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- MEMORANDO -

Sociedad

621. De pensiones y otras maldades.

 

El Pacto de Toledo está hecho unos zorros. Los partidos políticos no se ponen de acuerdo en qué hay que reformar de las pensiones. Mejor dicho, sí que se ponen de acuerdo, o al menos están de acuerdo, pero no quieren hacerlo público porque no quieren perder votos. Que cargue el PSOE con la culpa que para eso está gobernando.

Pero  ¿qué es lo que se quiere cambiar? De momento no sabemos mucho pues no hay más que opiniones de todos los colores. Parece claro que la reforma se basa en dos pilares fundamentales: el aumento de la edad de jubilación y el aumento de los años para el cálculo de la pensión. Si ahora la jubilación obligatoria, salvo excepciones voluntarias, es a los 65 años, pasaría a los 67 años y los años para el cálculo pasarían de 15 a 20 o 25 años.

Lo de los 67 años tiene su aquel. No es que sean muchos años más, total dos de nada, ya que en realidad vivimos mas, algunos, que antes. El problema surge de clarificar quienes van a jubilarse a esa edad y quiénes no. Porque es claro que un minero, un pescador de altura, un obrero de la construcción no pueden estar en condiciones de trabajar de lo suyo hasta esa edad. Y si me apuran otras profesiones tampoco: médicos, enfermeros, bomberos,  matronas o matronos, conductores de autobús, de taxi etc. Es posible que en algunos casos estén en plena forma pero lo normal es que las capacidades disminuyan. Por tanto ¿con qué criterio fijamos a los que se pueden jubilara antes o después? Pues ya les digo que hay un colectivo que se va a jubilar a los 67 sí o sí y que va soportar a otros que no lo van hacer. ¿Adivinan quienes van a ser? ¡Bingo! ¡Los funcionarios! ¿No tenéis trabajo fijo? Pues a fastidiarse y a currar mas años. ¡Total si no trabajáis nada, que mas os da dos años más de no hacer nada! De todos modos me gustaría saber si el común de los mortales estaría seguro siendo protegido por policía sexagenario que no tiene fuerzas para empuñar la pistola, o salvado por un bombero de 66 años que no puede levantar un cuerpo por una escalera. Sí, me dirán que es demagógico y que esos trabajadores no estarían en primera línea sino en otras tareas. Vale, de acuerdo y entonces ¿qué trabajadores van a suplir esas ausencias de primera línea si la plantilla está completa con “viejunos desdentados”? ¿Los jóvenes, más jóvenes, van a  tener que asumir entonces el trabajo que los viejos no pueden hacer por su condición física? O mejor, ¿echamos al viejo a la calle porque  ya no es rentable? No crean que esta hipótesis es  muy descabellada?

 

Pero eso no es lo peor porque se está pasando de puntillas por un tema más grave aún y que no es otro que el incremento de los años de cotización para calcular la pensión. Si tomamos los 25 años últimos en vez de los 15 años actuales no hay que ser un lince para saber que el resultado final medio será inferior al actual.  Es decir: las pensiones bajaran globalmente en su importe. Tengo la intuición que la edad de jubilación no se va a tocar y que, para contentar a los que pensamos poquito, se “tragará” por eso y sin embargo nos “colarán” de rondón el nefasto cálculo de las pensiones que se quiere imponer. Esa es la verdadera finalidad de esta reforma: el recorte de prestaciones monetarias.

Y claro, la pregunta es ¿por qué? y ¿por qué ahora? Las dos preguntas tienen la misma respuesta: porque nos lo imponen. Dada la sumisión de este gobierno, y de todos los demás, a eso que llamamos “mercado” –el nuevo dios devorador de sus hijos- no es extraño que estas decisiones se tomen sin que los ciudadanos estén de acuerdo. ¡Es por vuestro bien, que de esto no entendéis, nos dicen! Pero la cuestión es que con las miserias de sueldos que cobramos, que son miserias no lo duden, vamos a tener, si llegamos a disfrutarla, una  pensión miserable. ¿Saben ustedes cuánto cuesta una residencia de mayores, antes asilo, de cierta calidad? Pues unos 1700 euros al mes. Eso es el doble de lo que ganan actualmente la mitad de los españoles en activo.  Así que ya me dirán la posibilidad que tendrá cualquier obrero medio de acceder a una jubilación digna. Hombre, siempre se puede uno ir a vivir a casa de los hijos, pero como estos cobrarán aún menos, no se yo si esa será la solución más eficaz,

