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- MEMORANDO -

Se acabó lo que se daba

Se acabó lo que se daba

¿Qué aficionado a esto de la fantasía y la ciencia ficción se resiste a ver esta nueva entrega de La guerra de las galaxias?
Yo no, desde luego.
Así que ya he cumplido el ritual del buen friki; he visto el famoso episodio III, la venganza de los Sith.
¿De que se vengan, por cierto?
¿Que les hicieron los Jedi para que se cabrearan tanto?
Poca cosa. Creo que los aniquilaron a casi todos.
Del episodio III ya tenía referencias. Mi primer acercamiento fue en la Hispacón gaditana, donde, en un acto improvisado, pudimos ver el trailer recién bajado de internet. Y, por descontado, estos dos días desde el estreno han sido de abrumadora información a través de la red.
Desde luego el que vaya al cine desconociendo lo que va a ver es que está en otro mundo.
Pero vayamos con lo que es la película.
Mucho se ha comentado ya sobre la misma desde diversos puntos de vista, desde el del fan mas acérrimo al detractor mas insidioso; cada uno aporta su punto de vista con lo que resulta muy difícil decir nada que no se haya dicho.
Puesto que no soy un experto en La Guerra de las Galaxias y tampoco un crítico cinematográfico, tendré que recurrir sencillamente a contar mis impresiones que son totalmente subjetivas.
Habría que iniciar esta reflexión afirmando que esta película es el acontecimiento cinematográfico del año. Independientemente de sus valores, hay que reconocer que, gracias a toda la perfecta planificación de marketing de los estudios Lucasfilm, La venganza de los Sith resulta de imprescindible visionado para todos en todo el mundo. Es como un partido Barça Real Madrid; el que no lo ve no tiene tema de conversación. Los fans son muchos, pero los espectadores generales gustan de este tipo de películas y casi se ven obligados a verla.
¿Qué ofrece la última entrega de la saga galáctica?
La verdad es que multitud de alicientes hacen de esta película un gran espectáculo para los sentidos.
En primer lugar, la música de Jonh Williams es probablemente la mejor banda sonora que haya compuesto, porque, pese a que existen muchos pasajes de otras cintas, como no podía ser menos, la sincronización con las imágenes y la excelente adecuación de los pasajes musicales a éstas, hacen que la música realce y se convierta casi en protagonista de muchas de las escenas.
Podíamos decir que técnicamente es casi perfecta.
Los efectos especiales superan todo lo visto hasta ahora.
Si eliminamos las inconsistencias científicas, lo que narra visualmente la película es brillante, apabullante y de factura mas que lograda.
Desgraciadamente una película ha de ser algo mas que una secuenciación de brillantes efectos especiales. Ha de tener una historia, a poder ser coherente, y contar con unos actores que la sostengan. La historia existe, pero sólo se limita a intentar contar algo que ya sabíamos y que cada uno había interpretado a su manera. ¿Cómo la resuelve Lucas? Pues bastante ramplonamente ya que el paso decisivo, la gota que colma el vaso, que trasforma a Anakin en Vader es bastante débil y está mal planificado y ejecutado.
Pero no es sorprendente, porque es exactamente lo mismo que había hecho en El retorno del Jedi: Los lamentos de alguien en peligro que mueven el corazón de Vader. En un caso el del canciller Palpatiene que, con una vaga promesa de salvar a su amada Padmé, consigue volver al reverso oscuro a Anakin, y en el segundo, o primero secuencialmente, son los lamentos de su hijo, un hijo que no conoce y al que no debe tener mucho cariño. En ambos casos la moraleja es la misma pero al revés: la seducción del mal (el ángel caído) y la redención del pecado en último extremo, filosofía que es, claramente, la cristiana.
Si la historia es así de sencilla, el descenso a la inmoralidad o la seducción del poder fácil y oscuro, ésta deberías ser contada con habilidad y con unos actores que han de tener la suficiente valía para hacernos creíble lo que les sucede. Desgraciadamente George Lucas es un pésimo director de actores. Si alguno de ellos ha destacado en la Saga Galáctica ha sido por meritos propios y no por los del director. Harrison Ford creó un personaje muy valido en la primera entrega y Irwin Keshner hizo un buen trabajo con los actores en el Imperio contraataca, de manera que ésta resultó la mas brillante de toda la saga. George Lucas es un genio, pero un genio en lo visual y en los efectos especiales (aparte de su habilidad para el merchandising), en lo demás es patentemente un director limitado. Sólo hay que fijarse que la planificación de todas las películas es exactamente igual desde la primera. Los cambios de escenas se hacen una y otra vez del mismo meodo. Saltos de escena y continuas vueltas a encadenar las que hemos dejado minutos antes. Esta técnica no es nueva ni mala, pero cuando se emplea en seis películas, curiosamente mucho menos en las dos que no ha dirigido, dice mucho de la capacidad de innovación en este aspecto del director.
Esta limitación se hace patente cuando los actores son mediocres y están mal dirigidos. En esta entrega el personaje principal es el de Darth Vader-Anakin. El peso de las escenas es suyo y su presencia se hace constante en casi todo el metraje. El problema es que el actor que interpreta al personaje es muy limitado en sus registros dramáticos y, unido a la limitación del director para exigirle mas, produce un resultado pobre. Hayden Christensen no es actor para interpretar un drama. Es un joven al que el papel le viene mas ancho que alto. Sencillamente no da la talla. Sus replicas a Palpatine, que si hace bien su trabajo – tal vez demasiado histriónico cuando ríe- son pasmosas por su sencillez de registro.
Además estarían todos los pequeños fallos de continuidad que, si no tuviéramos las otras cinco películas en la chepa, no importarían, pero que a los fans o aficionados le rechinan un poco, por mucho que se intenten explicar.
Desgraciadamente nos quedamos con un final de la saga que no es el que debería haber sido, por supuesto la película es impecable visual y musicalmente hablando y dará mucho que hablar, pero... hay ese pero.
© Alfonso Merelo 2005
Este enlace es muy recomendablepor su redefinción del guión

