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Literatura

Novedades de abril

Novedades de abril

En los enlaces que les dejo a continuación, están las cosillas que he escrito para abril, el de las aguas mil.

Ucronías en Bibliópolis: En el día de hoy de Jesús Torbado

Historia de la ciencia ficción española: Nilo María Fabra

Y Las montañas de la locura de H.P. Lovecraft en la revista SciFi.es


Y un comentario sobre Gothika, el último premio Minotauro en mi otro blog literario
Eso es todo amigos.

Se fue Jack Wiliamson

Se fue Jack Wiliamson

Tenía 98 años. Parecía que el mas longevo de los escritores de ciencia ficción en activo iba a durar para siempre.
Pero no fue así. El pasado 10 de noviembre murió en Portales, Nuevo México.
98 años son muchos años. Muchos años en los que deleitó a sus lectores con sus historias fantásticas de naves espaciales y aguerridos militares.
Estuvo escribiendo casi hasta el final, ya que publicó su último trabajo en 2005. Sus últimas novelas fueron Terraforming Earth (2001) y The Stonehenge Gate (2005).
“La legión del espacio”, la original, es su novela mas recordada. Fue escrita en 1934 y da una muestra de lo que era la ciencia ficción en los años treinta, mucha ficción y poca ciencia. Pero las aventuras, pura space opera, eran deliciosas. Los 4 legionarios, los 4 mosqueteros indudablemente, recorren la galaxia para salvarla del arma definitiva. Hay monstruos, naves, princesas. De todo. Es aventura pura y dura.
En España será recordado también por “Mas oscuro de lo que pensáis”, en la que propone una explicación del vampirismo muy inteligente.
Vaya usted en paz a descansar. Logró que intentáramos rescatar a la princesa en aquel espacio extraño y eso es impagable. Gracias. Muchas gracias.
© Alfonso Merelo 2006

Cronicas marcianas

Cronicas marcianas

Este es el segundo artículo que este año está nominado para los premios ignotus. Fue publicado en diciembre de 2005 en Vortice en línea y es un estudio sobre la famosa novela de Ray Bradbury. De los dos no sabría por cual decantarme. Juzguen ustedes.

Crónicas marcianas

Los hombres de la Tierra llegaron a Marte. Llegaron porque tenían miedo o porque no lo tenían, porque eran felices o desdichados, porque se sentían como los Peregrinos, o porque no se sentían como los Peregrinos.
Ray Bradbury. Crónicas Marcianas

Marte es el planeta guerrero, compañero de viajes de la Tierra a través del sistema solar, siempre observado, siempre soñado y siempre presente a lo largo de la historia. Para Roma, Marte era en su origen el dios de la fertilidad pero el contacto con la cultura griega dotó a éste de las características del dios olímpico Ares y, desde ese momento, Marte fue belicoso; dios de la guerra y de los guerreros.
El planeta que lleva su nombre heredó estas características y, en tiempos mas modernos, de él vinieron innumerables invasiones, tanto literarias como fílmicas, que convirtieron a nuestro vecino rojo en frecuente fuente de sobresaltos.
Marte está ahora mas de moda que nunca; las misiones exploradoras se multiplican con el envío de sondas robot para, tal vez, planificar un futuro vuelo tripulado a ese astro ocre que tanto parece atraer a nuestra cultura. Las sondas Patfhinder, Mars Odyssey, Spirit, Opportunity o la europea Mars Expres, son algunos de las variados intento de los terrestres por conocer, o darse a conocer, a nuestro vecino del espacio.
Parece un inmejorable momento para escribir sobre un gran clásico literario del género de la ciencia ficción que precisamente trata y se desarrolla en Marte.
La idea para escribir este artículo surge a raíz de mi asistencia en la primavera de 2003 a unas jornadas denominadas Clásicos de la ciencia ficción, que tuvieron lugar en Cádiz en el marco de la feria del libro de ese año. En esas jornadas cuatro conferenciantes expusieron sus impresiones sobre cuatro grandes novelas del género. Los títulos elegidos fueron: Dune, 1984, Solaris y 2001 una odisea espacial. Los conferenciantes fueron, respectivamente, Rafael Marín, Juan Manuel Santiago, Alberto Cairo y Julián Díez. Esas cuatro novelas constituyen un buen ejemplo de grandes obras que perduran a través de la historia de la literatura fantástica. Por supuesto hay algunas más que pueden ser consideradas clásicos de imprescindible lectura y que no pudieron ser diseccionadas en esas jornadas.
En este artículo se pretende hacer algo parecido, pero fundamentalmente recuperar esta obra que, además de ser conocida por todos los aficionados, resulta una las imprescindibles en cualquier lista de clásicos “de obligatoria lectura” dentro del género de la ciencia-ficción, pero que puede ser perfectamente leída por cualquier persona a la que le interese la literatura.
Existió un proyecto en la HispaCon de 2004, Gadir2K4, por el que se intentó hacer un homenaje-desagravio hacia Crónicas Marcianas, cuyo nombre se ha venido tomando en vano y banalizando en un programa nocturno de gran éxito popular. Motivos de agenda hizo imposible este acto y fue una pena.
Así que tomo el relevo intentando dar un poco de luz a lo que es Crónicas Marcianas prescindiendo, esta vez, de Izaguirres, Sardás o Raholas .