En estos mimbres a nadie, de los que podrían, se le ocurre proponer otras alternativas para arreglar esta situación. Por ejemplo podría ser interesante aumentar un punto porcentual a las cotizaciones del trabajador que podría ver aumentada así su cuota. También podría fijarse el cálculo de las pensiones a los “autónomos” para que pagaran en función de sus ingresos, porque está muy bien eso de cotizar lo mínimo durante x años y sólo los 15 últimos cotizar el máximo para alcanzar la pensión máxima. Eso se llama trampa porque los demás trabajadores por cuenta ajena no pueden hacerlo. ¿Podría yo decirle a mi empres que me aumente la cuota, reduciéndomelo del sueldo, para cotizar lo máximo? Me temo que no. Y otra solución es atacar la economía sumergida que es el 25% del PIB y que por tanto con ese 25% podríamos, no ya pagar las actuales pensiones y cubrir los déficits, sino mantener el estado por muchos años. Pero esto no se hace porque la esencia ultraliberal, en la que estamos inmersos, es precisamente que nada esté regulado y que el “chantaje permanente” sea la única forma de hacer negocios.  

 

Y en todo este berenjenal de las pensiones lo que está muy claro es que la gran banca quiere hacerse con ese dinero que está ahí y que todos aportamos. Ese dinero no les gusta que esté siendo usado por el estado. Lo quieren para ellos. Para manejarlo a su antojo y sin inconvenientes. Y es mucho dinero. Así que los perros han olido la sangre y quieren morder. Y, por supuesto, este gobierno inane se dejará morder porque no puede, o quiere, actuar de otra forma.

 

Y en esas estamos.

Para el próximo año que se vayan preparando los machos lo funcionarios y empleados públicos porque los despidos son ya un rumor en boca de muchos y ya se sabe: “ cuando las barbas del vecino veas rapar, pon la tuyas a remojar” –Grecia, Reino Unido, Irlanda, Alemania-

© Alfonso Merelo 2010

618. On the Beach

 En 1957 el escritor norteamericano Nevil Shute publica una novela titulada “On the Beach”. En ella se narra un holocausto nuclear del que sólo se ha librado Australia, al menos de momento, ya que los vientos dominantes hacen que las partículas radiactivas se acerquen peligrosamente al continente. Esta guerra se producía entre las dos potencias de la época: la URSS y USA sin que se supiera cual de las dos comenzó la guerra. Stanley Kramer rodó la adaptación cinematográfica en 1959 con un plantel actoral de primera fila como fueron Gregory Peck, Ava Gardner, Fred Astaire, Anthony Perkins y Donna Anderson. La película es una buena adaptación del libro que narra los últimos días de la civilización humana y la manera de enfrentarse a la muerte cierta.

 

En 2000 se realizó un remake para televisión en dos partes que narraba prácticamente la misma historia con dos diferencias: la acción se trasladaba al presente y se explicitaba donde había comenzado la guerra. El comandante del submarino Scorpion había lanzado sus misiles y había participado de forma efectiva en la guerra de devastación. Ésta había comenzado por, ¿se lo imaginan?, un conflicto nuclear entre las dos Coreas. Este conflicto había desembocado en una guerra total en la que todas las potencias nucleares habían usado su poder nuclear para aniquilar La Tierra.

 

Así es que Corea es un escenario que ya ha estado presente en la imaginación de los productores de  Hollywood como desencadenante de un conflicto bélico a escala mundial. En dos de las películas de la serie Bond, en la versión de Pierce Brosnan, “El mañana nunca muere”  y “Muere otro día” es Corea del Norte, la república comunista hereditaria dirigida por Kim Il Sung, la que es escenario de acción para el superagente 007. Sobre todo en la última de las entregas, “Muere otro día”, Corea es protagonista de la trama desarrollada para la película. Bond es capturado y encerrado en una prisión coreana y posteriormente liberado en un intercambio de prisioneros. En una pirueta de guión M se permite decir “no habría pasado si él hubiera estado aquí” en referencia al atentado del 11 de septiembre.

Pero al margen de anécdotas y boutades, está claro que preocupa mucho esta región de inestabilidad probada y sobre todo preocupa la posibilidad de que una guerra entre las dos naciones pueda desencadenar un conflicto más amplio.

 

Desde luego que no ganamos para sustos.

 

Y esperen ustedes a que los tiburones financieros nos ataquen en breve. Eso va a ser de los mas divertido.

 Estar en la III guerra mundial, que es en la que estamos metidos ya, puede ser apasionante, pero desde luego yo querría algo más de tranquilidad. A mi edad no deberían de darme esos sobresaltos. Mierda de mundo.

