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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2004.
Resumen
 “La guerra es la paz, la ignorancia es la fuerza, la libertad es la esclavitud..." Esta frase pertenece a la novela 1984 de George Orwell, en la que describió un alegato contra toda forma de totalitarismo, que es probablemente la más conocida de todas las novelas de ¿ciencia ficción?. La génesis de 1984 se vio muy influenciada por el desencanto de Orwell sobre los regímenes que podríamos denominar comunistas y las doctrinas troskistas. Este profundo desagrado se vería muy bien reflejado en la obra Homenaje a Cataluña donde describió su paso por las brigadas internacionales en España y su enfrentamiento con el POUM. 1984 nos muestra lo que es la dominación y el poder, poder, al que sólo le interesa perpetuarse. En una conferencia pronunciada en Cádiz, Juan Manuel Santiago reflejaba las influencias posteriores de la novela, que incluso han incorporado en el lenguaje corriente expresiones que pertenecen a la novela: ¿quien no ha usado la expresión el Gran Hermano te vigila? Pero hay una idea escalofriante que subyace en toda la obra, lo que Orwell denomina el doblepensar. El doblepensar consiste en falsear incluso lo que es obvio que se está percibiendo, falsearlo hasta el extremo de creer que lo que es blanco es negro. Eso le ocurre al protagonista Winston, cuando después de ser torturado ve realmente que hay lo que no hay. Aplicando lo dicho por Orwell, actualmente nos encontramos con muchos ejemplos de doblepensar y de falseamiento sistemático de la verdad y de la realidad. Es curioso observar como estas técnicas de desinformación sistemática se van haciendo patentes en la sociedad occidental. Todos recordaremos cómo los presidentes del pacto de Las Azores ofrecieron promesas y muestras “palpables” de que Iraq poseía armas de destrucción masiva. Incluso el presidente Aznar puso la mano en el fuego porque le creyéramos. Esto se ha demostrado falso, sin embargo en un alarde de imaginación se acusa a la comunidad internacional de haberse creído esto último y se le pide al ciudadano español que le pida cuentas a esa comunidad. Es decir se exime de responsabilidad, por comisión u omisión, tanto al Presidente como al candidato a la Presidencia D. Mariano Rajoy. Pero el problema no está en la mentira en sí, sino que el bombardeo publicitario pueda llegar a convencer a los ciudadanos de que lo que decían no lo habían dicho y que lo que no se dijo se dijo. Parece un juego de palabras pero es muy real. Parece ser que para muchos ciudadanos, cada vez más, lo que “sale por televisión” es la realidad absoluta. Si cualquier ilustre contertulio dice algo, lo dicho, se trasforma en verdad inmediatamente. No se cuestiona la veracidad o no de la información, simplemente se cree porque la televisión lo dice. Como este ejemplo particular de Iraq se han venido dando últimamente muchos casos. Basta revisar la prensa actual para ver como existen multitud de ejemplos aplicables. El conseller en cap Carod Rovira afirmaba que se había entrevistado con la cúpula de ETA, pero en calidad de miembro de Ezquerra Republican de Catalunya, como si pudiera desligarse de su cargo público en un malabarismo de ahora soy conseller, ahora no. Y los que es una burda manipulación de la verdad consigue el efecto de que muchos partidarios le apoyen y crean que lo que dice es cierto. Manuel Fraga, Presidente de la Xunta de Galicia, pronunció una desafortunada frase tildando de menudencias los abusos no consentidos a una menor por parte de un alcalde. La Conferencia Episcopal Española ha afirmado en un documento que el problema de la violencia doméstica se debe a la permisividad sexual que actualmente tiene la sociedad. Me pregunto en qué clase de estudio se basan los Obispos para afirmar categóricamente este extremo. Lo malo es que la Conferencia crea opinión ante, al menos, parte de sus fieles y esto es un grave atentado contra la verdad o siquiera la ética. Las conclusiones no pueden ser más disparatadas y aún así existirá un grupo, probablemente importante, que crean que existe una relación causa efecto entre los dos. El ciudadano de a pie se encuentra indefenso ante estas muestras de doblepensar y torticera interpretación de la realidad. No es posible separar las mentiras de la realidad ya que ambas se muestran igual de verdaderas. Una anécdota muy reciente es la frase pronunciada por Doña Teófila Martínez, candidata del Partido Popular a la Presidencia de la Junta de Andalucía. La candidata en un mitin dijo “si soy Presidenta de la Junta se acabarán las subvenciones, sólo se llegarán a acuerdos de co-financiación”. Independientemente de lo que pueda suponer el descartar de un plumazo todas las subvenciones, resulta chocante observar que, en infinidad de casos, la co-financiación es exactamente igual que