Blogia
- MEMORANDO -

345. Vacaciones granadinas

345. Vacaciones granadinas

Estoy en Granada de vacaciones de pascua.

La verdad es que hacía tiempo que no visitaba esta ciudad y la he visto bastante cambiada. Supongo que los granadinos le encontrarán miles de fallos, pero a mi me está gustando mucho.

Es lógico que la venir en plena Seamana Santa el ambiente sea fenomenal. Todo lleno de personal donde quiera que vayas.

Decepcionante, sin embargo, el complejo de la Alhambra. Primero porque hay miles y miles de guiris visitándola, y segundo por la cantidad de limitaciones que se han puesto a las visitas. Yo, que ya es mi enésima visita, la veo y no la veo. Además de la terrible presencia de miles de personas por todos lados, lo que es inevitables, apena ver el patio de los leones sin leones o no poder ver algunos de los salones de los palacios Nazaríes. Se ha perdido la intimidad que se notaba cuando se visitaban algunas de las salas. Aún así he de reconocer que la visita sigue siendo una obligación para cualquier viajero.

En un artículo que escribí para la última HispaCon respecto de los cuentos de la Alhambra de Washington Irwing.

Hay un refrán que dice: “Dale limosna al ciego, que no hay pena mas grande que ser ciego en Granada”.

Con esta sabia sentencia se sintetiza lo que de hermoso y bello puede tener la ciudad andaluza. Y es que quien no ha estado en Granada, y más concretamente paseado por la Alhambra, no puede ni siquiera soñar en la belleza que se encierra en esos muros, en sus paseos, sus patios y sus jardines. Si esa belleza es tal en el siglo XXI, imaginemos cómo pudo ser en pleno apogeo de los reinos nazaríes del siglo XIV. Ni siquiera nuestro viajero autor pudo apreciar en todo su esplendor la belleza de la Alhambra, pues cuando él la contempló el tremendo y espantoso palacio de Carlos V estaba ya construido, destrozando uno de los conjuntos arquitectónicos mas bellos de la cultura árabe en España (Medina Azahara, seguramente fue superior a Granada, pero por desgracia no hemos podido verla en todo su esplendor).

Sostengo cada una de las palabras que escribí y que he vuelto a poder comprobar.

Ahora unas fotos realizadas por el menda entre ayer y hoy. Mañana: "Las Alpujarras".

 


 


 

 

(c) Alfonso Merelo 2008

 

 

4 comentarios

Manuel Nicolás -

En mi modesta opinión, lo que desluce a Granada no son los guiris y la extraña política de visitas de la Alhambra. Lo primero es molesto pero inevitable y lo segundo es consecuencia de lo primero, debido el ingente número de personas visitantes.
Lo que es un coñazo es en lo que se ha convertido la fiesta de las cruces, que ha pasado de ser una fiesta bonita y entrañable al mayor macro-botellón nunca visto.
Y lo segundo, las obras permanentes de la ciudad, que cuando no toca la plaza mayor, toca en las alpujarras o en cualquier parte.
Por otro lado, una de las ciudades más bellas de España y con algunos de mis amigos más entrañables, a pesar de su malaje.
Y que buenos los callos de graná.

Saludos:
Manuel Nicolás

Alós -

Iba a ir estas vacaciones, pero al final no pudo ser.

Lo tengo pendiente, y espero borrarlo pronto de la famosa lista de "pendientes y urgentes".

Un saludín

Anónimo -

Dame limosna, mujer,
que no hay nada
como la pena de ser
ciego en Granada.

V. -

Qué ciudad, sí señor.