 © Alfonso Merelo 2010

617. Preguntas inconexas

1. ¿Por qué el Gobierno no condena de una vez la actuación de Marruecos en El Aaiún?

2. ¿Los principios han de mantenerse siempre, o son maleables en función de las circunstancias?

3. ¿Por qué las medidas económicas siempre van en contra de la mayoría y nunca de la minoría?

4. ¿Por qué nos hemos olvidado de Haití? 

5. ¿Por qué ahora todo el mundo alaba a Berlanga, cuando hace dos días lo ponían a caldo muchos de sus "compañeros"?

6. ¿Cuándo se ha certificado que “el sacrosanto capital” está por encima de las personas?

7. ¿Por qué tenemos un gobierno tan ineficaz y una oposición tan patatera?

8. ¿Quién le ha informado al señor Puigcercós  que en Andalucía no se pagan impuestos?

9. ¿Por qué se hace campaña electoral, nacionalista, atacando a todo lo “externo”? ¿Xenofobia  o gilipollez?

10. ¿Por qué se invierte menos en mi provincia que en las del resto de Andalucía?

11. ¿Por qué Huelva no manda a hacer puñetas a Andalucía de una vez y se une a Extremadura o a Portugal?

12. ¿Por qué la Junta de Andalucía quiere reformar la administración pública a golpe de decreto y no de ley? ¿Ahora? ¿No ha tenido tiempo en 30 años de gobierno? ¿Tal vez se piensa el partido gobernante  que va a perder las elecciones e intenta blindarse?

No tengo respuestas, pero sí muchas mas preguntas.

© Alfonso Merelo 2010

616. Morirse: que chungo

Altar de los muertos en la Casa Colon de Huelva

Como hoy es el día de los fieles difuntos, en lugares bárbaros lo llaman Halloween, me he preguntado a mi misma mismidad ¿por qué tenemos esa obsesión por la muerte?

 

Ya sabemos todos que tenemos que morirnos algún día, cuanto mas tarde mejor, y que eso es lo único cierto en la vida; todo lo demás entra dentro de las posibilidades o probabilidades. Yo creo que el problema con la muerte es que no la llegamos a asumir de verdad. Tenemos miedo de morirnos cuando en realidad debería ser, lo es, una cosa tan normalita como beber un vaso de agua o ser fan de Star Wars, aunque esto lo mismo no es tan normal. Claro que el que sea una cosa normal no implica que nos tenga que gustar. Desde luego a mi no me gusta nada tener que morirme y pretendo retrasarlo lo mas posible. Pero es curioso pensar que algo a lo que le tenemos tanto miedo forme parte de nuestra vida, tal vez mas de lo que debería. Porque si es una cosa tan chunga, que lo es, lo mismo deberíamos pensar en ella lo menos posible, y sin embargo es todo lo contrario.

 

Comparsa Zombies

Hay un número importante de personar que piensan que vivir es no hacer todo lo que, como dicen Roberto Carlos y  Pata Negra, sea ilegal, inmoral o engorde.  Es decir, vivir mas aburridos que una ostra y sin vivir realmente. Pasan por la vida, pero no la viven. Pero al final pasa lo que pasa y a este respecto el estribillo de la comparsa Zombies, de Antonio Martínez Ares, era clarificador:

 

            Disfrute de esta vida que es muy corta
            que el tiempo se nos va de entre los dedos.
            Disfrute porque a ellos no les importa
            aprietan el botón...y todos muertos.

 

Y ya puestos a hablar de la muerte, ¡lo que cuesta morirse! Es que un entierro de nada se pone en mas de 5000 euros. Y la verdad, un millón de pelas por se pasto de la gusanería me parece exagerado. Que si las flores, que si la ceremonia, el ataúd con forrado de terciopelo, la tumba con su mármol grabado y con epitafio o no, la parcelita en el cementerio mas cercano, por veinte años o por treinta, o indefinida. Eso es un dinero que, la verdad, sólo puede resultar bien invertido para los que se quedan, porque para el muerto. Sinceramente, a mí como si me tiran a una fosa común. Como estaré muerto y no me voy a enterar, pues como que me da lo mismo.

 

Hay mucho negocio en esto de la muerte. En primer lugar está el de todas las religiones que prometen la trascendencia. Un mas allá, o acá, que recompensa a los buenos fieles y condena a los malos. Al menos eso se dice. Porque, mis queridos amigos, las religiones se fundamentan en ese miedo a la muerte que todos tenemos encima. Ese miedo es el que permite a los diferentes chamanes mantener el poder sobre sus seguidores y asé ellos medrar en esta vida. En la otra ya veremos.

