras modalidades.

El motivo de esta mayor venta no se debe a la falta de capacidad de nuestros escritores. Gente como Javier Negrete, Eduardo Vaquerizo, Juan Miguel Aguilera, Elia Barceló, Rodolfo Martinez, César Mallorquí, León Arsenal o el antes mencionado Rafael Marín, han demostrado sus capacidades mas que incuestionables en ese campo ya que han escrito excelentes relatos de ciencia ficción. ¿Por qué entonces este abandono del género? Sencillamente creo que se trata de un problema doble: por una parte  no se gana un mínimo de dinero con la cf y esto unido a la poca repercusión que tiene el género en este país hace que estos autores, ya consagrados, estén remisos, e incluso hastiados, de escribir novelas o relatos del género.

Es comprensible la actitud de un escritor que ve que la ciencia ficción no vende y que sus textos van a parar al rincón mas oculto de una librería, si es que llegan a ella. La mínima salida de estos libros hace reflexionar sobre sus posibilidades, y la elección es muy sencilla, aunque pueda resultar dolorosa.

Pero tendríamos que preguntarnos por qué no se vende la ciencia ficción en el mismo volumen que se vende la fantasía. ¿Existe algún patrón en el lector que le hace inclinarse hacia un género u otro? La posible respuesta a estas dos cuestiones podría explicar sobre lo que es un hecho incuestionable.

Podemos afirmar sin género de duda que el número de obras pertenecientes al  género fantástico que se editan en España, independientemente del origen idiomático de la misma, es muy superior al numero de su equivalente en ciencia ficción. No sólo en el número de obras publicadas gana la fantasía sino que lo hace también en las tiradas de las mismas. Éxitos como la serie de Harry Potter, Las Memorias de Idhum, Jonathan Strange y el señor Norrell, La Tierra del Dragón, La Espada de fuego, Las crónicas de Narnia o la saga de Canción de hielo y fuego, sin olvidar las franquicias como Dragonlance o Vampiro: la mascarada, son un ejemplo de que la fantasía tiene un predicamento mas que importante en España. Y de todas las mencionadas muchas han sido escritas por autores españoles que curiosamente, y volviendo al principio, fueron casi todos autores que empezaron en la ciencia ficción.

Es cierto que aún existen algunos autores que persisten en hacer incursiones en el género de ciencia ficción. Los veteranos como Domingo Santos o Ángel Torres Quesada o los más jóvenes como puedan ser Lola Robles, Joaquín Revuelta, Daniel Mares o Carlos Castrosín, y algunos mas, continúan en la brecha, pero son minoritarios en ese aspecto, con respecto a todos los demás escritores del fantástico. Tampoco podemos olvidar a escritores del maistream que se adentran en el género como José Carlos Somoza, aunque sus editoriales tratan de ocultar la pertenencia al género asignándoles nombres distintitos como puedan se especulación futurista o tecno thriller, que sólo son eufemismos para referirse a la ciencia ficción. Se puede afirmar, extrapolando estas maniobras editoriales, que las editoriales no quieren ni oír  hablar del término ciencia ficción. Muy pocos quieren verse ligados a esa dos palabras que al parecer están malditas en España.

Pero podríamos esbozar algunos de otros factores que influyen en mi apreciación de que la ciencia ficción en España está en horas bajas.

Uno de los mas interesantes que podemos observar en este país en el factor “crítico”, o mejor dicho de los críticos, pocos, especializados que tenemos. La crítica se ceba en los escasos autores que aún conservan el género como referente. Existe, al parecer, un extraño chauvinismo inverso que obliga a juzgar con mucha más dureza al autor español que al foráneo, y no sólo en la ciencia ficción sino en casi todos los géneros. Aunque esto parece ser una constante en cualquier tiempo de este país ,en el que nunca estamos contentos con lo nuestro y admiramos, mas allá de lo razonable, todo lo que viene de fuera. Es, probablemente, un complejo no superado aún y que nos impide juzgar con ecuanimidad lo que se nos ofrece en casa que, habitualmente es tan bueno, como lo que nos viene de fuera. Si unimos este condicionante, al poco predicamento de la ciencia ficción en general, veremos que la crítica no se interesa  en lo mas mínimo por lo que se escribe en España. Además los autores que siguen adscribiéndose al género suelen publicar en editoriales pequeñas que no alcanzan un número suficiente de lectores. Las editoriales grandes apenas apuestan por los autores de aquí, y si lo hacen excluyen directamente la ciencia ficción porque “no vende”. Y así, una y otra vez, el autor al que le gusta expresarse en clave del género no consigue publicar o si lo hace es con unas tiradas y distribuciones que son voluntariosas, pero claramente insuficientes. Resumiendo la situación: nos encontramos con un panorama terriblemente adverso para el autor, que por una parte no tiene con quien publicar, si lo consigue prácticamente nadie le lee y, además, la crítica le ignora totalmente.