El autor

Raymond Douglas Bradbury (Ray Bradbury) es uno de los autores clásicos de la ciencia ficción norteamericana. Para cualquier aficionado su nombre es conocido y es seguro que, preguntado cualquier lector de ciencia ficción por los escritores más renombrados, el nombre de Bradbury aparecerá en boca de la mayoría.
Nació en Waukegan, estado de Illinois, USA, en 1920. Desde pequeño se vio atraído por la literatura, primero como lector, y después como colaborador en emisoras de radio, donde prestaba su voz narrando cuentos para niños. Según sus propias afirmaciones, escribió su primer relato a la edad de 12 años. Este relato consistía en una continuación de las novelas marcianas de Edgar Rice Burroughs, que incluso fueron dedicadas por el “pequeño” escritor al autor del imborrable Tarzán.
En 1934 su familia se traslada a Los Ángeles, donde descubre su otra pasión: el cine, probablemente impresionado por el ambiente hollywoodense. Termina el bachillerato en 1938 y, debido a la situación económica familiar, no puede acudir a la Universidad, por lo que empieza a trabajar como vendedor de periódicos. Estos condicionantes permiten afirmar que su formación literaria puede considerarse completamente autodidacta.
Publica sus primeros relatos en 1938 (en un fanzine propio) y su primer trabajo literario remunerado se publica en 1941 en la revista Super Sciencie Histories. Esta primera historia tiene como tituló Péndulo. A partir de 1943 vive de lo que escribe (quién pudiera), recibiendo el premio a la mejor novela norteamericana en 1945 por The Big Black and White Game.
Bradbury marca para muchos estudiosos la mayoría de edad y la consolidación como género de la ciencia ficción norteamericana, mayoría de edad que coincide con la expansión del género en el resto del mundo. Es una de las personalidades indiscutibles que trasciende los encorsetamientos del género y que no es desdeñado por la crítica ajena al mundillo de la ciencia ficción. Es un autor reconocido en los ámbitos mas generales de la literatura y como bien escribe Pablo Cappanna (1)«... es una auténtica personalidad poética que canaliza todos los temas de autores anteriores en función de una sensibilidad muy personal y una actitud de rebeldía ante el american way of life ».
Uno de los motivos para que fuera, y sea, considerado y reconocido fuera del círculo “sectario” de la ciencia ficción fue su habilidad u oportunidad para publicar al margen de las revistas de género. Desde el principio, casi siempre, sus obras fueron editadas en revistas de gran tirada, las denominadas slick-paper magazines. Esto hizo que pudiera acceder a público no especializado que extendió su obra y que le hizo recibir reconocimiento fuera del género.
Según él mismo, no entiende nada de ciencia y sus relatos son entonces básicamente fantasía, y por tanto no dependen del conocimiento científico. Últimamente mantiene posturas políticas, y de criterio, que le alejan de lo que pudo ser su pensamiento en los tiempos de escritura de Crónicas Marcianas. Sus posicionamientos políticos le acercan mas a la idea ultra conservadora de la era Bush Jr. que a la “rebeldía” manifestada en sus obras de los cincuenta y sesenta. Sigue utilizando una máquina de escribir porque: «una computadora es básicamente una máquina de escribir, y no necesito otra. Con la que tengo me alcanza» (2).
También cultivó, y cultiva, casi todos los registros de la literatura. Ha creado obras de teatro, novelas, poesía y ha sido también guionista de cine, teniendo en su haber el guión, junto a John Huston, de la famosa Moby Dick que dirigió el mismo Huston.
Su amplia producción literaria se basa sobre todo en los relatos o cuentos cortos, aunque también escribe novela. Entre éstas últimas la mas conocida es Fahrenheit 451, publicada en 1953 y que fue llevada al cine por François Truffaut en 1966.
Entre los múltiples premiso recibidos el mas reciente es la National Medal of Art (Medalla Nacional del Arte) que recibió en el despacho oval de Casa Blanca y de manos del presidente George W. Bush, honor mas que dudoso, ya que estoy prácticamente seguro que el citado presidente no sabía ni quien era Bradbury.

La Novela

Que mejor comienzo para hablar de la novela que recordar las palabras del maestro Jorge Luis Borges que en una edición española, que puede encontrase en Círculo de Lectores o en Minotauro, escribiera como prólogo a Las Crónicas Marcianas de 1955:

«¿Qué ha hecho este hombre de Illinois, me pregunto al cerrar las páginas de su libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me pueblen de terror y de soledad? ¿Cómo pueden tocarme estas fantasías, y de una manera tan íntima? Toda literatura (me atrevo a contestar) es simbólica; hay pocas diferencias fundamentales y es indiferente que un escritor, para trasmitirlas, recurra a lo fantástico o a lo real, a Macbeth o a Raskolnikov, a la invasión de Bélgica en agosto de 1914 o a una invasión de Marte. ¿Qué importa la novela, o la novelería de sciencie-ficcition? En este libro de apariencia fantasmal, Bradbury ha puesto sus largos domingos vacíos, su tedio americano, su soledad, como las puso Sinclair Lewis en Main Street ».

Lo expresado por Borges refleja perfectamente lo que el lector siente cuando lee este libro. Porque este libro trata de sentimientos, de soledades, de la Humanidad en definitiva. No trata de explicar teorías científicas, ni extrapolar inventos al futuro; se trata de condensar lo que en el espíritu humano está siempre presente: los odios, los rencores, la aventura, la imaginación, el amor o los sentimientos. Sin embargo, y pese a lo que pueda parecer en un principio, es pura ciencia ficción porque estos sentimientos, estas sensaciones, funcionan sólo porque se producen en un entorno extraño y ajeno al normal. La situación límite en la que se ven envueltos los personajes no sería posible, ni creíble, en otro decorado diferente. Marte es, por tanto, el motor que separa a Crónicas Marcianas del entorno mas general de la fantasía. Lo que escribe Bradbury no es extrapolable a un mundo mágico y ni tan siquiera al mundo real, ya que usa conceptos que pertenecen en exclusiva a la ciencia ficción.
Veamos que argumentos pueden apoyar esta última afirmación.
Primeramente la situación del escenario corresponde a un lugar ajeno pero que resulta cercano y próximo. Marte es un planeta que resulta muy conocido, que es relativamente amigable, y que, en teoría, podría sustentar aproximadamente la vida terrestre. El entorno es, por tanto, plenamente identificable con el concepto de astro habitado que había, y hay, en el mundo de la ciencia ficción, no tanto en el de la ciencia pura. Este entorno marciano procura una identificación con lo que conocemos, y sobre todo con lo que se soñaba acerca de Marte; amplios canales, desiertos de arena y marcianos.
También podemos observar como se produce una retroalimentación entre Marte y la Tierra. La Tierra exporta jóvenes, Marte aporta viejos. Una cultura milenaria se enfrenta a una cultura joven. El resultado es inevitablemente la aniquilación de la cultura mas anciana, aunque en este caso no sea intencionadamente. Para que esto suceda, Bradbury retoma la idea de Wells y condena a sus marcianos a la misma forma de extinción que ya se desarrolló en La guerra de los mundos.
Como tercer punto podríamos indicar que sólo se puede concebir Crónicas a tenor de la tecnología terrestre referida a los viajes espaciales. Son los terrestres los que visitan Marte. Son los terrestres los que, mediante su tecnología, consiguen establecerse como colonos en Marte. Son los terrestres los que trasportan algunas de las formas de pensamiento de nuestra sociedad al planeta rojo, amen de la forma de vida American Way of Life.
Otro motivo fundamental es la guerra. La guerra fría y el temor a que se produzca una guerra real está omnipresente en todo el relato. La extrapolación de esa guerra a un entorno extraplanetario es uno de los leiv motiv de toda la historia. Subyace en todos los relatos ese terror a una guerra global y a su inevitabilidad. El pesimismo se apodera del relato a través de todos los personajes y situaciones.
Además hay un increíble ambiente nostálgico que impregna todas las páginas. A excepción del relato final, vemos claramente cómo los colonos del nuevo mundo, los terrestres anclados en Marte, añoran su patria. Esta nostalgia se acentúa por la posibilidad de mirar al cielo para ver su planeta. De hecho, los terrestres retornarán a su patria al ver como ésta se consume.
No existe una épica espacial de space opera ya que los personajes son simples ciudadanos que se ven abocados a partir hacia otras tierras. Incluso los aguerridos cosmonautas no comparten los modos de héroe estereotipados que la ciencia ficción ha usado infinidad de veces. Son, en definitiva, mucho mas humanos que los cosmonautas de 2001, por poner un ejemplo.
La novela es un magnífico ejemplo de lo que puede dar de si la ciencia ficción sin que la ciencia esté apenas presente, salvo como herramienta lejana para crear el escenario. Sin viajes espaciales no hay Crónicas Marcianas, como tampoco las hay sin el bagaje de autores que describieron un imaginario y fabuloso Marte compatible con la vida humana.
Pero formalmente, Crónicas Marcianas no es una novela; es una antología, una recopilación de relatos escritos a lo largo de varios años y publicados en diferentes revistas del género, lo que los anglosajones denominan fix-up (3). Como libro recopilatorio fue publicado por primera vez en 1950 por la editorial Doubleday, y a partir de ese año, Crónicas Marcianas, ha visto numerosos ediciones en todo el mundo y en numerosísimos idiomas.
Los relatos que se encuentran en la novela se muestran en una secuencia cronológica, que, como ya se ha dicho, no se corresponde a sus fechas de escritura. Curiosamente el cuento que cierra la obra, El picnic de un millón de años, es el primero de los que se escribieron cuando, suponemos, ni siquiera se había planteado el realizar una serie referida a Marte. Este relato se publicó en Planet Stories en 1946. Posteriormente en 1947,48, y 49 se publicarían diversos relatos como Noche de verano, Los hombres de la Tierra, La tercera expedicón, Aunque siga brillando la Luna o El marciano. En 1950 se escriben los demás relatos, suponemos que con la idea ya de eitarlos como novela mediante ese fix-up.
La recopilación, novela ya, presenta como cabecera de cada uno de los relatos el año en que el autor sitúa la acción, desde enero de 1999 a octubre de 2026. Por supuesto, se reitera que esta clasificación no se corresponde a la fecha de publicación original de los cuentos que lo componen.
Aunque los relatos se pueden leer independientemente, mantienen una homogeneidad que realmente forma un corpus común. El planeta Marte esta omnipresente incluso en los relatos que no discurren en el planeta.
Crónicas Marcianas, en la ya famosa primera edición de Doubleday, constó de 26 relatos, comenzando el libro por El verano del cohete y finalizando por el ya mencionado El picnic de un millón de años. En la edición española de Circulo de Lectores y de Minotauro falta el relato titulado The shore, que fue incluido en la edición original de Doubleday.