Apestado

Confieso que soy un paria, un apestado, indigno de lo miren.
No he tenido el valor suficiente.
No importa que no haya tenido tiempo.
Debía de haberlo sacado.
Tenía que haberlo hecho.
Pero no he podido.
Y ahora me siento marginado.
Todos lo saben.
Todos lo hablan, lo comentan, lo conocen de primera mano.
Y yo, yo tengo que morderme la lengua.
Tengo que pensar mis respuestas y siempre surge la misma con un hilo de voz: no, aún no,
Los demás me miran con conmiseración, como diciendo "pobre desgraciado. Aún no lo ha hecho".
Y me siento mal.
Me siento a morir.
Todo ha sido por culpa de mi dejadez, de mi vagancia.
Si ayer hubiera podido. Si no hubira oido los cantos de sirena que decían: Da igual. Hay muchos días.
Y no.
Las cosas hay que hacerlas cuando hay que hacerlas y no postergarlas.
No puedo soportarlo mas.
Pero lo voy a arrglar.
Mañana mismo voy a ver La venganza de los Siths (o como sean).
Así podré integrarme de nuevo en la sociedad.
Espero que me perdonen por mi negligencia.
Mañana, mañana será el principio de mi nueva vida.
Ya les contaré.
¡Que cosas!
Alfonso Merelo 2005