Hay otro factor ajeno que pude estar influyendo en el abandono del género por parte de los lectores. Sencillamente parece que el futuro nos ha alcanzado. No olvidemos que la ciencia ficción usa la tecnología plausible, dentro de su propio entorno, como fuente, o escenario, de sus historias. Si la “maravilla tecnológica” es moneda común en nuestra sociedad ¿cómo puede resultar interesante para alguien que ya la conoce? En la época dorada de la ciencia ficción anglosajona, y mundial, los lectores soñaban con inventos extraordinarios, con maravillas en otros planetas y con fantásticos invasores extraterrestres. Pero esa apreciación de la maravilla se ha quedado obsoleta cuando cualquiera de nosotros es capaz de acceder a Internet o mantener una conversación vía satélite con cualquier lugar del mundo. Hemos visto viajes espaciales en directo y la llegada del hombre a la Luna y a Marte con sondas robótica apenas soñadas por los escritores. Además nuestros propios avances tecnológicos han venido a frustrar nuestra imaginación con respecto a esos fantásticos futuribles. Las series y películas de ciencia ficción ofrecen un atractivo estético indudable que atrae público. Hemos visto y viajado por medio del cine a extraños mundos y contemplado cientos de batallas espaciales absolutamente espectaculares. Los posibles lectores se han acostumbrado a una forma muy visual del género y atraerlos por medio de la lectura, ya de por sí escasa en otros ámbitos, es tarea de titanes.

 

Por el contrario la fantasía gana adeptos. En la fantasía las cosas ocurren porque sus reglas son la negación de la plausibilidad. La magia, los sortilegios, las diversas situaciones fantásticas y los seres que la pueblan no han de ser explicadas. Dentro de su mundo son coherentes pero el lector no necesita pensar que está contemplando un escenario “real” y no tiene que estar constantemente comparando lo que es o puede ser con su entorno. Por definición el mundo fantástico inventado es mas sencillo e incoherente, pues su “física” no se basa en nada conocido. Es una literatura, se me permitirá la licencia, mas fácil. No mas fácil de escribir, ya que puede ser tan complicada y elevada como el autor quiera, pero si mas fácil de fagocitar y de “creer” en ella y en sus situaciones. En ese mundo fantástico el lector no se pregunta que algo no es correcto, salvo que sea inconexo en su propio universo inventado. El lector acepta esa interrupción de su verdad y percepción al adentrarse en un mundo que sabe positivamente que no existe. En la ciencia ficción, los escenarios, aunque son inventados, requieren la aquiescencia de un lector que generalmente es menos “crédulo” que el lector medio. Los entornos tecnológicos requieren mayor consistencia y credibilidad que los entornos fantásticos. Esa diferencia hace que la fantasía sea un entorno más atractivo para muchos lectores y eso, en un mundo que es cada vez mas inmediato, resulta a la postre de una importancia capital.

 De todos modos, y nunca renegando de la lectura fantástica, unos pocos nos resistimos, cual galos indómitos, a dejar de leer buena ciencia ficción y otros pocos se resisten a dejar de escribirla. El problema es que entre todos no sumamos demasiados, y así, mucho me temo, que acabaremos por no tener nada. Tendremos que acudir al mercado internacional, que será probablemente muy interesante pero no será tan nuestro.

 ¿Veremos el fin de la ciencia ficción escrita en español? Esperemos que no. Sería una gran pérdida.

Publicado previamente en Historias Asombrosas 2

(c) Alfonso Merelo 2008

403. HELICE 10

403. HELICE 10

 

Desde este número 10 de la revista Hélice, el que les escribe ha comenzado a colaborar en la misma.