 

Y, como ya veíamos antes, el negocio de la muerte está muy relacionado con las funerarias y lugares adyacentes. Es obvio que a los muertos hay que enterrarlos, pero los gastos que estas empresas cobran  a los parientes no se si podrían tildarse de exorbitados. Pero para eso están los seguros que muchos contratan. Seguro de defunción, que ya hay que tener valor para estar pagando algo que nunca podremos disfrutar.

Pero eso es lo que vivimos en nuestra cultura, y supongo que en todas las demás. Nuestra máxima debería de ser vivir lo mejor posible y no pensar demasiado en la amiga que te acecha a la vuelta de la esquina.

 

A vivir, que de verdad que son dos días. Y lo malo es que yo ya eh consumido día y medio.

 (c) Alfonso Merelo 2010

 

En huelga

 

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609. Viena. ¡Que bonita!

 

Ya hemos vuelto de nuestra estancia en Viena, la capital de Austria. Ha sido un viaje mas que interesante con muchas cosas que recordar y que contar. La Europa central es una gran región que trascurre en torno a ese río tan impresionante como es el Danubio. Alemania, Hungría, Chequia o la misma Austria, giran en torno este río que, casi, las une ahora y que las unió en le pasado.

 

Austria mantiene con orgullo su pasado imperial, cuando dominaban parte del mundo como sucesores del imperio romano -los emperadores recibían el nombre de Emperadores del Sacro Imperio-.Viena conserva cientos de exponentes de ese pasado “glorioso” en forma de edificios y recuerdos.

 

Vamos a repasar, con sus fotos y todo, lo que ha sido este veraniego viaje,

 

Para llegar a Viena se puede hacer mediante tren, avión o barco si tenemos en cuenta la navegabilidad del Danubio. Pero si no se dispone de demasiado tiempo lo mejor es el avión. Un vuelo Madrd Viena rondará, en Iberia, los 500 euros mas o menos, dependiendo de cuando y cómo se compre el billete. Supongo que habrá compañías de bajo coste con esa línea, pero este año ha tocado la nacional, para hacer patri o porque soy muy vago para ir buscando otros vuelos. En tres horas se planta uno en el arepuerto internacional y de allí a la capital son 16 minutos en el CAT, City Airport Train, que cuesta 18 euros ida y vuelta con ésta abierta. Se pueden comprar los billetes en la oficina de información del aeropuerto o en expendedoras automáticas en varios idiomas. Ojo con las maletas porque la recepción de las mismas está muy lejos de los puertos de llegada, si bien no tanto como en el infernal aeropuerto de Bruselas. El CAT te deja en el centro de la ciudad, concretamente en la Wienne Mitte Banhoff, cerca de la iglesia Votiva y con un Ubanh (Metro) al ladito mismo.

 

Pues ya que estamos en la capital austriaca, lo mejor es ir al hotel, porque quedarse en la calle, que se pude oiga, es muy incómodo para gente en edad provecta como yo. El hotel de este año ha sido el Das Triest, un 5 estrellas galardonado con un premio al diseño. El hotel es bueno, los empleados amables, la habitación muy confortable pero yo no le daría la categoría de 5 estrellas, sobre todo por algunas carencias como el bidet en la habitación o un buffete de desayuno algo escaso, en variedad que no en cantidad. Los he visto mucho mejores en otros hoteles de inferior categoría (el del Paso del Arte en Madrid es absolutamente espectacular sin ir mas lejos). El hotel tiene un buen restaurante, gimnasio y fitnnes y, como plus ya exigible e imprescindibel para le viajero, internet de alta velocidad totalmente libre. Que aprendan de una puñetera vez los hoteles españoles, o de cadenas españolas, que el acceso a internet ya no es un lujo sino casi un derecho. Por otra parte, si usted no se lleva portatil, tiene la posibilidad de conectarse a la red a traves de un apple tv que permite el acceso a la televisión satélite e internet. Incomprenisblemente la tv se veía con una definición mas que regular y on un solo canal en español que era, encima, de una iglesia evangélica o así, TBN, creo que se llamaba. En resumen, el hotel Das Triest es un muy buen hotel, situado en una zona tranquila a cinco minutos de la 'Opera andando. Yo le daría una categoría de 4 estrellas y media, si se pudiera.

 

Como ya digo, a cinco minutos del hotel nos encontramos con la Karlplatz y el palacio de la Ópera, y a continuación la calle guiri por excelencia KäutnerStrsse. Esta calle está repleta de terrazas y cafetrías de todo tipo, predominado las trattorias que son legíón en, al parecer, toda Austria. Por esa calle se llega a la Catedral en la JohannesPlatz. La catedral se puede visitar y el subir a las torres, donde hay una vista magnífica cuesta 4,50 euros. Se sube en ascensor, sino de qué iba yo a decirlo. Despuñes de mi experiencia en la torre del castillo de Praga, ni de coña me subo yo a pata otra.