Ya llega

Ya llega

George Lucas lo ha hecho.
Ha terminado, por fin, la última película de la serie de la Guerra de las Galaxias.
El mundo entero espera para ver como termina una saga que, desgraciadamente, ya sabemos como termina. Si les digo que Anakin Skywalker se va a convertir en un personaje de mucho mas empaque como es el de Darth Vader, es seguro que no revelo nada que ya no sepan hasta los niños más pequeños.
En declaraciones a la prensa destacada en el festival de Cannes, Lucas ha venido a decir que la última entrega de la saga va a mostrar como una democracia puede devenir en una monstruosa dictadura. Pero eso ya lo sabíamos, puesto que lo que comenzó siendo un imperio se vio atacado por las fuerzas rebeldes que querían traer la democracia. Si la en La guerra de las galaxias, el episodio 4, o sea la 1ª (que lío) se podía tener un vago vislumbre de que el imperio era la Alemania nazi (o el comunismo), en esta tercera precuela ¿cuál s la democracia que se convierte en dictadura?
¿Está implícitamente acusando a su país de ir por los caminos del lado oscuro?
Desde luego es de los pocos que se puede permitir semejantes lujos. Su fabuloso imperio comercial puede efectuar estas ligeras alusiones a la situación de su país sin mayores problemas que alguna que otro mala cara de la Casa Blanca – en el caso de que estas declaraciones se refieran a USA, por supuesto. Porque dictaduras hay para elegir.
Pero en cualquiera de los casos, y de las interpretaciones que podamos hacer una vez la veamos, dentro de sólo dos días se estrena el tan traído y llevado final Galáctico. Mas de 80.000 entradas vendidas de antemano avalan la expectación. Que la fuerza les acompañe, a ustedes, porque a Lucas le viene acompañando desde hace 28años (o la flor en el culo, que también).
Y al margen de esto, si ven la foto de la premier de Cannes hay que reconocer que Natalie Portman es tan guapa que ni siquiera este cambio de look consigue que resulte menos atractiva.
© Alfonso Merelo 2005

Ritos

Ritos

En una conversación que mantuve hace poco con un amigo, me comentaba lo extraño que nos parecía ver a los musulmanes dando vueltas alrededor de la Kaaba en la Meca. Y, con mucha inteligencia, lo relacionaba con una fiesta que va a tener lugar dentro de muy poco, aquí en Huelva: El Rocio.
Y es que diferentes ritos culturales producen diferentes, pero muy similares, manifestaciones de lo que se denomina devoción. Los musulmanes han de dar una vuelta ritual alrededor de la piedra Kaaba (cuyo significado en árabe es cubo) y los almonteños saltan la verja el lunes de pentecostés para tomar en andas a la Virgen del Rocio.
Cuál es la diferencia, me pregunto, entre uno y otro ritos. Desde un punto de vista religioso tiene mucha diferencia. Cada uno cree que su creencia es la verdadera y por tanto la otra es idolátrica. Esto es aplicable a cualquier otra religión diferente. Pero desde un punto de vista sociológico realmente es la misma cosas: dos manifestaciones de un hecho no racional y que tiene connotaciones de movimientos de masas, como lo son los carnavales, un partido de fútbol o el campeonato de España de formula 1 cuando corre Alonso. La única diferencia consiste en la finalidad, en uno caso lúdica y en el otro espiritual, al menos en teoría –la connotación de fiesta del Rocío es su rasgo mas llamativo-
Por tanto la sorpresa por las manifestaciones “peculiares” de otras religiones no es nada mas que relativismo cultural. No deberíamos tildar de exóticas unas acciones que son tan exóticas, o menos, que las que se realizan en nuestro culto y precioso mundo occidental.
Y dicho esto, voy a desempolvar mi traje corto del armario y el jueves, “pal Rocio” con mi carreta, mi caballo y mi rebujito de manzanilla con seven-up.
Ya les contaré.
© Alfonso Merelo 2005