la subvención, es decir la semántica diferente se aplica para el mismo hecho causante. Pongamos el caso de la campaña de informatización de la Junta de Andalucía. Se subvenciona un X % del valor del ordenador, esto es exactamente lo mismo que decir que se co-financia la compra de un ordenador en un X % . ¿Por qué entonces rizar el rizo del cambio de nombre? ¿Es acaso peyorativo hablar de subvención y no de co-financiación? Porque incluso en el caso de que se pagara por parte de la institución el 100% se podría hablar tanto de subvención a fondo perdido como de co-financiación al 100%. ¿Se intenta confundir a los ciudadanos o es que todos hemos perdido el norte con el doble lenguaje? Orwell nos avisaba de que disponíamos de la posibilidad de cambiar las cosas. Espero y deseo que esto suceda y podamos rectificar a tiempo ©2004 Alfonso Merelo  En una novela de George H. White titulada La Tierra después, el autor describe una sociedad desquiciada que se entrega a todo tipo de excesos. Todos los problemas derivados de esta locura son solucionados por una máquina capaz de regenerar el cuerpo a una edad mas joven. Lo mas curiosas es que al “reencarnar” se copia exactamente la posición que ocupaban las células cuando se hizo la primera copia master, incluyendo la posición neuronal, por lo que ese nuevo cuerpo no recuerda nada de su pasado, y automáticamente queda eximido de responsabilidad por cualquier posible delito que pudiera haber cometido. Esto viene a raíz de que, atónito, oí en la radio una sentencia de un tribunal francés que condena a 6 meses de prisión a un tabernero por proporcionarle bebida a una persona que después atropellaría un ciudadano provocándole la muerte. El tribunal fundamenta la sentencia considerando que el tabernero no debía haberle dado de beber porque debió contemplar que ya había bebido demasiado. La sentencia me parece absurda ya que de generalizarse nos obligaría a prever lo que nuestros conciudadanos van a hacer cuando hacemos o no hacemos cualquier cosa. El tabernero ha pasado a ser culpable de lo que un cretino descerebrado hizo, lo cual no deja de ser chocante Este caso me hizo pensar qué lugar ocupa actualmente el concepto de responsabilidad entre nosotros. Tengo la sensación de que en nuestra sociedad cada vez se asumen menos las responsabilidades por nuestras acciones. Y esta sensación se me reproduce cada vez que escucho frases como: “la culpa la tiene la sociedad”, “la culpa la tienen los padres” o “la culpa es de la comunidad internacional”. Es decir siempre hay una justificación externa para justificar las acciones de todos. En lamentables caso de abuso la culpa la tiene la victima por vestirse como una puta, no el abusador porque éste no pudo resistirse. Estamos acostumbrados a volcar las culpas sobre los demás sin aceptar que somos los primeros responsables de nuestras acciones. Y como los gobernantes, que teóricamente son los ejemplos de la sociedad, tampoco asumen sus propios errores, y a los hechos recientes me remito –no había armas de destrucción masiva, pero la culpa la tienen los servicios de información que son unos mantas- ¿cómo se le puede exigir a la sociedad lo que los gobiernos no cumplen? Y esto último es también evadir nuestra responsabilidad personal. Deberíamos de dejar de escudarnos en los errores de los demás y aceptar de una vez por todas que cada uno somos los primeros responsable de lo que hacemos, porque al final nos vamos a quedar sin responsables a quien pasarles el muerto de la culpa. © 2004 Alfonso Merelo  A estas alturas hemos sido bombardeados por miles de repeticiones en las varias televisiones sobre el incidente de Janet Jackson durante el descanso de la Superbowl. Por tanto todo el munod debe saber qué paso y sería redundante volver a explicar el incidente. Lo que si llama a reflexión es el follón que se ha montado despues de ésto. Partiendo de la base de que el suceso en sí es una boutade de la cantante y su acompañante, no se entiende que se produzca tal cruce de opiniones demonizadoras sobre la cantante. Porque, vale que puede ser de mal gusto (aunque a mi no me lo parezca, pero ¿como es posible que un país se escadalice de una simple y fugaz glandula mamaria, exhibida brevemente y parcialmente tapada, y no lo haga de programas de televisión de esos que persiguen al criminal que destroza cuatrocientos coches en la autopista, y arremete contra tres ancianitas que cruzaban por allí? ¿Hipocresía? ¿Pacatería? ¿Puritanismo? Algo de eso debe de haber. Pero la verdad es que parece extraño que las almas cándidas norteamericanas pongan el grito en el cielo por algo realmente trivial y no lo hagan por que tienen un presidente que ganó de mala manera y que ha sometido ya a su pueblo a un par de guerras en menos de dos años. No voy a meterme con el pueblo norteamericano, porque sería injusto tabular a todos por el mismo