La Historia

Crónicas Marcianas comienza con un relato corto, apenas una página, titulado El verano del cohete. En este pequeño relato Bradbury nos introduce de una manera suave en la trama de la obra. Con una mínima relación con el resto, como introducción, muestra al lector una descripción del despegue de un cohete absolutamente alejada de la que pudiéramos estar acostumbrados. Sí, el despegue de una nave es fuego y calor, pero para Bradbury ese infierno produce un suave verano en pleno invierno de Ohio. El cohete trae la alegría, trae el verano, es decir el final del invierno del frió, de la tristeza y, metafóricamente, lleva al lector hacia una nueva estación, un nuevo amanecer que se simboliza en Marte, es planeta soñado.
Marte se convierte ya en el escenario para casi todos los restantes relatos, porque Crónicas Marcianas trata, además de otras muchas cosas, de la conquista de un nuevo mundo, y, como en toda conquista, de las relaciones entre los conquistadores y los conquistados. Los conquistadores se trasformarán en colonos y asistiremos a las difíciles relaciones con la metrópoli que los ha enviado a vivir en el nuevo planeta. Una conquista que es exclusivizante. El futuro cercano que concibe Bradbury está en poder exclusivamente de la todopoderosa Norteamérica. Son los WASP norteamericanos los que tienen los medios, la disposición y la tecnología para iniciar la exploración de nuestro vecino. Los demás pueblos del mundo no tiene cabida en las historias de Bradbury. Incluso cuando se habla de los “marcianos”, éstos parecen trasuntos de los nativos indios norteamericanos. Por tanto no encontramos una vez mas con la idea de que sólo los norteamericanos son capaces de conquistar otros mundos. Cosa que en los años 50 parecería factible pero que acabó con el lanzamiento del Sputnik 1 por parte de los soviéticos. Jacques Sadoul dice: « ... es poética y reaccionaria... Poética en cuanto al estilo, al encanto un poco anticuado de las ideas, a la desilusión secreta de los personajes. Reaccionaria, pues todo el relato, como, por otra parte, la mayor parte de las demás obras de Bradbury. Está vuelto hacia la nostalgia del pasado, hacia el retorno a las formas de vida del pasado siglo –XIX- y marcado por el miedo a la técnica y el odio a la ciencia».
La novela se puede dividir en tres partes fundamentales: Los exploradores (el primer contacto con la civilización marciana), La conquista (la adaptación al nuevo mundo) y La emancipación (la ruptura con la Tierra). Bradbury, no podemos saber si planificadamente, sigue los esquemas de cualquier colonización centrándose en esos tres grandes periodos

