Pues sí. Acabo de llegar de la vorágine de tres días de HispaCón en Dos Hrmanas. Y vengo muy cansado, pero muy contento. He disfrutado de cada momento y he convivido con gente fascinante y adorable, desde Gabriella o Esther hasta Luisa María y su marido, pasando por Ian, Kiril, Joao, Bef o Sue. Allí han estado trabajando como mulos Francisco, Victor, Alfredo, Juaki, Carlos, Carmen, Almudena, Enrique y tantos otros. Todos, todos, menos uno, han sido estupendos. Mañana ampliaremos datos. De momento unas fotos en el siguiente enlace web
Este es el mensaje final de los coordinadores de la HispaCon 2006 6º informe de progresos HispaCon DH2006 Dos Hermanas (Sevilla) 3, 4 y 5 de noviembre de 2006 La HispaCon DH2006 ha terminado esta tarde, día 5, a las 13.30.
Desde el viernes hemos disfrutado de lluvia, sol, conferencias, mesas redondas, escritores, feeling, tapas, amabilidad, Ignotus e incluso alguna tontería por parte de una editorial que perdió los papeles, si es que alguna vez los tuvo.
Desde la organización tenemos mucho que agradecer.
A las autoridades municipales de Dos Hermanas.
A la directora de la Biblioteca Municipal Pedro Laín Entralgo, Carmen.
A todo el personal de la biblioteca, desde limpieza a seguridad, encabezados por la eficaz Almudena.
A los voluntarios del grupo “fantástico” de Dos Hermanas, José Ángel, Ernesto, Pepe y todos los demás.
Al público sevillano y a los nazarenos.
A los 151 inscritos.
A todos los que sin inscribirse participaron en las conferencias y mesas redondas.
A los autores de “fuera” que ya son de aquí: Bernardo, Joao, Ian, Richard y Kiril.
A nuestros escritores: Carlos, Ángel, Rodolfo, Pepe, Eduardo V., Eduardo G., Alfredo, José Ángel, Alfredo A., Luisa María, David, Santiago, Victor Miguel, Gabriella, Sue, Juan Antonio, Rafael, Pedro, Joaquín... y a los que seguro olvidamos.
A los moderadores y conferenciantes Juan Carlos, Fernando, Alfonso, Gabriella, Victor, Alfredo, Carlos, Joaquín, Victor, Francisco, Luis...
A los traductores.
A Bibliópolis, Grupo AJEC, Parnaso, Silente, Tierras de Acero y Avant Ficció.
A los Aznarkis.
A los socios de la AEFCFyT.
A los que hicisteis preguntas inteligentes.
A los que llenasteis los actos con vuestra presencia.
A la prensa local y regional.
A todos: muchas gracias por hacer inolvidable esta HispaCón.
Sólo podemos esperar que estos tres días hallan sido tan emocionantes y vitales para vosotros como lo han sido para nosotros.
Sin vuestra colaboración y entusiasmo no hubiera sido posible.
El año próximo nos encontraremos de nuevo muy cerca, en Sevilla.
Hasta siempre.
Los coodinadores. Alfredo Álamo, Víctor M. Ánchel, Gabriella Campbell, Ángel Carralero, Víctor Miguel Gallardo, Francisco Fernández, Rafael Marín, Alfonso Merelo y Joaquín Revuelta
Viernes 3 de noviembre. 7.30 de la mañana. Provisto de una maleta y su hijo el maletín además de una bolsa con un traje, me dirijo a coger mi coche. Este año viajo sólo 98 kilómetros que, comparados con los mas de 1000 del año pasado, es un paseo. El día está mas que regular; está directamente mal. La HispaCón se celebra en Dos Hermanas, una ciudad del área metropolitana de Sevilla. Otra vez, en el plazo de dos años, me han liado para hacer de organizador. Junto con Rafael Marín y Joaquín Revuelta provenientes de la organización de Gadir2K4 y la junta directiva de la AEFCFyT hemos intentado organizar este follón en unos 45 días (gracias Berenice por dejarnos el marrón). Y parece que ha funcionado, o al menos de momento está todo listo, mas o menos. El viaje Huelva – Sevilla es rápido, apenas una hora, y se produjo sin incidentes dignos de mención salvo perderme en la desviación de Dos Hermanas y aparecer casi en la Motilla. Mi GPS manual, es decir mi memoria, solo tiene un mega y claro. Llegué sobre las 9 de la mañana a la biblioteca donde se iba a celebrar la HispaCón. Puesto que era temprano me dispuse a tomar un café en un bar cercano. Por la calle pasaban Carmen, la directora de la Biblioteca y Almudena que iban a desayunar. Quedamos para un rato después. Mientras tanto acaban de llegar Alfredo, es decir Victor Conde, y