La primera

La primera

Empieza en estas fechas un largo periodo de celebraciones religiosas que se denominan comuniones. Hacer la primer a comunión viene siendo un rito que casi todo niño o niña españolito realiza a la edad de 10 años, mas o menos.
No voy a hablar de lo que representa o no y lo que simboliza. Eso es materia para teólogos y no soy docto en ese tipo de cosas misteriosas y esotéricas.
Pero una comunión, ceremonia religiosa sencilla y rápida en esencia, no es sólo recibir el “cuerpo de cristo”, sino que comporta un hábito social de fiesta y gasto a lo grande.
Si sólo fuera gasto, pues cada uno se gasta su dinero en lo que quiera, pero no es sólo eso; es también un ejercicio de imaginación, tiempo y curiosidades a cual mas raras.
Para que el nene haga la primera comunión, como tiene que ser, lo primero es comprar un traje. Las niñas irán vestidas de novias, formato pitufo, con trajes que, en muchos casos rebasan el buen gusto para trasformarse en remedos bufos de los desfiles de moda. La niña ofrece pocas variantes a estos modelos, si acaso el traje de monja, blanco resulta un recambio aceptable. En el caso de los niños se pueden dar mas variantes, pero el traje clásico de niño comulgante es el de marinero. ¿Por qué es este y no otro pongamos de pastor o de cocinero? Ni idea. Misterios de la moda. Variedades las hay. Uniformes militares pueden ser de diferentes graduaciones, desde almirante, pasando por piloto de aviación o de general. Se desaconsejan los trajes regionales, nada de piconeros, toreros o picadores. Tampoco vale el vestir al niño con traje de gala de la flota estelar de Star Trek. El traje de guardia civil, pese a que es militar, tampoco resulta excesivamente adecuado.
Una vez que disponemos del consabido traje, pasaremos a la fase segunda o de búsqueda del lugar de celebración. Hay que elegir un lugar los suficientemente amplio para que una vez los niños no hayan comido nada, puedan desfogarse corriendo, saltando o majándose a palos, según les convenga. Incluso se puede contratar un payaso que amenice la velada. No le harán caso, pero queda muy chic.
La tercera fase, aunque son intercambiables, es hacerse la foto con el trajecito. Esa foto quedará para los restos de los restos para vergüenza del comulgante, que cuando tenga cuarenta años su madre exhibirá para regocijo de todos, menos del sujeto fotografiado, que correrá a esconderse de vergüenza.
Una vez relazada estas tres fase fundamentales, las demás son accesorias pero implican un gasto considerable. Traje de la mamá, del papá, de los hermanos si los hubiere, cursar las invitaciones oportunas a familiares y amigos y los regalos que hay que aportar al niño de marras.
Todo este montaje se requiere para los escasos 60 minutos de un acto que pierde su simbolismo religioso y se enreda en uno más de los actos sociales a los que somos tan dados.
¿Y el niño ateo o agnóstico, o budista zen o musulmán, o judío? Si su religión tiene una ceremonia similar, pues no pasa nada, será lo mismo, y si no la tiene, está el socorrido truco de la comunión por lo civil. No me pregunten que es eso, pero les aseguro que lo he oído mas de una vez. Supongo que será llevarse al niño a una fiesta y después a EuroDisney. Con eso se acierta seguro.
Pues nada. Desenfunden sus tarjetas visa y a gastar, que estamos en EL CRIMEN DEL MES DE MAYO.
© Alfonso Merelo 2005

GUERRA DE LAS GALAXIAS Y CF

GUERRA DE LAS GALAXIAS Y CF

Si hiciéramos la pregunta ¿en que género se encuadraría LA GUERRA DE LAS GALAXIAS? a cualquier espectador del mundo es prácticamente seguro que respondería: ciencia-ficción por supuesto. Si el consenso es tan amplio quiere decir que todos pensamos que estamos ante una película, bueno serie, de género claramente definido.

Pero: ¿es cierto esto? Porque aunque todos digan que lo blanco es negro, por ello ¿deja de ser blanco?

Sin pretender nada mas que llevar un poco de reflexión a un tema, que tampoco tiene mayor trascendencia que el propio divertimento, y espero que el de los demás, intentemos analizar por qué LA GUERRA DE LAS GALAXIAS (me niego a llamarla Star Wars ya que el título castellanizado me parece mucho mas rotundo; gana galaxias a estrellas por un rotundo y masivo volumen) no es ciencia-ficción.

Pero para poder afirmar o probar lo antes dicho tendremos que saber lo que es la ciencia-ficción. Como existen muchas definiciones y no tengo la osadía, ni el ingenio, para escribir una nueva, vamos a tomar una de las ya escritas por alguno de los sabios doctores que tiene el género. En este caso tomaremos la definición de Darko Suvin que dice:

Una narración imaginaria, determinada por el recurso hegemónico de un lugar y/o unos dramatis personae que 1) son radical o al menos significativamente distintos de las épocas, lugares y personajes empíricos de la literatura mimética o naturalista pero 2), a la vez (en la medida en que la ciencia-ficción se diferencia de otros géneros fantásticos; es decir, conjuntos de cuentos imaginarios sin validación empírica) simultáneamente aceptados como no imposibles de acuerdo con las normas cognoscitivas (cosmológicas y antropológicas) de la época del autor)