Primera parte: Los Exploradores

Esta primera parte que he titulado Los exploradores, se configura a partir de los relatos titulados Ylla, Noche de verano, Los Hombres de la Tierra, El contribuyente, La tercera expedición y Aunque siga brillando la luna.
Vamos a asistir a la llegada de los conquistadores de la Tierra al planeta Marte. Los marcianos, una raza antigua con grandes poderes mentales, entre los que se cuenta la telepatía van a verse relegados por la joven raza terrestre. Todos estos relatos, salvo el último, nos hacen ver el intento desesperado de los marcianos por defenderse de la invasión, venciendo en pírricas batallas y siendo a su vez vencidos por los mismos enemigos que ya se describieran en la Guerra de los Mundos, en este caso la destrucción marciana se concreta en una enfermedad desaparecida en nuestro mundo; la viruela. La enfermedad usada por el autor nos retrotrae a un episodio similar ocurrido con la población americana en tiempos de la conquista española. Este recurso, el paralelismo con la conquista española de América, será usado mas de una vez a lo largo de los relatos.
Los cuentos que componen esta primera parte son variados en temática e intenciones; es plausible decir que son los que contienen mas elementos de ciencia ficción de todo el conjunto.
En el primero de estos relatos, Yllia, los celos parecen conformar un idioma universal. Un extraterrestre es capaz de sentir celos de algo que ni siquiera pertenece a su entorno. La xenofobia añadida y el elemento “romántico” femenino conforman un bello relato que recrea las desgraciadas, y estúpidas, coincidencias de comportamiento machista que al parecer se producen en cualquier rincón del cosmos.
El anterior cuento enlaza con Noche de verano en el que los habitantes de Marte barruntan su propia extinción. Se establece un paralelismo entre los augures mayas, incas o aztecas que, ante la llegada de los “dioses” blancos y barbudos, pronosticaban el fin de su civilización. Los marcianos son conscientes, apenas, de lo que se les avecina: una vez mas los hombres blancos van a arrasar tierras extrañas y imponer “su civilización” arrasando lo que se interponga. Volvemos a encontrar un referente a la conquista española, o a cualquier otra conquista.
Cuando los terrestres llegan a Marte son recibidos con indiferencia. Los componentes de la segunda expedición, Los hombres de la Tierra, ven que sus esfuerzos por entablar un diálogo con los marcianos resultan infructuosos. De facto, esa imposibilidad se vuelve cruel cuando son tratados como lunáticos. Los marcianos, incapaces de asimilar la realidad de una invasión, consideran a sus visitantes unos ilustres chiflados y como tales son tratados en un centro para locos marcianos. Los locos marcianos, debidos a sus poderes mentales, son capaces de dar forma real a sus alucinaciones. Pronto se verá que la postura es equívoca y errónea. En realidad la civilización marciana tomará conciencia de la invasión y tratará a los hombres de la tercera expedición en consecuencia.
Trasladándonos a la Tierra El contribuyente narra la obsesión de un americano medio por viajar a Marte. Bradbury describe el estereotipo de “contribuyente” que paga impuestos y exige que el Estado le devuelva su aportación. Resulta lógico suponer que el Estado simplemente lo encarcelará.
La Tercera expedición es uno de los relatos mas brillantes de toda la novela. En el se cuenta la llegada de una nueva nave espacial expedicionaria al planeta rojo Fracasadas las dos primeras expediciones, ésta es mucho mas numerosa; al mando el capitán John Black, que encontrará, junto con sus hombres, una extraña ciudad cuyas calles, tiendas, casas y configuración es exactamente igual a la que recuerda el capitán de su ciudad natal. Este relato es también una historia de terror donde se conjugan los deseos de los terrestres, creer que están el “cielo” cristiano - el relato también se tituló Mars is Heaven-, con la racionalidad del capitán Black que descubrirá la trama de engaños que han producido los marcianos con sus poderes psíquicos (4).
Termina esta primera parte con el relato titulado Aunque siga brillando la luna. La cuarta expedición de la Tierra llega a Marte encontrando ya un mundo muerto. Los visitantes descubren que las expediciones anteriores han desencadenado la extinción de los marcianos mediante la importación de la viruela. De la civilización marciana sólo quedan sus logros en forma de bellísimas ciudades. Este cuento rememora la historia que Fray Bartolomé de las Casas narrara, en su famoso manifiesto “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”, criticando la conquista española de América. Efectivamente; uno de los expedicionarios no comparte las maneras de algunos de sus compañeros hacia Marte y sus vestigios. Su actitud es la de un defensor a ultranza de la civilización marciana, lo que supone un reconocimiento del respeto debido a otras etnias y culturas. Parece que estos planteamientos remiten a actitudes actuales pese a haber trascurrido mas de cuarenta años. El enfrentamiento se producirá con el intento de mediación del capitán de la nave que se ve forzado a tomar decisiones, lógicas, pero teóricamente injustas.

Segunda parte: Los conquistadores

Esta segunda parte es la mas extensa ya que comprende 12 relatos. Éstos son los siguientes: Los colonos, La mañana verde, Las langostas, Encuentro nocturno, The shore -no publicada en la edición española-, Intermedio, Los músicos, Un camino a través del aire, La elección de los nombres,Usher II, Los viejos, y El marciano.