su pareja Ruth. Como no habían desayunado los acompaño a tomar algo. Ese mollete antequerano gigante que les pusieron fue todo un desayuno y comida, creo. La hora feliz se acercaba. Habíamos de empezar a las 12 a recibir personal. Francisco Fernández, el Vicepresidente, estaba allí ya y, junto con Sergio Mars al que abdujimos a tortazos y que aportó un CD de Rescepeto, nos dispusimos a rellenar las acreditaciones. Todo estaba listo, preparado, dispuesto, pero ¿dónde está el personal? ¿Dónde está la junta de la AEFCFyT encabezada por Victor y Gabriella? Pues no están. Y lo que es peor ni se les espera. Al parecer su Opel Kadett ha sufrido una disfunción funcional, o sea que no arranca. Pero vienen de camino en una “fragoneta” alquilada. Lo que sí está pasando es que cada vez hay mas nubes. Muchas más nubes. ¿Existen las Hispacones sin lluvia? ¿Alguien las recuerda? Y empieza el diluvio universal. A las 12 de la mañana llueve que da miedo. Algunos, que han conseguido llegar antes comienzan a intentar recoger sus credenciales. Hay credenciales, pero no hay pack de bienvenida. Por no haber no hay ni bolsas donde poner nada. Aunque da igual porque sólo hay aceitunas, por cierto las rellenas de piquillo están para matarse, y aceite de oliva virgen extra, esta HispaCón tiene una categoría, y al menos no moriremos de inanición. Tengo que ir al hotel a decir que estoy allí que he llegado vivo, y con una tormenta horrorosa encima consigo acercarme a dejar maletas y esas cosas. Al salir, justo el tiempo de cambiarme de ropa, iba pisando charcos uno si y otro también hasta llegar al coche que me trasladaba otra vez a la Biblioteca. En el momento de llegar aterrizaban –mejor amerizaban- los miembros de la organización que procedían de Granada. Al fin podíamos hacer las bolsas de bienvenida. Y las hicimos como pudimos a toda prisa y el personal, lejos de mosquearse porque no estaban preparadas, dijo ¡vale pues después, o si no mejor os ayudo a hacerlas y me sirvo yo mismo! Empecé a pensar que pasaba algo, y era algo interesante. Después de llevar a los recién llegados al hotel, atascar en el barro un Mercedes (a que hay categoría ¿eh?) y comer cuatro tapas nos dirigimos a la inauguración que era a las cinco en el Teatro Municipal cercano a la biblioteca. Allí estuvo la Directora dela Biblioteca, Carmen, y el Concejal de Cultura que, después de oírme decir las consabidas tonterías, tuvo a bien de inaugurar la HispaCón. Sin solución de continuidad, Juan Carlos Pereletegui impartió su conferencia inaugural en un formato de lo mas original donde se comentaban frases de novelas españolas de “Pata Negra” y se identificaba la misma para comentarla. Excelente conferencia, aunque había alguna novela que entraba con calzador en la definición de Pata Negra. Ya hablaré de eso con él un día de estos. A partir de las 6.30 todo se concentró en la biblioteca y los actos fueron sucediéndose unos a otros. Participé en una interesante mesa redonda sobre el posible enfrentamiento crítica-escritores en la que estaba bastante descolocado debido al nivel de los participantes. El lidiar con dos filólogos como Fernando Angel Moreno y Gabriella Campbell y dos pesos pesados de la literatura fantástica como Eduardo Vaquerizo y Santiago Eximeno es peliagudo. Así que me defendí como pude y aprendí mucho todo sea dicho. Mientras el genial Agustín Jaureguizar deleitaba a todos con sus Viajes en el tiempo allí al ladito. Y después estuvo el homenaje a Pascual Enguídanos y la mesa redonda moderada por Joaquín Revuelta “De la novela de duro a los novísimos escritores”. Era la primera de Juaki, pero no sería la última –de hecho esta puede haber sido la RevueltaCon por lo que ha asumido como moderador, traductor y conferenciante-, aunque se sospecha que su gemelo, algo mas guapo que él, estaba por allí supliéndolo. ¿O sería un clon? A todo esto, servidor seguía tendiendo como podía a la gente que preguntaba y solicitaba cualquier cosa, desde agua a ¿dónde está Yeskov? ¡Ese alto de la barba de allí! Ian Watson hace su aparición acompañado su traductora y tambien escritora Luisa María