Analizando la propuesta de Suvin, vemos que existen varias premisas interesantes, que marcarían la diferencia entre lo que es ciencia-ficción y fantasía en general. Primeramente nos encontramos ante la circunstancia de que la ciencia ficción es una narración imaginaria. Evidentemente imaginario se puede aplicar a casi toda la novelístico en general, por lo que la definición debe ampliarse al describir que esa narración ha de ser determinada por lugares o personajes que sean distintos, o al menos suficientemente distintos, de los lugares o personajes considerados normales en la época en los que están escritos. Rasgo diferenciador sería, pues, la no normalidad, entendida esta como diferencia entre lo cotidiano y lo descrito. Por ejemplo, y ciñéndonos a Jules Verne, el viaje a la Luna es un acontecimiento real en la actualidad. Sin embargo hemos de clasificar la novela de Verne como ciencia-ficción, precisamente porque sus premisas no eran asumibles en la época en la que fue escrita, ni tampoco ahora pues el método de propulsión propuesto (el cañón) lo haría inviable por espachurramiento de sus tripulantes.

Abundando más en la definición, encontramos que esas situaciones, lugares o características dramáticas de los personajes, han de ser no imposibles y acordes con las normas del conocimiento humano. Por tanto descartamos todas las explicaciones mágicas o no racionales de otras historias fantásticas. Resumiendo este concepto, la ciencia ficción debería ser creíble sobre la base del conocimiento científico de la época.

Nos quedaríamos pues con la definición sintetizada siguiente: Relato imaginario, fuera de lo normal y creíble científicamente.

Si tomamos como base esta definición sintética y la trasportamos a LA GUERRA DE LAS GALAXIAS nos encontramos con cosas de lo más curiosas.

Vayamos por partes, que decía el carnicerito de WhiteChapel.

* El film es un relato imaginario. Es evidente que esto es así, pero es así en todas las películas salvo los documentales.

En este caso pesan sobre la serie muchas influencias por lo que decir que es imaginaria es todo un ejercicio de fe. Es imaginaria sólo en el sentido de que antes de hacerse efectiva, la misma, había sido imaginada por otros, por muchos diría yo . Pero consideremos que realmente es imaginaria e imaginativa. Reuniría pues la primera condición.

* Fuera de lo normal. Aquí hay que reconocer que las situaciones y los personajes no son lo que el común mortal encuentra a la hora de pasear. El marco situacional se desarrolla hace mucho tiempo y en una galaxia muy lejana, y, asimismo, existen personajes que poseen poderes o habilidades raras.

Pero en realidad no son situaciones fuera de lo normal. Basta analizar un poco la historia para darse uno cuenta que es tan manida, por usada, que se hace normal al espectador. Esencialmente es la lucha de un héroe, bueno, contra el malo de turno, en este caso el Emperador. Es una historia sencilla en los que los buenos son muy buenos, sin matices, y los malos está claro que reúnen todas las características clásicas de un buen malvado: antipático, un mucho de sieso y generalmente vestido de negro. Aparte de esta historia báscia, si le añadimos una sublimación del complejo de Edipo y unos amores incestuosos, en la primera serie, nos encontramos con una clásica tragedia griega recién salida de la mano de Sófocles.

* Que sea creíble científicamente. En este último punto es donde podríamos, y podemos, encontrar la mayor parte de los problemas para adscribir la película al género. Por ejemplo: ¿Es creíble el viaje por el espacio? Parece que si, salvo que admitamos la teoría del montaje y la conspiración, pero desde luego no de la forma descrita en la película. Ya no es que sea Hard CF o no, es que es absolutamente anticientífica esa forma de viajar por el espacio. Cazas que maniobran siempre con respecto a un plano, como los aviones, velocidades hiper-espaciales que funcionan a golpes y una serie de tecnojerga de lo más singular y divertida.

Por otra parte: ¿Es posible la existencia de inteligencias no terrestres? La ciencia parece dictaminar que su posibilidad es alta. ¿Serían esas formas de vida similares a las descritas en la película? Es seguro que no. Los de la raza de Jar-Jar Binks son un ejemplo de barbaridad biológica con agravantes.