 

Para ver viena, lo mejor, o por lo menos a nosotrso nos resultó muy cómodo, es comprar la Wien Card de tres días. Cuesta 18 euros y permite usar todo el trasporte publico de la ciudad, tranvía, metro y autobus, durante las 72 horas después de su activación. Además con la tarjeta tienes un 10% en prácticamente todas las entradas de museos y palacios. Así que, armado con las tarjetas de marras nos armamos de valor y al metro, que es como todos los metros, salvo que huele mal. Sí, ¡el metro vienes huele a caca de caballo! No lo entiendo. He viajado en metrso de muchos países y en unos olía mejor que en otros, pero nunca había olido una uniformidad pestífera igual. Será el desinfectante que usas o yo que se, pero huele fatal.

 

En Viena hay que ir a visitar “Sisiteces”. Los palacios imperiales en los que vivió la realeza imperial austriaca y que son, desde luego, impresionantes, sobre todo por enormes mas que por bonitos porque ese tipo de arquitectura colosalista y recargada no me gusta demasiado, aunque es una opinón personal. Conviene visitar el palacio de Schömbrun, el U3 te lleva directamente, Se visita con audioguía todas las estancias imperiales del palacio y las grandes salas de banquetes y todas esas cosas que tenían a su disposición los emperadores. ¡Que bien vivían los jodíos! La visita se debe de acompañar de una vistia a los jardines que son interesntes y tienen sombra. En nuestra estancia hemos pasado mucho calor, debido a la humedad sin duda. En el palacio, en un lateral, hay un restaurante que te da un curso rápido de cómo se hace un apfel strudel, pero yo ya se como se hace y no pagúe los 4,50 euros que valía el evento, pero para los curiosos en la gastronomía puede resultar interesante.

 

De vuelta al centro se puede ver la iglesia Vocativa que contruyó Francisco José I con motivo de haber sobrevivido a un atentado. Las dos torres las pagó la ciudad de Viena todo sea dicho. Es decir ¡que me construyan una iglesia pero la pagas tú! Pues estupendo. Nuestro recorrirdo puede terminar en Rathaus,el ayuntamiento nuevo de la ciudad porque es digno de ver y además, a su espalda, se encuntra un espacio escénico que todos los veranos se produce en la ciudad. Este año estaba dedicado a la ópera en el cine. Además, detrás del espacio escénico, tenemos una feria gastronómica en la que confluyen comidas, y bebidas, de varios países incluyendo austría Mexico, Australia, EEUU, Italia, Japón o Cuba son las represntadas por allí. Es como un gran buffete donde, por un precio aceptable, se puede variar de comidas y bebidas, aunque la cerveza -Heller von Vass- es la reina. Tomamos allí un buen vino blanco de la tierra, parecido a los afrutados del Condado de Huelva, pero mucho mas caro: 5 euros la copa. Pero merece la pena ir por allí. Los films se proyectan por la noche, a partir de las 20,30, y en este caso pudimos ver una aadaptación de Carmen, en una versión grabada en la Ópera vienesa. Estaba previsto emitir la película de Zefirelli protagonizada pro Placido Domingo, pero no se por qué nos proyectaron esa. Algún problema con la copia,, sin duda. Pues allí se sienta uno, tomando sus cervezas y/o mojitos, que también hubo y frnacmente buenos, y disfruta de la música de Bizet. Otros años han sido conciertos y otras actividades. No se lo pierdan si vienen en verano.

 

Entre otros monumentos a visitar, no estaría de mas hacer una prada en la escuela española de equitación, pero en verano está cerrrada y no hay espectáculos. Allí mismo està el palacio de Holbutz, en pleno centro, con todas las parafernalias imperiales. Allí han acumulado todas las vajillas de oro, plata, cobre o porcelana de las que disponían la familia imperial. Un lujo impresinante, la mayor de las veces de un hortera imposible. También veremos la vida de Sisi, convertida en heroína por las películas de Romy Schneider, con todos sus padecimientos y sub bulimía sin diagnosticar porque no se conocía el síndrome. Debería habérsele llamado “El síndrome Sisi”. La impresión es la de una mujer con graves problemas psíquicos y con una autoestima bajñisma pese a ser lamas bella de las reinas de la época. Por último ve3remos los aposentos imperiales que son impresionantes de apreciar por toda la historia que entrañan. Allí se firmó la paz de Viena por la que se dió fin a la Gran Guerra y se repartió Europa entre las grandes potencias. Un trozo de la historia que te impresiona e impregna.