García y su marido que se han pegado un viaje desde Almería en coche y casi se ahogan los pobres míos. Mantenemos una conversación muy agradable y sustanciosa. Sois geniales chicos. Termina la cosa a las 9 y nos vamos a cenar con todos los invitados de honor, menos Morgan que ha sido abducido por los chicos de Gigamesh. Problema: somos unos 30 y no cabemos en ningún sitio. Bueno sí, encontramos un auténtico chino chino, con una camarera sevillana (raro, raro ¿verdad?) y allá que nos sentamos. La cena pues de chino, menos mal que conseguimos un riojita medio decente que fue degustado tanto por Yeskov como por Watson. Nuestro amigo ruso comentaba que había viajado 4000 kms para probar la comida española y lo metíamos en un chino. Tuve que prometerle que al día siguiente le invitaba a manzanilla de Sanlucar y a algo mas de aquí. Mantuve una deliciosa conversación con Watson y Yeskov, en la puerta del chino mientras fumaban como carreteros, referida a los “brandys” rusos y su influencia en las reuniones entre Stalin y Churchill. Acabamos en el pub Soberao escuchando Jazz y pude complacer a Kiril dándole a probar la manzanilla sanluqueña.
Sabado 5 de noviembre de 2006. 7.30 de la mañana. Doy un paseo por la urbanización La Motilla, donde está mi hotel. En la quinta puñeta, pero esta vez tengo coche y no hay problema. Recojo a Angel Torres y nos vamos a Mercadona a por agua para las conferencias, pillo a Agustín Jaureguizar que andaba por allí y le cargo con mas botellas de agua. Aquí curra todo el mundo, que demonios. En la biblioteca me esperan. Son las 10 y ya hay gente pululando. Parece que han dado orden al vigilante de no dejar pasar a nadie hasta que yo llegue. ¡Joer que importante!. Y llego y abrimos. Modero una mesa redonda a las 10.30 de la mañana titulada 40 años de Star Trek en la que participan Carlos Alberto Gómez, Juán Díaz, Luis Miguel Rebollar, Rodolfo Martínez y Pilar Barba. En ella hablamos de lo que significó para la ciencia ficción la emisión de ST. Tengo que decir que en cuanto tomé asiento, me sentí mal, tan mal que se me olvidó el nombre de Juan Díaz y se tuvo que presentar el mismo. Un desastre total. Te pido disculpas compañero, pero realmente llegó un momento en el que no sabía dónde estaba. Me recuperé un poquito y pude terminar la mesa redonda. Los actos continuaban y Juaki, el infatigable al desaliento, atacaba de nuevo y se producía el encuentro con Richard Morgan, mientras que en la otra sala se presentaban varios libros, a las 12 presente Ladrones de Atlántida de José Ángel Muriel. Y a continuación Ian Watson nos deleitó con una conferencia titulada Inteligencia Artificial y el arte de contar historias. Con una masiva participación y en español, olé tu valor Ian - por no decir cojones-, desgranó lo que han aportado las Ias en la literatura y en el cine, hablando de Matrix o Terminator. Una interesantísima conferencia que gustó a todos y aportó muchas ideas. Mientras esto pasaba, Francisco Fernández se peleaba con el programa para contabilizar los votos de los Ignotus. La votación se cerraba a las dos de la tarde y empezaba a introducir los votos in situ. Puesto que no lo había hecho nunca la cosa fue complicada y no pudo ni siquiera ir a comer. La amable Almudena le trajo un bocadillo y esa fue su única comida. Miento, como es así de sibarita se comió también un bollicao o algo así. Y es que les das un dedo y se comen hasta el codo. Hay que ver que poco umbral de sufrimiento tienen algunos. Durante toda la mañana los miembros de la organización libres, o sea Victor y Gabriella, se dedicaban al bonito arte del bricolaje casero. Los jodios piedros, Ignotus para los no iniciados, había llegado desmontados en dos piezas, a las que había que añadir la plaquita con los premios. La tarea consiste en pegarlos con loctite, o algo así, uno a uno. Se puede decir que son todos artesanales, muy artesanales. No hay dos iguales pegados y situados en la misma posición. Así que los que tengan un Ignotus que sepan que es único en el mundo mundial. La tarde empezó con el fascinante Bernardo Fernández, acompañado de Gabriella