La Tierra comienza y culmina la colonización del nuevo planeta. Los colonos portan su cultura y trasladan la forma de vida terrestre, norteamericana, al cuarto planeta. Bradbury se basa en la conquista del oeste norteamericano extrapolando la misma al entorno marciano. Estos colonos tienen las mismas necesidades que los de antaño: tiendas, bares, ciudades, chicas, comida y todo lo que nos ha sido mostrado, indudablemente deformándolo, en el cine de Hollywood.
Los colonos es un pequeño cuento de enlace entre la primera y la segunda parte, si es que se pueden separar siguiendo mi criterio. Contiene el espléndido párrafo que abre el artículo y sirve para que el autor muestre cómo se produce el éxodo de norteamericanos, no lo olvidemos, y como resulta una constante en cualquiera de las colonizaciones habidas hasta ahora se invita a los “parásitos” sociales a emigrar «HAY TRABAJO PARA USTED EN EL CIELO. ¡VISITE MARTE!». Contemplamos una crítica hacia esa sociedad que prefiere mandar hacia la emigración a sus parados, problemáticos socialmente hablando, que procurarles un empleo reactivando la economía, situación que es actualmente, y han pasado 50 años, plenamente vigente.
La mañana verde es el relato ecológico por antonomasia de la novela. La terraformación de un planeta contemplada desde un punto de vista poético. El protagonista, uno de los tripulantes supervivientes de la cuarta expedición –Driscoll-, pretende crear un bosque en Marte importando semillas de la Tierra, adaptar, en definitiva, los nuevos territorios a la vida común de los terrestres. Lo ubérrimo del terreno marciano permitirá una eclosión inusitada de la vegetación. Bradbury casi se limita a recoger una leyenda norteamericana, la de Paul Bunyan, que sembró los Estados Unidos abriendo terrenos para el cultivo.
En Las langostas, un relato de los mas cortos, se compara la colonización con una plaga de langostas. Los hombres llegaron de lejos y arrasaron todo lo que encontraron. La humanidad queda retratada como una plaga dañina esta vez trasportando todo su mal hacer a los territorios vírgenes de otro planeta.
Marte conserva aún muchos secretos que Thomas Gómez descubrirá en su Encuentro nocturno. Vemos, una vez mas, un arquetipo recurrente en la ciencia ficción: el primer contacto. Esta vez, por medio de un viaje interdimensional o temporal un terrestre y un marciano de antaño se encuentran en la llanura marciana y se cuentan sus problemas. Es un encuentro suave, sin sobresaltos, cada uno admirando al otro. Un encuentro entre civilizaciones distantes miles de años que se entienden.
Intermedio y Los músicos son dos pequeños relatos que hablan de la aportación de la tierra en forma de construcciones de madera, los músicos, y un terrible relato en el que los niños terrestres juegan al macabro juego de hacer música con los hueso de los marcianos como si de xilófonos se tratara. Imaginen las costillas de un esqueleto golpeándose como si fueran un instrumento musical. Terrible relato en el que la falta de respeto y la irresponsabilidad innata del carácter infantil se mezcla con la ingenuidad que supone el no tener ideas preconcebidas.
Un camino a través del aire se esfuerza en ver la realidad de la USA profunda del sur y con su increíble racismo incluso en pleno siglo XX. Contrasta la especulación sobre los derechos humanos y el avance tecnológico que supone la conquista de otro mundo. Los americanos del sur no puede concebir que “sus” negros puedan ni siquiera emanciparse. Y esta emancipación se produce al huir estos a Marte, puesto que la sumisión y la “esclavitud” de sentirse inferiores y tratados de mala manara se hace insufrible para ellos. Marte se trasforma pues en un castigo paro los amos amen de una liberación para los negros. Terrible e insano relato.
La elección de los nombres es un relato de transición. Una vez que Marte ha sido colonizado, llegan a él los burócratas. Parece imposible librase de ellos incluso a millones de kilómetros y con ellos llegan las leyes. Un territorio de frontera se vuelve “civilizado” al incorporar la ley. Pero la ley del viejo mundo, no la nueva que debería haberse desarrollado al tratarse de nuevas gentes y de nuevas perspectiva. Por supuesto algunos se rebelarán ante la situación. El enlace se produce directamente con uno de los mas logrados cuentos de las Crónicas: Usher II. El mismo nombre hace referencia al homenaje que Bradbury hace a Edgar Allan Poe. Resulta también interesante rastrear cómo este cuento presenta las premisas básicas de la posterior novela Fahrenheit 451, que se publicaría en tres partes en Playboy. La ola de conservadurismo y papanatismo norteamericana, que se desarrolla en la Tierra, llega a Marte y con ella la quema de los libros en clara reminiscencia nazi. Aunque el rebelde, como Montag, surgirá para castigar y paliar el desaguisado.
La colonización está por terminar pero falta algo, y ese algo son Los viejos. En otro cortísimo relato los viejos de la Tierra llegan a Marte para hacer lo que hacen los viejos: observar, mirar y sobre todo esperar la muerte.
Esta segunda parte culmina con el relato El marciano en el que los sentimientos de los terrestres se ven reflejados en el último superviviente que es un multiforme capaz de leer el pensamiento. La tragedia consiste precisamente en que por querer cumplir los deseos de los que ahora son sus paisanos, pierde su identidad a causa de los mismo. La moraleja parece indicar que no se debe uno dar a los demás del todo, porque se descuida entonces la propia vida. Un cristianismo al revés.

Tercera Parte: La emancipación

Toda colonización tiene su punto de no retorno, y este se produce cuando los colonos dejan de tener sus raíces en la metrópoli, o la metrópoli deja de interesarse en sus colonias.
En Crónicas Marcianas a partir del relato La tienda de equipajes esta falta de interés en los asuntos terrestres se hace patente, aunque mas que emancipación casi se trata de un retornar al origen ya que la colonia tiene poco que ofrecer o nada.
La primer etapa representa la exploración y descubrimiento de nuevas maravillas, alegría en definitiva. La segunda parte es el asentamiento y la adaptación – la calma. Y esta tercera parte es la nostalgia y la mayoría de edad y el crecimiento al final.
En La tienda de equipajes se desarrolla como una imagen del retorno de los exiliados europeos en EEUU después de la II Guerra Mundial. La situación es casi idéntica, salvo que la Tierra está en este caso al borde de la guerra, como se verá posteriormente.
Fuera de temporada conjuga dos situaciones resueltas de manera irregular. Primero porque rompe la continuidad de lo que Bradbury ha venido contado acerca de los marcianos. Los fix-up tiene ese problema. Y esta falta de continuidad se aprecia por la aparición, no se sabe de donde, de muchos marcianos. Estos marcianos tienen por misión castigar realmente a todo el género humano que ha venido a apoderarse del planeta. Cosa que se hace en la persona de Sam Parkill, de la cuarta expedición, que intenta hacer negocio con los hipotéticos viajeros que se van a instalar en Marte. El regalo que estos marcianos le hacen realmente está envenado ya que su disfrute va ser imposible.
La tienda de equipajes tiene una continuación directa en Los observadores. Sencillamente miramos a través de los pocos que quedan en Marte la petición de la Tierra opera que sus hijos vuelvan. El planeta se muere y quiere que toso estén con él en ese momento. Y sus hijos vuelven. El negocio de los equipajes cumple sus objetivos en una solo noche.
Si el libro contiene múltiples referencias a situaciones análogas en los Estados Unidos, Los pueblos silenciosos hace una extraña interpretación sexista de las relaciones de pareja. Es uno de los cuentos mas reaccionarios del libro, basado o reescrito a partir del relato Night Call. Simplemente parece estar en contradicción con la poética del resto de los relatos. ¿Cual fue el motivo para incluirlo aquí? Lo desconocemos, pero resulta muy curiosos.
Los largos años refleja supuestamente la idea que tiene el autor sobre las relaciones familiares. Lo que vemos es una familia “típica” americana en la que la esposa y los niños se dedican a hacer la vida feliz al marido. La llegada del capitán Black, procedente de un viaje a Júpiter, cambiará la vida de todos. En realidad parece que el objetivo es perpetuar una forma de vida, muy convencional y de los 50, a través del tiempo y con ayuda de la ciencia. Cuento, que pese a su carga retrógrada, resulta excepcionalmente emotivo.
La robótica está presente en Vendrán lluvias suaves mediante una casa automatizada, que pese a que sus dueños la han abandonado, se mantiene fiel a su programación hasta su caída. Probablemente es la misma casa de Usher II que al final resulta destruida remedando el título del relato de Poe.
La novela termina con el que es uno de los mejores relatos de la misma: El picnic de un millón de años. Como ya sabemos fue el primero de los relatos que compondrían Crónica Marcianas. En realidad casi se trata de un resumen final de lo que contiene la novela. Los terrestres llegan, después de la destrucción de su mundo, para intentar construir una vida diferente. Ya nos son exploradores, ni colonos, son sólo supervivientes. Toda la poesía y literatura de Bradbury se plasma en este emocionante cuento. Son los sentimientos los que aflora: la soledad, la alegría de los niños, el amor de los padres hacia ellos y la nostalgia del viejo mundo reforzada por la ilusión de crear algo nuevo. Algo alejado de lo que llevo al viejo planeta a su destrucción. El final del cuento refleja en breves palabras todo el sentimiento del relato:

«Los marcianos estaban allí, en el canal, reflejados en el agua: Timothy y Michael y Robert y papá y mamá. Los marcianos les devolvieron una larga, larga mirada silenciosa desde el agua ondulada...»