 

No puede faltar una visita al Museum Quartier, línea U3 con parada en museumquartier o en Volksteather. Allí está el MOMAK, museo de arte moderno que escede en muhco a mis gustos, salvo alguna sala. Quiero decir que llamar arte a pegar varias cajas de cartón de embalajes variados es, desde mi punto de vista, una tomadura de pelo de gran calibre. Pero hay algunas salas, la dedicada a la “ciencia” y la entrada con infinitos espejos y formas, que son realmente recomendables. El encanto del museum quartier está en su ambiente y sus terrazas donde te puedes tomar una copa, meter los pies en agua en el pqeuño estanque o tumbarte en las escultura-tumbonas. Por la mañana tumbonas y por la noche copas en los baretos. Nos gustó mucho, la verdad. Y, hablando de bares en el Gürtel, que es el espacio formado por el metro de la línea 4, se han habilitado muchos pubs y bares usando los bajos del metro, entre la vía elevada y el suelo. El primero fue el Chelsea, propiedad de un jugador alemán de fútbol, y después se han indo instalando una serie de locales que ofrecen copas hasta la madrugada. Bajarse en la parada de Thaliastrasse.

 

No podemos prescindir de ver la ópera. Indudablemente es grandiosa, con el escenario mas grande de Europa. Pro allí han pasado los mas grandes cantantes, directores y coreógrafos del mundo, y las mejores orquestas. En el museo se puede contemplar una exposición referida a todos los directores de la entidad desde su fundación. El palacio es espectacular, pero el de Budapest es mucho mas lujoso. Así es normal que FJ1 (ya le he cogido confianza) sólo fuera una vez a Budapest. Se cabreó tanto por lo conseguido por los húngaros que nunca volvió. ¡Envidioso!

 

Hay muchos mas palacios y mueso, pero en siete días no da tiempo a todo. Prosigamos con otras cosas que hay que ver, o que recomendamos ver según nuestros gustos.

 

Si cogemos la U4, podemos llegar al Gasometer. Esto es un conjunto de depósitos de gas, 4, que han sido reconvertidos en apartamento y en un gran centro comercial. Como centro comercial es de los normales, pero como arquitectura reciclada es digno de verse. Allí cerca se rodó una película de James Bond de la etapa de Roger Moore. Si no recue3rdo mal fue “Solo para sus ojos”, en la que Bond tiraba a Blofeld a una chimenea. Pues allí está esa chimenea. Para friquis bondianos.

 

Naturalmente hay que perderse por las calles de la ciudad buscando esos lugares bonitos que no vienen en las guías. Hay pasajes comerciales, cafés, plazas y calles que serán sin duda del gusto del viajero. No se puede dejar de ver el café Central, donde se fraguó parte de la política del siglo XX. Es digno de verse y tomar allí algo, una copa, una refresco, un café con tarta o comer o cenar allí. Viena ofrece una cocina amplia en horario y en lugares y escas en calidad salvo en la repostería que puede considerarse de lujo. No es que la cocina sea mal en calidad, es que no hay prácticamente una cocina autóctona mas allá de unos cuantos platos. Pero voy a recomendar un par de lugares que pueden ser visitados. Un de ellos el “mueso del gulasch”. Llamándose así lo que está claro es que lo que se come allí es gulasch, que entre otras cosas es un plato de procedencia húngara. Probamos dos diferentes y puedo recomendarlo sin problemas. Se come un buen guiso de carne. Curiosamente no adminten tarjetas de crédito como en muchos otros lugares como restaurantes y tiendas. Es lago que me resultó muy extraño. El segundo lugar para comer es una taberna llamada “Los doce apóstoles”. Está muy cerca de la catedral y situada en una antigua “cava” subterránea. Te atienden bien, no es cara y comes carne y col hervida muy bien preparada. Pedimos el “plato de la casa 12 apóstoles” que lleva lonchas de bacon de un dedo de gruesas, chuletas de sajonia, patatas rellenas de jamón, col, salchichas y morcilla. Lo único “normal” fueron las salchichas que eran frankfurt de bote o paquete. Lo demás bastante bueno, destacando el sabor del bacon y de las morcillas. Por 20 euros se pone uno como el Quico. Además te dan la murga un violinista y un acordeonista que tocan bien, pero piden dinero como la tuna de Empresariales. Es sitio para guiris pero es curioso sobre todo por ver las “cavas”. Para comer comida internacional, pizzas y rollitos, se la pueden servir en cualquier sitio, además de la milanesa que es el plato nacional por lo visto. Te la sirven con una ensalada de patata, nuestras papas aliñas, que desde luego están muy conseguidas.