Este es el contenido de la misma

Reflexiones

-Charles Robert Maturin y la importancia de la cita, por Ana González-Rivas
-Lo fantástico en la literatura nigeriana: ¿género o incidencia esporádica?, por Terri Ochiagha
-Secesión, por Julián Díez

Críticas
-El juego del Ángel, por Alfonso Merelo
-La grieta, por Iván Fernández Balbuena
-La realidad oculta, por Fernando Ángel Moreno
-Danza de tinieblas, por Steve Redwood
-A vuestros cuerpos dispersos, por Antonio Rómar

Doble Hélice
-El hombre divergente, por Juan Manuel Santiago y Fernando Ángel Moreno

Se pueden descargar la misma en este enlace
Que ustedes lo disfruten.
(C) Alfonso Merelo 2008

402. El Fin del Mundo, ¡otra vez!

 

No se si están al tanto de lo que es un Gran Colisionador de Hadrones,  Large Hadron Collider o LHC para los amigos. Yo no tengo ni idea, pero me he enterado que es un chisme formado por "túnel circular de 27 kilómetros, excavado a entre 50 y 175 metros de profundidad cerca de Ginebra". Allí se espera recrear el Big Bang una billonésima de segundo después de producirse. La verdad es que el nombre, ya de por sí, Gran Colisionador de Hadrones (de Hadrones oiga, no de electrones ni protones, De Hadrones), impone mucho respeto. Supongo que debe ser igual que un acelerador de partículas pero a lo grande. Salvador Ruiz lo explica mucho mejor que yo en Libro de Notas.

 

La física de partículas se escapa a mis cortas entendederas, pero este desconocimiento no me impide ver que esta serie de experimentos pueden resultar esclarecedores para conocer el principio del Universo, y a mí eso me impresiona.

 

Pero a raiz de este experimento ya han salido los agoreros de turno que, sin tener ni idea de lo que hablan, vaticinan que cuando se ponga en marcha el chisme en cuestión, se creará un agujero negro, blanco, verde o de color sepia que engullirá por orden Suiza, Francia, Portugal, saltándose España y después toda la Tierra, La Luna y el Sistema  Solar. El fin del mundo, pero a lo bestia.

 

Es indudable que estos amigos de la catástrofe han basado sus conclusiones en hipótesis  tan científicas como puedan ser el Apocalipsis de San Juan, las profecías de Nostradamus, el calendario maya o azteca o la lectura de posos de té de afamados videntes vestidos con una túnica.  Su validez científica es la misma que proporciona leer las espinas de un boquerón en vinagre de los que hice ayer para cenar. ¡Riquísimos que estaban oiga!

 

Hay quien ve que el calendario azteca es igualito que el acelerador, la verdad es que los dos son circulares, pero también es circular mi plato de comer habitualmente, porque también tengo una vajilla cuadrada bonísima, y no se me ocurre ir por ahí diciendo que se parece al calendario y que si le pongo salsa de tomate sale quetzalcoalt y que es un presagio del fin del mundo.

 

Además, si el citado colisionador produce el fin del mundo no nos vamos a enterar porque estaremos muertos. Y si por casualidad hay vida después, no se donde si todo estaría destruido,  ya me encargaría yo de patear unos cuantos culos de científicos gilipollas. Si esto fuera un thecno triller, habría por ahí un investigador integro que sabría que iba a ser el fin del mundo y lo impediría en el ultimo momento después de vencer la gran conspiración satánica, o judeo masónica tanto da. Pero como esto es el mundo real, esperemos que los físicos nos muestren cómo surgió el Universo. Lo mismo nos llevamos todos una sorpresa mayúscula.

© Alfonso Merelo 2008

PD mi artículo de este mes en Libro de notas está dedicado al Capitán Sirius

ACTUALIZACION

Hoy, dia 10, se ha puesto en marcha el HLC. Sólo han emitido un haz de protones en una dirección y en otra. De momento no se ha acabado el mundo. Pero que los agoreros no tengan temor que el experimento definitivo, hacer colisionar dos haces de luz -que viajan en direcciones contrarias, a la velocida de la misma, está previsto para diciembre. Aún hay tiempo para qjue acierten.