rasero. Pero si es muy curioso, a la par que pone los pelos de punta, que todo el poderío "económico y mediatico" noerteamericano se ensañe con Jackson y no lo haga con Swarzemburguer (lo siento pero jamás escribiré bien ese apellido), actual goberandor de California, puesto que este chico en sus películas mostró mas de una vez su trasero y además mató a muchos en las mismas, aunque esto último es perdonable si lo comparamos con que en la realidad firma ordenes de ejecución que matan a personas reales. ¿Que está pasando? ¿En que se están y nos están convirtiendo? Porque la consecuencia primera de la teta destapada es que las televisiones retrasmiten con cinco minutos de diferencia los directos, así le da tiempo al realizador a cortar cualquier ramalazo de lo que el crea inconveniente. Pero la verdad es que eso tambien se da en nuestra televisión. ¿Ya no nos acordamos de cuando Pilar del Castillo entraba en la gala de entrega del premio Principe de Asturias? Mientras que se le abucheaba rotundamente, el presentador Sr. Urdazi tenía la cara de cemento de decir en directo que se aplaudía a la ministra. O piensan que osmos carajotes, o lo somos si no nos damos cuenta. En fin que por una teta se ha perdido el directo y la libertad de expresión. Y lo que vendrá. Pues no es para tanto oiga Alfonso Merelo  En el último blog, que tienen por ahí abajo, escribía sobre la pacatería y el puritanismo de los "dirigentes" estadounidense que se mostraban muy afectados por las enseñanzas breves de Janet Jackson. Hoy me he levantado con una noticia curiosa y patética a su vez: una encuesta del canal de cable Trio muestra que el 67% de los espectadores vería ejecuciones de condenados a muerte en directo. Eso supone que a dos de cada tres estadounidenses encuestados no les importaría ver como se asesina a reos a través de los canales de pago. La encuesta también permite ver que una de las "estrellas" preferida para participar de este macabro. espectáculo sería el líder de Al Qaida, Osama Bin Laden. Y como contrapunto, la encuesta revela que ese mismo porcentaje no admitiría ver en televisión un desnudo femenino frontal. Evidentemente parece que es mucho mas interesante ver un asesinato que a una mujer, u hombre, en pelotas. Es más, un 20% de espectadores pagaría por ver la ejecución de Sadam Hussein, no se sabe si en pago por visión como si de la final de la super bowl se tratará. Siempre he sido contrario a la pena de muerte, y no comprendo como una persona civilizada puede apoyar la misma, pero que encima alguien pueda regocijarse en observar la muerte de otro ser humano no sólo me repugna, sino que me hace considerar la profunda bajeza moral del que contemple esto. ¿Es que los USA se ha convertido en un país de intransigentes morales? No me entra en la cabeza que esto pueda ser así. USA es teóricamente el país de las libertades desde hace mucho tiempo, ¿a que se debe entonces esta ola de conservadurismo? Muy probablemente a que el poder actualmente en USA está en mandos de la ultraderecha mas rancia del país. Como se dice en Estúpidos hombres blancos, que recomiendo, "el Sur ha ocupado el poder" y el Sur es ultraconservador. Sin ir más lejos George W. Bush pretende modificar la constitución de los USA a fin de que, mediante una de sus famosas enmiendas, se prohíba el matrimonio de las parejas homosexuales. Es, al parecer, la primera vez en 200 años que una enmienda pretende disminuir los derechos civiles de parte de los ciudadanos norteamericanos. Lo malo es que esa oleada se pueda extender a otros países incluido España. Se observan muchos síntomas de degradación moral en nuestros paisanos, y me incluiré en la lista. Los programas de televisión, que se vienen a llamar tele-basura, tienen un extraordinario índice de audiencia. Los grandes hermanos variados, islas o selvas de famosetes, programas de tarde destripa intimidades, tómbolas y demás, configuran un índice de extrañas panoplias de temas intrascendentes y ofensivos, que hacen dudar de la capacidad de discriminación de nuestra sociedad. ¿Es importante saber quién se acuesta con quien y cómo y cuando? Porque generalmente todos los programas giran en torno a las apetencias sexuales del personal. ¿Eso no es trascender el ámbito privado al público sin ningún tipo de pudor? No soy mojigato y por supuesto pocas cosas me asustan en la cuestión del refocile, pero no entiendo cómo puede ser agradable para alguien airear sus miserias humanas en las ondas. Comprendo que cualquiera quiera tenga sus 6 segundos de gloria, que decía Andy Warhol; pero ¿a que precio? De todos modos y puestos a elegir, prefiero contemplar a una imbécil diciendo que se ha acostado con el obispo de Requena (espero que no exista ese obispado) que a un reo, por muy asesino que sea, achicharrado en la silla eléctrica. ©Alfonso Merelo 2004
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