 

Un paseo pro el Danubio parece imprescindible. Se efectúa en dos horas y se ve la ciudad desde otra perspectiva. Se entra en los canales a través de exclusas ye el viaje es idela para parejas gays y militares sin graduación.

 

Esto ha sido un resumen de nuestra estancia en Viena. Si el cambio climático se consolida, las van a pasaran canutas porque no están preparados para el calor. El aire acondicionado brilla por su ausencia tanto en muchos transportes como en la mayoría de los locales, cafés y restaurantes, Una ciudad impresionante, pero que me ha dejado una sensación de que no era lo que yo me esperaba. Aún así, volveré algún día, aunque sólo sea por ver una ópera en el palacio pero tendrá que ser en invierno pues en verano no hay temporada y se pasa mucho calor.

 

© Allfonso Merelo 2010

 

 



608. Los vecinos “tocapelotas”

 Si viven en un piso y son propietarios del mismo, es seguro que habrán participado en alguna reunión de “vecinos”. Esas reuniones en las que se miran las cuentas, la morosidad, las reparaciones que hay que efectuar y todas las cosas que afectan al colectivo por encima de invidualidades. Siempre, y cunado digo siempre es que es siempre, sin excepciones, hay algún propietario que resulta imposible de contentar con nada de lo que se proponga. Es el típico tocapelotas del 3º izquierda, y pongo este porque es el mío y así espero que nadie se sienta aludido. El tocapelotas del tercero es el que acude a todas las reuniones para decir que no a todo. Es la oposición, no al presidente del turno, sino a todos los que por allí pasen. Si hay que pintar, dice que primero hay que arreglar la puerta. Si se decide el color a él no le gusta. Si hay que pagar una derrama, que él paga el último cuando compruebe que todos los demás han pagado. Nunca está contento con nada, siempre exige que lo suyo, sea lo que se, va primero y que si no se hace el no paga. Busca cualquier resquicio legal para oponerse a todo, porque él es de otro mundo. Es el coñazo de la escalera, al que todos temen por pesado e insolidario.

 Esos individuos pululan por todos los edificios y, si extrapolamos, por todos los ámbitos de la sociedad. Es el negativo, el que nunca ve nada bien, el que intenta putear a sus semejantes poniendo todas las trabas posibles para que nada triunfe. Ha de ser como ellos quieren y si no se hace así boicotean a todo lo que se mueve.

 ¿No les recuerda esta actitud a la de cierto país del sur de España? Ese que siendo una democracia de nombre y una monarquía absoluta de facto se dedica a dar por saco una vez y otra a los españoles. Efectivamente los vecinos de sur están revueltos, entre otras cosas porque ¿Cómo es posible que a mi, moro de pro, me pida los papeles una mujer, que son la escoria de la sociedad como ya dijo Mahoma (o no lo dijo pero a mi me interesa decirlo)?  Eso es racismo, si señor. Que una policía me pida a mí, que soy superior, los papeles es una muestra del racismo del estado español para con los moros. Eso, y dos huevos duros, también.

 Y lo malo es que le presidente de la comunidad, para no molestar la tocapelotas, accede a esas tonterías y menudencias, en vez de decirle: ¡no, mirusté. La pared se pinta de rojo porque lo hemos decidido entre todos! Si parece un puticlub es nuestro problema.

 En el caso de los vecinos sureños, no se exactamente cual es el problema (evidentemente que quieren Ceuta, Melilla y las Canarias) puntual, pero si se, o al menos eso creo,  que no se debe contemporizar tanto. Si usted quiere entrar en mi país, lo recibimos con los brazos abiertos. Pero en mi casa usted acata mis normas, y si no le gustan coge la puerta y se va. ¿Qué usted no hace descanso en domingo? Pues no lo haga, pero en mi empresa el viernes se trabaja y si a usted no le gusta pues no trabaje en mi empresa.

 Y, para terminar de rematar la faena, aparece por la casa el primo de zumosol para poner la música a toda leche al vecino tocapelotas porque sabe que eso va a molestar a su primo, el presidente, que ya casi tenía controlado al tocahuevos del 3º. ¡Manolete,

Manolete. Si no sabes “pa” que te metes!. Pues para tocar las narices. ¿Para qué si no?

 © Alfonso Merelo 2010

R4. En el día de ayer.