Campbell, presentando su libro “Gel azul” y dando una conferencia sobre la CF mejicana. Enhorabuena güey porque eres un tío fenomenal y Rebeca más (lo siento pero soy un caballero y hay que contar la realidad). Mientras tanto, Francisco Fernández había acabado su pantagruélica comida y, ya era hora, iba a hacer algo en esta HispaCon. Nada pesado. Sólo moderar y traducir a Watson y Barreiros, en la mesa redonda sobre la CF europea y asiática. Menos mal que estaba Fernández Madrigal allí para quitarle mas trabajo de encima porque como habla castellano se le entiende todo y no hay que traducir. Bueno sí, pero sólo al inglés. A las 6 de la tarde se presenta Juglar que es de Rafa Marín pero ¿quién presenta? Ese mismo Juaki que ustedes están pensando. Rafa recita un capítulo particularmente terrorífico e incluso se atreve a imitar la voz de Narciso Ibáñez Menta dándole a su lectura un toque radiofónico espectacular. La presentación es muy jugosa y terminamos cantando el himno oficioso del Cádiz, ese que empieza... “me han dicho que el amarillo está maldito pa los artistas...”. Gabriella Campbell, ondia ¿otra vez tú por aquí? tiene el gusto, o disgusto como veremos, de presentar o moderar la mesa “la aventura de editar CF en España” están Santiago Eximeno, David Mateo, Adrián Bravo y Raúl Gonzálvez. Y aquí se produce el único hecho chocante, por chusco, de la Con. Uno de los representantes de la editorial Neverland se sienta en la mesa, bueno en una silla al lado de la mesa, y suelta un speach sobre la edición en España. Gabriella, que es una auténtica dama, se aguanta las ganas de mandar a alguien lejos, y consigue reconvertir la mesa redonda y terminarla como debe ser. Un incidente menor pero que no debió nunca producirse. En la sala contigua comienza la VIII Aznarcón y el encuentro con Kiril Yeskov que presenta su obra “El Evangelio secreto”. Y se produce la extraña conjunción de pasear por la convención y ver que no hay nadie. Ni en los pasillos, ni en la zona de ventas, todos los presentes están en alguno de los actos. Hay actos en tres salas simultáneamente y todas están llenas. Los amigos con los que pude charlar, poco, me comentaban que el único problema de esta convención había sido la simultaneidad de actos tan interesantes y que no podían estar en todos. La ultima actuación de la noche la proporciona Victor Miguel Gallardo, presidente de la AEFCFyT que modera la mesa ¿Qué tipo de convenciones queremos? con Francisco Fernández, que ya se ha recuperado de su festín de media tarde, y Felicidad Martínez. Lamentablemente este cronista no pudo estar presente porque viajaba con 14 Ignotus y tres bellas damas rumbo al hotel a fin de acicalarnos para la cena de entrega de premios. Después de vestirnos de gala, es decir las damas guapísimas y yo con el traje de mi boda, mas o menos, nos encaminamos hacia el restaurante. Allí preparamos una mesa con los joios piedros, que para que lo sepan pesan la tira, y nos acercamos a hablar con el cocinero para recordarle que había dos vegetarianos. Cara rara: ¿vegetarianos? Nadie me lo ha dicho. Pues vaya que no. Por activa y por pasiva, pero bueno. Dice "bueno preparo una ensaladita con un poquito de jamón". No señor, que no comen carne ni pescado y el jamón es carne, de cerdo, pero carne. Solo son ovo lácteo vegetarianos, vamos que comen leche y huevos pero no carne. En fin, fracaso total porque sólo le ponen una ensalada, grande eso sí, pero sólo eso. Ser vegetariano es jodio en las bodas bautizos y comuniones. Y llegan los comensales en sendos autobuses. Y empezamos a cenar y todo va bastante bien. Y a Gabriella y a mí nos toca presentar los Ignotus. Así que muy dispuestos nos acercamos a la mesa donde están los joíos piedros, ¿les he dicho ya que pesan mucho? ¿Si? Pues sigamos. Como no hay megafonía tengo que gritar un poquito, aunque el personal es comedido y escucha. Para dos premios he de pedir ayuda a Rafa Marín porque ambos presentadores están nominados a dos premios, que por cierto se llevan. Quiero decir públicamente que ninguno de los dos conocíamos los resultados previamente. El