La teta de la Jackson
A estas alturas hemos sido bombardeados por miles de repeticiones en las varias televisiones sobre el incidente de Janet Jackson durante el descanso de la Superbowl. Por tanto todo el munod debe saber qué paso y sería redundante volver a explicar el incidente. Lo que si llama a reflexión es el follón que se ha montado despues de ésto.
Partiendo de la base de que el suceso en sí es una boutade de la cantante y su acompañante, no se entiende que se produzca tal cruce de opiniones demonizadoras sobre la cantante. Porque, vale que puede ser de mal gusto (aunque a mi no me lo parezca, pero ¿como es posible que un país se escadalice de una simple y fugaz glandula mamaria, exhibida brevemente y parcialmente tapada, y no lo haga de programas de televisión de esos que persiguen al criminal que destroza cuatrocientos coches en la autopista, y arremete contra tres ancianitas que cruzaban por allí?
¿Hipocresía?
¿Pacatería?
¿Puritanismo?
Algo de eso debe de haber. Pero la verdad es que parece extraño que las almas cándidas norteamericanas pongan el grito en el cielo por algo realmente trivial y no lo hagan por que tienen un presidente que ganó de mala manera y que ha sometido ya a su pueblo a un par de guerras en menos de dos años.
No voy a meterme con el pueblo norteamericano, porque sería injusto tabular a todos por el mismo rasero. Pero si es muy curioso, a la par que pone los pelos de punta, que todo el poderío "económico y mediatico" noerteamericano se ensañe con Jackson y no lo haga con Swarzemburguer (lo siento pero jamás escribiré bien ese apellido), actual goberandor de California, puesto que este chico en sus películas mostró mas de una vez su trasero y además mató a muchos en las mismas, aunque esto último es perdonable si lo comparamos con que en la realidad firma ordenes de ejecución que matan a personas reales.
¿Que está pasando? ¿En que se están y nos están convirtiendo?
Porque la consecuencia primera de la teta destapada es que las televisiones retrasmiten con cinco minutos de diferencia los directos, así le da tiempo al realizador a cortar cualquier ramalazo de lo que el crea inconveniente.
Pero la verdad es que eso tambien se da en nuestra televisión. ¿Ya no nos acordamos de cuando Pilar del Castillo entraba en la gala de entrega del premio Principe de Asturias? Mientras que se le abucheaba rotundamente, el presentador Sr. Urdazi tenía la cara de cemento de decir en directo que se aplaudía a la ministra. O piensan que osmos carajotes, o lo somos si no nos damos cuenta.
En fin que por una teta se ha perdido el directo y la libertad de expresión. Y lo que vendrá.
Pues no es para tanto oiga
Alfonso Merelo