Pero además existen otras situaciones que chirrían la credibilidad-posibilidad científica, sin ir más lejos el caso de los caballeros Jedi. Estos caballeros, de inspiración netamente japonesa (son samuráis y van vestidos de samuráis, menos los aprendices que van con karategui o judogui, caso de Luke y su querido padre) son trasuntos de los caballeros de la tabla redonda que siguen a un Arturo, que no identifico plenamente pero que podría ser una rana de color verde, que es el jefe. Además en estos caballeros predomina la magia. Son magos que hacen cosas mágicas sin explicación de ninguna clase, lo siento pero el intento de lo midiclorianos no cuela. Los Jedi son héroes míticos con poderes otorgados por los dioses. Entre los poderes más impresionantes de estos caballeros esta la famosa habilidad de detener o desviar un rayo de luz coherente, láser, viajando a la velocidad de la luz. En otras películas de ciencia ficción se usaban escudos de fuerza, tontería asimismo pero teóricamente mas creíble, pero aquí se detienen rayos de luz láser con meros movimientos de manos. Es un poder increíble, pero muy efectista en las películas. Es eso, o inventamos el láser lento, que también podría ser. Total, una barbaridad mas no importa.

Descartando también las explosiones en el espacio, el fuego, las maniobras y las telepatías variadas, porque son moneda común en cualquier película que se precie, lo que nos queda para considerar la película como ciencia ficción es prácticamente nada. Y si añadimos a esto que, para destruir la primera estrella de la muerte, Luke prescinde de la tecnología para confiar en la fuerza, que falla mas que una escopeta de feria por cierto, vemos que la ciencia brilla por su ausencia.

Y si ésta no existe lo que nos queda es ficción, y esa la tienen casi todas las películas.

Quod erat demostrandum.

La venganza del ShitPero ¿qué mas da si es o no es ciencia-ficción? La serie gusta, gusta por su ornamentación, pro su brillo y por su espectacularidad. ¿Qué mas da que el Jedi no sea creíble? Sólo hay que verlo parando rayos de bonitos colores para sentirse a gusto y relajado. ¿Qué copia a BEN HUR y a QUO VADIS? Pues estupendo. Para qué inventar algo nuevo que no se sabe si va a funcionar. Si funciona no lo toques, que dicen.

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS es puro relax, pura diversión y puro recubrimiento dorado. Bien es cierto que debajo no hay mas que madera, y de chopo nada de caoba, pero da igual. Seguirá divirtiendo y su director ganando dinero y mas dinero, que a fin de cuentas esto es un negocio.

Que les sea propicia la venganza del Shit.

Chisssss, que empieza.
Referencias: Memorando
La parrrala si, la parrala no.
© Alfonso Merelo, 14 de abril de 2005