Conclusión.
Probablemente haya obras que sean mas de ciencia ficción que estas Crónicas, que contengan mas elementos científicos o que estén basadas en fundamentos sólidos científicos. Nada de eso está en Crónicas Marcianas. Nos encontramos ante una novela que en la forma y en el fondo es casi redonda. La forma es absolutamente deliciosa, y el fondo, las ideas, pese a ser en algunos caso no originales, están expresadas de tal manera, que se hacen nueva, frescas.
Muchas novelas se hacen vieja en escasos años. Crónicas no. Crónicas perdura a lo largo de su ya larga vida. Se puede leer sin que chirríen su premisas anticientíficas. Éstas no son necesarias porque sólo sirven como adorno a lo que se cuenta. Y lo que se cuenta son sentimientos, el espíritu humano y sus relaciones con el medio. Los amores, los desamores, la política; los deseos humanos en definitiva.
Eso es Crónicas Marcinas.
Sólo eso, y es as que suficiente.


Apéndice
División de los relatos y fechas de publicación.

1 Rocket Summer - El verano del cohete. Sin relación directa con el resto de la obra. 1947

1ª Parte. Los exploradores
2 Ylla 1950
3 The summer night- Noche de verano 1949
4 The earth men- Los Hombres de la Tierra 1948
5 The taxpayer- El Contribuyente 1950
6 The third Expedition (Mars is Heaven) - La tercera expedicón. 1948
7 And the Moon be still as bright - Aunque siga brillando la Luna 1948

2ª Parte. La conquista
8 The settlers- Los colonos 1950
9 The green morning - La mañana verde 1950
10 The locusts- Las langostas 1950
11 Night meeting- Encuentro nocturno 1950
12 The shore. (No publicada en la edición española) 1950
13 Interim – Intermedio 1947
14 The musicians- Los músicos 1950
15 Way in themMiddle of the air- Un camino a traves del aire. 1950
16 The naming of names- La elección de los nombres 1949
17 Usher II - Usher II . 1950
18 The old ones - Los viejos. 1950
19 The martian - El marciano. 1949

3ª Parte. La emancipación
20 The luggage store - La tienda de equipajes. 1950
21 The off season - Fuera de temporada. 1948
22 The watchers - Los observadores 1950
23 The silent towns - Los pueblos silenciosos. 1949
24 The long years - Los largos años. 1948
25 There will come soft rains - Vendran lluvias suaves. 1950
26 The million-year picnic - El picnic de un millón de años. 1946


(1) CAPPANA, PABLO. El sentido de la ciencia ficción. Columba. Buenas Aires 1966
(2) De la entrevista de Gabriel Lerman. http://www.mural.com/cultura/articulo/369587/
(3) Es el equivalente a una novela, construida al publicar conjuntamente una serie de relatos aparecidos por separado. (Jacobo Cruces y Francisco J. Suñer en http://www.ciencia-ficcion.com/glosario/
(4) Respecto a la Tercera expedición hay que recordar la adaptación radiofónica que realizara para RNE, allá por los años 70, Narciso Ibáñez Serrador dentro de la serie Historias para imaginar. Esta serie se emitía los domingos por la noche. En esta ocasión, el personaje del Capitán Black fue interpretado magníficamente por el recientemente fallecido Narciso Ibáñez Menta, cuya impresionante voz realzaba el texto de Bardbury.


© Alfonso Merelo 2005-2006

JUGLAR

JUGLAR

Saben que uno tiene ciertas querencias, la verdad es que muchas, hacia el mundillo literario del fantástico. Por eso cuando salen al mercado algunos relatos de los que tengo buenas referencias, ya sea porque el autor me inspira confianza, o porque la historia me parece en principio entretenida, no dudo en adquirir ese libro o relato.
Este no es el caso de Juglar. Es cierto que se ha publicado ayer o antesdeayer y que hoy he tenido la alegría de verlo en el hipermercado de donde vivo, o sea en Huelva. Y digo gran alegría porque aquí los libros que me interesan tardan en llegar o, sencillamente, no llegan nunca.
Juglar ha sido una excepción y allí me lo he encontrado con su estupenda portada y su excelente edición. Lo he ojeado y lo he mirado y remirado. Después lo he vuelto a dejar en el estante, observando a mi alrededor para ver si alguien se interesaba por el ejemplar. Lo he dejado porque ya lo he leído. No digo que no lo vaya a comprar en un futuro, pero de momento no entra en mis adquisiciones de novedades. Lo siento Rafa, pero eso es lo que tiene el confiar en los amigos y mandarles el manuscrito antes de publicarse.
Leí Juglar a medida que este se iba escribiendo. Capítulo a capítulo, como se fuera una novela por entregas. El verano de 2005 fue el verano de Juglar. Rafa enviaba lo que tenía escrito en cada momento y algunos privilegiados leíamos con avidez lo que iba pariendo de su imaginación. Fue una experiencia interesante ya que siempre te dejaba con la intriga de ¿cómo demonios va continuar esto? Y lo terminó. Y fue un placer el haber participado como auxiliar de clínica en ese parto.
La ventaja que tendrán ahora sus lectores con respecto a nosotros, los lectores primarios, es que lo podrán leer continuadamente. No tendrán que esperar días para saber de las aventuras de Esteban de Sopetran y sus relaciones con Dña. Ximena y Mio Cid. Podrán disfrutarlo en su integridad y con todo su esplendor.
Les aseguro que es una novela de las que dejan huella.
Léanla, por supuesto comprándola previamente. Está garantizado un par de días de disfrute (que es lo que les va a durar como máximo su lectura, porque es muy adictiva)
Juglar es la última novela publicada por Rafael Marín. Y es de las mejores.
© Alfonso Merelo 2006

Libro de Notas

Libro de Notas

Desde el día 3 de octubre estoy colaborando con la web Libro de Notas con una columna mensual titulada Cuadernos de Ciencia Ficción (nombre tomado de los excelentes ensayos que realizara Agustín Jaureguizar)
El propósito es realizar una pequeña historia de la ciencia ficción española. Mi intención es ofrecer una guía de lo que se puede, y debe, leer referida a los autores hispanos. Desde el Coronel Ignotus hasta Victor Conde, aunque no necesariamente en este orden. El proyecto es muy ambicioso, pero me hace mucha ilusión volver a bucear en la historia de la literatura fantástica patria. Veremos hasta donde llego.
El lugar: Libro de Notas
La fecha: todos los días 3 de mes
El nombre: Cuadernos de Ciencia Ficción