 

Todos los medios de comunicación hablan hoy de ello. No nos podemos escapar a tanta publicidad y bombardeo informativo. El que no sepa que ayer, día 11 de julio de 2010, España jugó, por primera vez en su historia, la final de un campeonato de un Mundial de futbol de selecciones nacionales, vive en un mundo paralelo, y no me refiero al de Barcelona sino a esos que tanto abundan en la ciencia ficción.

La entrada de Madiba en la clausura del Mundial. Impresionante

Después de un comienzo dubitativo, se perdió, la selección española hizo una buena campaña derrotando a todos sus enemigos, incluyendo a Alemania en las semifinales. Esa fue, según yo, la verdadera final.

Porque el partido de ayer fue otra cosa. Fue un espectáculo de lucha extrema protagonizado por un árbitro incompetente que no supo en ningún momento controlar los desmanes de los holandeses –el nombre de La Naranja Mecánica les va que ni pintado por la ultraviolencia que desplegaron-. Pero no hay que pujarse demasiado, porque pese a los árbitros, siempre gana el que mas goles mete, obviedad que demuestra mis amplios conocimientos del futbol.

 

Ayer, a eso de las 20.00 salí a caminar por Huelva con una cámara de fotos en la mano. Apenas había tráfico y una gran concentración de personas se dirigía a las carpas de la Avenida de Andalucía para ver el partido que se proyectaba en una pantalla gigante. Las banderas, las bocinas, los bombos y alguna que otra jodía vuvuzela –que no se si se habrán ido a Sudáfrica por ella o la habrán comprado en el chino de la esquina- adornaban la carpa llena a rebosar de ciudadanos, jóvenes en su mayoría, vestidos con la camiseta roja. Paradójicamente en este partido España era la visitante y por tanto vestía de azul. Y es que esto ya nos debería de haber indicado por donde iba a ir el partido, son las supersticiones que dicen.

España juega bien, copia y mejora las técnicas del Barcelona – provenientes de la Holanda de Rinus Michels, Johan Cruyff, Louis van Gaal y Frank Rijkaard y sublimadas por Guardiola- combinadas con un plantel de jugadores de muchos equipos de la 1ª división. Eso ha formado un gran colectivo que se mueve para “asimilar” al contrario de manera que “la resistencia es fútil”.

Ayer, como decía, teníamos pronósticos de variados colores: el pulpo decía que sí, el bogavante Pepito decía que no –acabó a la plancha con salsa de rábanos por gafe-. El refranero se contradecía: “A la tercera va la vencida” y “no hay dos sin tres” por una parte y “quien da primero da dos veces” contra “quien ríe el último ríe mejor”. De Nostradamus no sabíamos nada, y menos mal. En esas estábamos cuando vimos que los holandeses no iban a jugar limpio y sí mas bien sucio. Los españolitos se empezaron a llevar pataditas de todos los colores que el árbitro no veía. ¿Pero como se les ocurre poner un árbitro que se trago dos penaltis en el partido contra Suiza? Ya sabemos que lo ingleses dejan jugar pero no sabía yo que el karate estaba permitido. La patada voladora de Nigel De Jon a Xavi Alonso hubiera ganado un premio en el campeonato del mundo de Taekwondo. Coral Bistuer las daba igual, sólo que esa es su disciplina y además es mucho mas guapa.


Los asesinos del kárate


 El pobre Xavi salió del partido después de esa salvaje agresión que el árbitro ni siquiera sancionó con roja, fue sólo una tarjetita amarilla. La selección española sufrió lo indecible sin que en ningún momento acertara con la portería enemiga, porque eran enemigos no contrincantes. Y llegó la prórroga y sucedió lo que tenía que ocurrir. En el minuto 122, Robben se queda solo y desde el centro del campo perseguido por los defensas españoles llega al área y encuentra a un Casillas totalmente vendido, Iker no puede hacer nada y es el gol del triunfo holandés.

 Y así sucedió, y así se lo hemos contado.

 Pero... ¿y si España hubiera ganado la copa del mundo 2010? Animo a los escritores de ucronías a que planteen un escenario creíble. Por ejemplo: un gol de Torres, o de Iniesta en el último minuto, dos paradas de Iker en los penaltis, Casillas dándole un morreo en directo a Sara Carbonero, la recepción en Madrid de la selección...

 Pero todo esto es fantasía. La realidad es que hemos jugado como nunca y perdido como siempre, con honor y con trampas, pero perdimos, como refleja perfectamente la web de la CBS que tienen en la entrada.

 La que está liando Zapatero

 © Alfonso Merelo 2010 

                        La selección de Holanda antes del partido (Del blog ¡Cuanto daño!)