Hay que fastidiarse

El jueves pasado, día 21 de abril de 2005, se ha votado en El Congreso de
los Diputados, una propuesta de modificación del artículo 44 del Código
Civil en la que se modifica la definición de matrimonio, hasta ahora
"unión de marido y mujer", por una nueva redacción que la convierte
en "unión de cónyuges". Se añade un segundo párrafo que dice: "el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o diferente sexo". Aparte ha habido otras pequeñas modificaciones en otros artículos para adaptarlos a la nueva nomenclatura.
Esta modificación ha enconado otra vez los ánimos, y van... ni se sabe.
El caso es que, descontando los votos del PP, y algún diputado democristiano de CIU, todos los demás grupos parlamentarios han apoyado la reforma. También descuento a la diputada Celia Villalobos que ha votado afirmativamente, lo que le va a suponer sin ningún género de dudas una multa por parte de su grupo parlamentario. La derecha parece creer que ese matrimonio no es un derecho. Parece que fuera una obligación o lo que es peor un pecado. Porque en el fondo no se trata de reconocer o no unos derechos, mas bien se trata de que sigue existiendo una fobia hacia los homosexuales a los que siguen considerando enfermos, en el mejor de los casos, y degenerados en el peor. Si partes de esa premisa la solución es obvia: se prohíbe y se ponen toda clase de trabas no vaya a ser que estos maricas se crean crean personas. Deben de creer que el gay o lesbiana debería estar penando su comportamiento, escondiéndose y purgando por algo que les parece no sólo repugnante sino contra natura. Contra “la natura” impuesta por su dios particular en no se que código.
Por eso la reacción mas visceral de todas ha sido la del Vaticano. A través de su órgano de prensa L´observatore Romano ha incitado a los funcionarios españoles a practicar la objeción de conciencia y negarse a celebrar esas bodas, incluso si por ello perdieran su empleo. Que yo recuerde el Vaticano, a parte de ser la sede de la Iglesia Católica, es también un país independiente y su presidente o primer ministro es el Papa. ¿Qué dirían si por ejemplo el Rey de España dijera al gobierno Italiano que le parece muy mal que Berlusconni gobierne ese País y que incitara a la rebelión y a la desobediencia a sus funcionarios? Sería grotesco. Pues igual la postura del Vaticano que debe desconocer que los funcionarios españoles no pueden desobedecer una ley. No es una cuestión de moral o de objeción de conciencia, es que es una ley de obligado cumplimiento. Como ciudadano de este estado me molesta mucho que un representante de otro país diga lo que tengo que hacer. Me molesta con Bush y me molesta con usted, Sr. Ratzinger.
No se entiende que el matrimonio homosexual perjudique a una determinada religión. ¿En qué? ¿Creen que será el derrumbe de su religión? Sólo puedo entender que sea miedo. Miedo a lo nuevo. Miedo a lo diferente. Miedo a que eso diferente que no controlan, debido entre otras cosas a su sempiterna torpeza, no sea campo abonado para seguir con sus manejos.
Si no lo llegan a entender peor para ustedes. Es una lástima su cortedad de miras, pero que le vamos a hacer. Cada uno llega hasta donde llega, y ustedes no dan mas de sí. Habrá que perdonárselo. Vaya. Esto último es justo lo que ustedes no hacen.
© Alfonso Merelo 2005

¿Qué está pasando?

¿Qué está pasando?

Volvemos a las andadas

Esta mañana de sábado han intentado agredir a Santiago Carrillo.
Snatiago Carrillo, ex secretario del Partido Comunista de España y uno de los artífices de nuestro actual sistema democrático, es ya un anciano de 90 años. Un anciano que todavía tiene mucho que decir y que puede gustar o no, pero que conserva una envidiable lucidez en sus ideas y comportamientos.
Los muy valientes miembros de la ultraderecha española, la de siempre, la de Franco, la de la CEDA, la de Fuerza Nueva, han atacado a un anciano. Eso es verdaderamente valentía.
Ese es el comportamiento de los fanáticos, de los alterados de mente que sólo ven lo que les dicen que vean.
Porque esto no es una rabieta de dos gilipollas. El mismo hecho de que hubiera panfletos impresos tildando a Carrillo de asesino demuestra que estaba todo preparado.
Y resulta curioso que la agresión se produzca en una librería cuando se presentaba un libro del historiador Santos Juliá sobre las dos Españas.
Que dato tan revelador: ataque a un símbolo de la izquierda española y a la cultura. Las dos bestias negras de la ultraderecha cavernícola.

¿Estamos regresando a tiempos de odio y comportamientos fanáticos?
Eso parece. Pero hay una diferencia con lo que ocurrió hace tantos años. El odio en el año 36 era compartido por las dos Españas. Ahora parece que sólo hay una parte que odie a la otra. La derecha, cada vez mas, se comporta de una manera agresiva y despreciativa sobre todo lo que no sean sus ideas. Basta leer las declaraciones de muchos de los políticos del PP para darnos cuenta que no dialogan simplemente ladran y muerden. Y esto, ayudado por los medios de comunicación afines- lease COPE con el fastuoso Jiménez Losantos a la cabeza, está produciendo una crispación que no se veía desde la transición.
Relájense señores de la derecha. A fin de cuentas quien manda es el capital y el mercado y da igual quien gobierne. Ustedes son tan títeres como todos, y perros de la misma camada no se muerden ¿verdad?
Tal vez les moleste que Franco se haya muerto antes que Carrillo pero los designios del Señor son inescrutables.
© Alfonso Merelo 2005