Espero que les guste

Ignotus 2005 (no me rimen, no me rimen)

Ignotus 2005 (no me rimen, no me rimen)

Se acercan, o al menos eso espero, las primarias de los Premios Ignotus. Si no los conocen, los premio ignotus son los Premios que la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror concede todos los años. Estos galardones nacionales recompensan, sobre todo, la labor de los autores españoles en diversas categorías. Pueden votar todos los socios de la AEFCFT, de otras asociaciones afines (previo acuerdo y aprobación por la asamblea de la AEFCFT) y todos los aficionados inscritos en la HispaCon del año en curso, donde se da a conocer.
Este premio tiene algunas particularidades dignas de ser mencionadas. En primer lugar es un premio “popular”, quiere decir que se otorga por votación directa del publico lector. Tiene, también, dos vueltas, como algunas elecciones. En la primera votan los socios de la AEFCFyT sobre todo lo publicado, inédito, en España en el año anterior. Con estos votos se hace una selección de nominados que pasan a la segunda ronda. En esta, además de votar los socios, participan todos los inscritos en la HispaCon del año. Esta segunda ronda, mas “abierta”, es la que decide los ganadores.
Muchas han sido las publicaciones del año 2005 susceptibles de ganar el Ignotus. Por supuesto no las he leído todas, pero de las que he leído, o visto, voy a dar mi opinión como mero lector.

Como existen muchas categorías vamos a ir una por una y sólo en las que conozco posibles candidatos.

Novela española
Punto Omega. Enrique del Barco.
Danza de Tinieblas. Eduardo Vaquerizo
Esperando la marea. Joaquín Revuelta.
Tiempo Prestado. José Miguel Pallarés y Amadeo Garrigós.
Elemental querido Chaplin, Rafael Marin

Novela corta española
Retrato de ciudad con plaza en el centro, Concepción Regueiro. En La Estirpe de Tordon
La traición de Judas. Joaquín Revuelta. Artifex 3ª época nº 1
Requiescat in pace. Gallego y Sanchez. Asimov nº 19
Plays “Nobody´s home” de Avril Lavigne. Juan Carlos Planells. Asimov nº 21

Cuento español
El hombre de la pala. Alfredo Alamo. Paura. Nº 2
Mas rápido que nunca jamás. Victor M. Ánchel. Artifex Vol 3 nº 2
Postales desde la Habana. Ignacio Saenz Valls. Postales desde la Habana y otros relatos
Anochecer en la Playa. Angel torres Quesada. Asimov nº 21

Artículo
La novela Gótica. Salvador Huete Pereira. Galaxia nº 13
Mujeres y terror . María Jesús Sánchez. Galaxia nº 14
Los seriales de c-f. Alfonso Merelo. Galaxia nº 15
El efecto Davinci. Maria Jesús Sánchez. Galaxia nº 17
Crónica Marcianas. Alfonso Merelo. Vortice en línea nº 6
(Que quieren, soy muy narcisista y si no me doy yo publicidad ¿quién me la va a dar?)


Novela extranjera
La Mujer del Viajero en el Tiempo. Audrey Niffenegger
La Conjura contra América. Philip Roth
Britania Conquistada. Harry Turtledove
Jonathan Strange y el Señor Norrell. Susanna Clarke
Nunca me Abandones Kazuo Ishiguro


Libro de ensayo

Idios Kosmos. Pablo Capanna. Grupo Editorial AJEC
No pasarán. Carlos A. Escolari. Páginas de Espuma
Prime time. Concepción Cascajosa. Calamar Ediciones
La década de oro de la ciencia ficción –1950-1960. Javier Memba. T&B Editores

Revista:
Artifex Tercera Época
Asimov
Galaxia

Sitio Web:

Sitio de ciencia ficción: www.ciencia-ficción.com
Stardust: http://www.stardustcf.com/index.asp
NGC 3660: http://www.ccapitalia.net/ngc/
Planells fan&fiction: http://pfjcplanells3.spaces.msn.com/

Audiovisual:
Cálico Electrónico... ¿pero qué caíptulo? Difícil elección.


Estas son mis propuestas. Son, sencillamente, las que me convencen mas. Pero seguro que hay otras tantas iguales o mejores.

© Alfonso Merelo 2006

Desde Tartessos

Desde Tartessos

A fin de no liarme, y puesto que este blog, memorando, se dedica a cosas mas generales, he decidido crear un nuevo espacio que se va a llamar igual que la columna que llevo en el magazine Tierras de Acero "Desde Tartessos"
Allí voy a publicara las críticas y comentarios referdios a literatura. Unos estarán ya pulicados en revistas y webs, otros serán nuevos. Empezaremos con Juan Miguel Aguilera y su Sueño de la Razón
Que lo disfruten.