administrador suplente Francisco Fernández se encargó bien de ocultarnos cualquier información. La ceremonia siguió adelante y todo terminó bien. De los premios que entregué el que más me gustó dar fue el de Joaquín Revuelta (otra vez él). Creo que se lo merecía sobradamente desde hace años y además su relato había ganado el Alberto Magno, o sea que merecido, pero merecido. Te abracé allá en el restaurante y ahora lo hago virtualmente ¡Enhorabuena hermano! He aquí los Ignotus: NOVELA: Danza de tinieblas, de Eduardo Vaquerizo (Minotauro) NOVELA CORTA: La traición de Judas, de Joaquín Revuelta (Artifex, Bibliópolis) CUENTO: "Días de otoño", de Santiago Eximeno (Galaxia, Equipo Sirius) ANTOLOGÍA: Ven y enloquece, de Fredric Brown (Gigamesh) LIBRO DE ENSAYO: Idios Kosmos, de Pablo Capanna (Grupo AJEC) ARTÍCULO: "Crónicas Marcianas", de Alfonso Merelo (Vórtice en Línea 6, Ediciones Parnaso) ILUSTRACIÓN: Gigamesh 41, de Alejandro Terán (Gigamesh) PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL: Cálico Electrónico (Web), de Nikodemo Animation TEBEO: La legión del espacio, de Alfredo Álamo (Sitio de Ciencia Ficción) OBRA POÉTICA: On / Off, de Gabriella Campbell (Vórtice en línea 7, Ediciones Parnaso) REVISTA: Asimov CF (Robel) NOVELA EXTRANJERA: Tormenta de Espadas, de George RR Martin (Gigamesh) CUENTO EXTRANJERO: "El sumidero de la memoria2, de Mike Resnick (Gigamesh 42, Gigamesh) WEB: Sitio de ciencia-ficción, de Fco. José Suñer Iglesias (www.ciencia-ficcion.com)
Ayer día 8 fallecía este maravilloso compositor de bandas sonoras que fue Basil Poledouris. Un músico con una inspiración exquisita hacia la música sinfónica. Entre sus obras para el cine se encuentran las bandas sonoras de Robocop, El lago azul, La caza del octubre rojo, donde integro de maravilla la música rusa en el score, Starship Troopers, las brigadas del espacio, o Los miserables. Pero su obra cumbre, al menos la que a mí mas me ha emocionado, fue, es, Conan el Bárbaro. Una música que es una con la película y va indisolublemente unida a las imágenes del bárbaro Cimmerio. Mientras que su música suene, estará por aquí dirigiendo su orquesta.
Hacía ya un tiempo, como dos años, que esta película estaba rondando mi cabeza para ser vista, pero hasta este fin de semana, gracias a OJO –el vídeo bajo demanda de ONO-, no había tenido la oportunidad de echarle un ojo, valga la poco sutil redundancia.
Hombre, uno estaba predispuesto a tragarse, otra sutilidad poco sutil, el reportaje, muy panfletario, puesto que mis gustos culinarios no se encaminan hacia la comida basura, o rápida, que, aunque se identifiquen los calificativos, no es lo mismo. La comida basura es la que hacen ciertas multinacionales de la hamburguesa y pizzas variadas. Comida rápida puede ser un panaché de verduras asadas y no es comida basura. Así que no identifiquemos faast food con basura, aunque lamentablemente el 90% de ésta lo sea.
Bueno, sigamos con la película-reportaje sobre el mayor emporio de las hamburguesas mundiales: el conocidísimo McDonalds.
¿Quién no ha estado nunca en un sitio así? Que levante la mano. ¿Nadie? Pues claro que nadie, a no ser que sea usted vegetariano y ni así porque es probable que haya tenido que ir a uno de esos horribles cumpleaños donde los niños van mas a por el regalo de plástico que por la comida de sabor standard. Pues la propuesta de la película es comer durante un mes de lo que proporciona ese lugar de vicio y corrupción que no nombraré mas para no darle mas publicidad al que no se lo merece.
Efectivamente, el director y protagonista Morgan Spurlock se pasa durante la mayor parte del metraje comiendo ingentes cantidades de hamburguesas, nuggets de pollo, cocacolas gigantes, patatas fritas, helados o tortitas con siropes y natas variadas. Vamos, una dieta, en la que sólo se ve un par de veces comiendo ensalada, absolutamente especializada en hidratos de carbono, grasas, proteinas y azucares. Previamente al “experimento”, el conejillo de indias voluntario pasó por una serie de analíticas y revisiones médicas para comprobar su estado, que resultó ser bueno en general.