DESDE TARTESSOS

I Jornadas de Literatura Fantástica de Dos Hermanas

I Jornadas de Literatura Fantástica de Dos Hermanas

Los días 26 y 27 de mayo he tenido el honor de ser invitado a participar en las I Jornadas de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. Organizadas por La Concejalía de Cultura y Fiestas del Excmo. Ayuntamiento de Dos Hermanas y por las Bibliotecas
Municipales de la ciudad, en este día y medio se ha propiciado un encuentro entre estudiosos, aficionados, autores y editores amantes del género fantástico.
Llegamos a Dos Hermanas el viernes 26 sobre las seis de la tarde con el tiempo justo de dejar las maletas en el hotel, excelente el Hotel La Motilla, y coger el coche para acercarnos a la plaza Huerta Palacios donde ya nos esperaba Joaquín Revuelta que había llegado a primera hora de la tarde.
Después de acreditarnos y de que nos dieran el pack de bienvenida –con un contenido mas que interesante- nos encaminamos hacia el Teatro Municipal Juan Rodríguez Romero que está situado a unos 50 metros de la plaza y Biblioteca donde se iba a realizar la inauguración del evento. A las 19.30 la Directora de la Biblioteca Pedro Laín Entralgo, Carmen Gómez, dio por inauguradas las jornadas y, después de dar la bienvenida al centenar de personas que allí estábamos, comentó la génesis del premio Idus de Marzo – motor primero de estas Jornadas- que concede cada dos años el Ayuntamiento De dos Hermanas en dos modalidades: local y general. La creación del premio surge de una historia muy interesante: en la que era antigua biblioteca se contaban leyendas de aparecidos y extraños sucesos que dieron pie a que Carmen tuviera la idea de que, en base a estos “cuentos de miedo” que rodeaban la casa y a la “magia” que parecía haber allí, se desarrollara un premio que al principio fue “casero” pero que, desde el año 1984, fue evolucionando para convertirse en el que ahora es. Ernesto Fernández nos presentó el libro Crónicas de lo Imaginario. En él se han recogido 16 relatos de los ganadores de las ediciones del premio Idus de Marzo desde el año 1993. Una vez terminadas las presentaciones, subió al escenario una “esponténeo” que disertó largamente sobre “El Señor de los Anillos”. El “Tapi”, un actor local, nos deleitó con un monólogo divertidísimo sobre su visión de la novela de Tolkien. A continuación la organización tuvo la deferencia de invitar a todos los participantes a una copa de bienvenida, con su correspondientes “cositas de picar” y para ello nos trasladamos a la antigua sede de la biblioteca, en la casona llamada “El Retiro de Abaurre” – la casa “embrujada”-, reconvertida ahora en centro cultural. Allí se entablaron conversaciones entre los presentes y fue el momento de romper el hielo y de conocernos. Me presenté y me presentaron a varios organizadores y participantes. Había gente de Cádiz, de Sevilla –por supuesto-, de Badajoz, de Huelva y de Madrid que yo pudiera identificar. Javier Negrete llegó sobre las diez de la noche y tuve ocasión de saludarlo antes de que nos fuéramos a cenar cada uno por su lado.
Dos Hermanas es un pueblo que yo desde este momento considero ciudad. Primero por sus mas de 100.000 habitantes y fundamentalmente por el señorío de sus gentes que son de amabilidad probada. Así que Joaquín, Susana, Violeta – una madrileña llegada en autobús que creía que no existían los aficionados a la “fantasía” (ya me encargué yo de hacer proselitismo de la AEFCFyT y del fandom)- y yo nos dirigimos a cenar algunas tapas. Después acabamos tomando una copa en el pub Soberao donde se hace música de jazz en directo.
La jornada del sábado comenzó esperando la llegada de Rafael Marín, que se perdió moderadamente por esas carreteras . Javier Negrete abrió el fuego desarrollando su conferencia “Pistas y pautas de la literatura fantástica”. Confieso que he leído mucho a Javier, pero que nunca lo había escuchado en una conferencia. Indudablemente es un excelente comunicador. Para él el origen del fantástico como ahora conocemos se centra en la Odisea y la Iliada como precursores de la “novela” actual aunque formalmente uno sea un poema épico. Nos proporcionó sus claves para que una obra sea considerada “fantástica” contemplando la amplitud de la palabra que abarca muchas subtemáticas.
Después de una pausa para tomar un café, tres autores Pepe Carrasco, Rafael Marín y nuevamente Javier Negrete, se sentaron junto a David Sevillano para hablar de sus libros –habían ido a hablar de sus libros, como es natural- Capitán Nadie, La leyenda del Navegante y Señores del Olimpo. Estas “presentaciones” dieron lugar sin solución de continuidad a una mesa redonda de dos horas de duración en la que los tres entablaron un debate con todos los asistentes y en el que se habló prácticamente de todo: desde las técnicas que cada uno usa para escribir, los temas que les interesan narrativamente, las influencias, los críticos, los blogs, los comics –los tres han participado de alguna manera en la creación de “teleos” (como a Rafael Marín le hubiera gustado que se denominara en castellano al comic)- en un diálogo absolutamente fluido con los participantes y que pocas veces he visto en otras conferencias. Fueron dos horas de lo más productivas.
Como el hambre apretaba, sobre las dos y media de la tarde nos fuimos a comer junto con los organizadores. La comida fue otro momento dedicado a conocernos mejor y a hablar de los temas que tanto nos gustan. Puedo decir que hay gente, que está fuera del fandom, que sabe mucho, pero mucho del tema. La velada trascurrió en una ambiente estupendo y con charlas sobre diferentes temas, desde planes de estudios nuevos –deformación que tiene uno, oiga- , pasando por la nefasta LOGSE, La guerra de las galaxias – estaba Rafa Marín- los X Men o Piratas del Caribe.
A las 16.30 José Ángel Muriel, David Hidalgo y Manuel Gordillo protagonizaron un taller, o mesa redonda, -Tengo una historia ¿quién me la publica? en la que se describieron desde diferentes ópticas - escritor, periodista y editor respectivamente- las pautas para conseguir esa meta de todo escritor: el publicar. La participación del público fue notable ya que había muchos escritores potenciales deseando enterarse de la forma para conseguir publicar. Los contertulios dieron consejos y recomendaciones a todos los que preguntaron.
Sobre las 18.30 comenzó la conferencia mas “friqui” de todas, la mía. Al menos fue así como la calificó Ernesto, mi presentador, antes de ser estrangulado con mis propias manos y en presencia de todos. La conferencia se había pensado originalmente para presentar un libro que he escrito y que se llama Fantástica Televisión, pero que, por imponderables de los hados editores, aún no está disponible –ya veremos cuando y si...- A fin de no dejar el acto sin contenido, decidimos dar una conferencia temática sobre televisión con soporte visual. Durante hora y media revisé los temas grandes de la fantasía que se han dado en las series televisivas, la space opera, el terror, las invasiones marcianas etc. Ceo que fue una charla distendida y agradable y que gustó al personal, al menos eso espero. Debo decir que la participación del público fue, como en todos los actos, fundamental y la de Rafael Marín constante –gracias amiguete.
Y con esto terminaron las jornadas, siendo emplazados por Carmen Gómez, la directora-organizadora, a unas futuros posibles encuentros el año que viene.
Como reflexión final de las jornadas creo que debería empezar agradeciendo a todos los organizadores, empezando por Carmen y Almudena, su exquisito trato con los invitados y con todos en general. Las instalaciones, ya las quisieran en muchos lugares, han estado a la altura con los medios suficientes. Y lo principal: los participantes. En pocas ocasiones he visto tanta complicidad y participación con el “público”. Unos jornalistas que conocían los temas tratados y que compartían con todos sus conocimientos y opiniones. Desde luego unas Jornadas, en este aspecto, redondas.
Así que ya saben: el año que viene hay una cita en las II Jornadas de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. No dudo que la tendremos y, si la respuesta es igual a la actual, habrá muchas mas ediciones.
En esta dirección pueden verse varias fotos del acontecimiento.Está en cosillas güenas, mi blog para estas cosas

Rafael Marín tambien ha escrito una entrada en Crisei sobre las Jornadas.


Y Joaquín Revuelta ha hecho lo mismo en la suya
© Alfonso Merelo 2006